lunes, 2 de mayo de 2016

DICHOSOS LOS QUE CREEN SIN HABERLO VISTO



Lo sucedido con Jesucristo Resucitado tuvo para los discípulos una fuerza transformadora que cambió sus vidas para siempre.

Al mismo tiempo, nos demuestra que esa fuerza transformadora SIGUE DISPONIBLE PARA NOSOTROS HOY y puede cambiarnos como lo hizo con aquellos primeros testigos 

Después que Jesús fue crucificado, muerto y sepultado, la comunidad de sus discípulos se disolvió. Y ninguno de ellos creyó los primeros anuncios de su resurrección.
De pronto, sin embargo algo en su interior los animó a reunirse de nuevo en Jerusalén, aunque a puertas cerradas, por miedo.

Entonces, cumpliendo la promesa que había hecho: donde estén dos o tres reunidos en mi Nombre, allí estaré yo, el Resucitado se les hace presente, atraviesa los muros del miedo y la desilusión, Y LES DEVUELVE LA CONFIANZA.

Se presentó en medio de ellos, en el centro de la comunidad.

JESÚS ES Y DEBE SER EL CENTRO DE TODO LO QUE LA IGLESIA –ALLÍ REPRESENTADA- REALIZA O PROCLAMA, ES EL CENTRO ÍNTIMO DE NUESTRAS PERSONAS Y EL CENTRO TAMBIÉN O PUNTO DE CONVERGENCIA AL QUE DEBEMOS APUNTAR SI QUEREMOS DARLE UNA ORIENTACIÓN SEGURA Y FECUNDA A NUESTRA VIDA.

Y les dijo: La paz esté con ustedes…
La paz es la señal cierta de la presencia del Resucitado, es su saludo característico, EL FRUTO PRIMERO DE SU ESPÍRITU QUE ACTÚA EN LOS CORAZONES.

La paz, Shalom, que en la Biblia es el conjunto de los bienes prometidos por Dios y esperados por la humanidad, FUNDAMENTA LAS RELACIONES DE LAS PERSONAS Y DE LOS PUEBLOS EN LA JUSTICIA.

LA PAZ ES SIGNO DE LA GRACIA DE DIOS EN NUESTROS CORAZONES Y DEL ORDEN SOCIAL BASADO EN LA JUSTICIA.
LA PAZ RESTABLECE AL CREYENTE EN LA CONFIANZA, ES GARANTÍA DE LA ESPERANZA.

Entonces, el Señor Jesús les mostró las manos y el costado: se les dio a conocer haciéndoles referencia a su historia, a lo que hizo por nosotros.
Siempre podemos reconocerle POR LO QUE ÉL HACE POR NOSOTROS.

Los discípulos comprendieron al mismo tiempo que el Resucitado allí presente era el mismo Jesús de Nazaret, de Galilea, Judea y el Calvario, NO OTRO.

Y se llenaron de alegría, de la alegría que el mismo Jesús les había anunciado antes de partir: VOLVERÉ Y DE NUEVO SE ALEGRARÁN CON UNA ALEGRÍA QUE YA NADIE LES PODRÁ QUITAR!!!! 

La Iglesia vive de esa alegría, la necesitamos, NO SE PUEDE VIVIR SIN ELLA.

Ella demuestra que confiamos en la presencia continua del Señor en la Iglesia: EL SEÑOR NO LA ABANDONARÁ; SALVADA, NADIE NI NADA PREVALECERÁ CONTRA ELLA.

Viene luego un gesto simbólico: Sopló sobre ellos. Y les dijo: Reciban el Espíritu Santo.
Este gesto evoca el soplo creador de Dios sobre Adán y sugiere que la obra que el Padre realiza con la resurrección de su Hijo EQUIVALE A UNA NUEVA CREACIÓN, AL NACIMIENTO DE UNA HUMANIDAD NUEVA LIBERADA, CAPAZ DE VIVIR SEGÚN SU ESPÍRITU Y DE DEMOSTRAR QUE EL MAL PROCEDER, EL MAL DE ESTE MUNDO, PIERDE SU FUERZA OPRESORA CUANDO SE SIGUE A CRISTO Y SE ACEPTA SU PERDÓN.

Al domingo siguiente Jesús se vuelve aparecer.
Esta vez está en el grupo Tomás, que no estaba en la casa, cuando Jesús se les apareció.

Como todos los demás, Tomás había pasado por la dura crisis de la muerte del Señor. 
Se aisló, rechazó el testimonio dado por María Magdalena y las otras mujeres, ni quiso creer tampoco a lo que decían sus compañeros: 
                          que era verdad, que el Señor había resucitado y se había aparecido a Simón.

Pero a pesar de todo, Tomás siente la necesidad de vivir él también la experiencia de la presencia viva del Señor para poder dar testimonio y colaborar en su obra.

Pero supedita su fe a lo que pueda ver con sus ojos.
El Señor se muestra dispuesto a responder a su deseo: 

“Acerca tu dedo y comprueba las heridas en mis manos; acerca tu mano y métela en mi costado. Y no seas incrédulo sino creyente”.

La duda de Tomás queda resuelta y ya, SIN NECESIDAD DE COMPROBACIONES FÍSICAS, SU RESPUESTA RESUELTA DEMUESTRA EL RECONOCIMIENTO DE QUIEN ESTÁ DISPUESTO A CAMBIAR DE CONDUCTA Y SEGUIR AL SEÑOR HASTA LAS ÚLTIMAS CONSECUENCIAS:
              ¡Señor mío y Dios mío! Con estas palabras –que han pasado a ser una síntesis de la confesión de fe cristiana– Tomás confiesa su fe en la divinidad y humanidad de Jesucristo.

En el agujero de los clavos y en la herida de su costado, Tomás ha reconocido a su Señor, a quien vio clavado en la cruz, Y HA RECONOCIDO TAMBIÉN AL DIOS A QUIEN NADIE HA VISTO NUNCA, Y QUE EN LA CRUZ NOS REVELÓ SU AMOR EXTREMADO.

Dice Romano Guardini: “Tomás pudo creer porque la misericordia de Dios le tocó el corazón y LE DIO LA GRACIA DEL VER INTERIOR, LA ABERTURA Y LA ACEPTACIÓN DEL CORAZÓN.
Es más, el ver y tocar exterior no le hubiera valido para nada. Lo hubiera considerado una ilusión”.

En este sentido, debemos decir que esta creencia se sustenta en la fe o confianza que va mucho más allá de la razón, es decir no necesita una verificación con las ciencias experimentales.

Todos los días estamos aceptando muchas cosas de las personas o de los hechos que ocurren a diario y no estamos sometiéndolas a comprobaciones para creer.

Las palabras finales de Jesús, “Dichosos los que crean sin haber visto”, están dirigidas a los cristianos de todos los tiempos, a nosotros, para que creamos en la resurrección de Jesús, fiados en la fe de la Iglesia.

Entonces, cuando creemos sin haber visto, se cumple en nosotros lo que San Pedro decía de los destinatarios de su carta: “USTEDES NO LO HAN VISTO, PERO LO AMAN; CREEN EN ÉL AUNQUE DE MOMENTO NO PUEDAN VERLO; Y ESO LES HACE REBOSAR DE UNA ALEGRÍA INEFABLE Y GLORIOSA, PORQUE OBTIENEN  EL RESULTADO DE SU FE, LA SALVACIÓN PERSONAL” (1Pe 1, 8-9).



TU ERES MI AMADO

TU ERES MI AMADO
                                                                     Henri J.M. Nouwen

Para ayudar espiritualmente a los hombres que llevan una vida secular, primero debemos conocer sus intereses y preocupaciones.

Durante siglos, nos hemos familiarizado con conceptos e imágenes que han alimentado nuestra vida espiritual de cristianos y judíos. Pero estos conceptos e imágenes, con el tiempo, han perdido su poder de orientación espiritual


Trato de satisfacer las permanentes expectativas sociales de mejorar nuestra calidad de vida.
Evitar ser víctimas del tiempo y del dinero.

Que los esquemas de este mundo no nos ahoguen. Somos libres para actuar si lo hacemos siempre con verdad.    

Hacer que cada vez más deje de tener vigencia lo que dice al comienzo del Eclesiastés: ´´Vanidad de vanidades…….. Todo es Vanidad”.

¿No es acaso la amistad amarse, darse uno a otro para sentir el amor del otro y la gratitud mía?

En un mundo lleno de voces que gritan no es fácil escuchar al Dios de Jesús que nos dice que somos sus seres amados y se complace en nosotros mientras otros dicen:
´´No eres atractivo”,
´´No sirves para nada”,
´´No me caes bien”,
´´Ya no quiero verte”.

Mientras no seas capaz de demostrar lo contrario, esta situación es la que origina la baja autoestima de las personas.
Y es un círculo perverso, porque cuanto más despreciable creamos que somos, más apetito vamos a tener del éxito, de la popularidad y el poder, porque éstos van a ser percibidos como soluciones atractivas.

Y lo más conveniente es no culpabilizarse de las limitaciones que las tenemos todos, y por lo tanto decirnos:
Que si me deben tomar importancia,
 Que no me olviden,
Que no me rechacen y menos me abandonen.

Formemos una comunidad de personas agradables sin vernos poco importantes subiéndonos a pedestales ´´para que no descubran mi pequeñez” o ´´nulidad”.

Profundicemos sobre nuestro ser verdadero, sin distorsionar la visión de la realidad.

Nuestra inseguridad personal puede ser una manifestación neurótica producto de una realidad humana sombría y profunda de no sentirse bienvenido a la existencia como persona.

La verdad más profunda de nuestra existencia es sabernos amados.
La voz que siempre me ha dicho ´´eres mi amado” parece que era menos urgente que las voces que decían:
´´Demuestra que vales la pena”,
´´No seas inútil”,
´´Sé importante, poderoso, entonces te ganarás el amor que deseas”.

La voz suave y amorosa que habla en el silencio y en la soledad de mi corazón, no era escuchada o no era convincente a pesar que me llegó por infinitos caminos y en diferentes tonos.

Muchas personas me cuidaron con ternura y amor.
Me educaron con mucha paciencia y perseverancia.
Me animaron a seguir adelante, cuando estaba a punto a echarlo todo a rodar.

Cuando fallaba, me insistían con amor a que lo intentara denuevo.
Me han premiado y alabado cuando tenía éxito.

A pesar de todo esto no me daba cuenta que era amado;  quizás debido a que en el lado sombrío de mi ser, no me sentía merecedor a tantas muestras de amor. Esto me hacía alejarme del verdadero lugar en el cual si se puede oír esa voz casi susurrante que me llama ´´mi amado”.

Que la espera de alguna persona o alguna cosa determine sentirte amado, no debe significar vivir descontrolado, perturbado, sin encontrar descanso, con deseos inconfesables, irritados y siempre insatisfechos.

La trampa más peligrosa no es el éxito, la popularidad o el poder, sino el autodesprecio.

Hacer conocer con claridad las necesidades espirituales  que a su vez  hablen a los hombres y mujeres que viven en una sociedad secular.

¿Sabemos si el largo camino que recorremos nos lleva a alguna
parte?

Si mi camino me ha llevado a un agotamiento espiritual, sintiéndome muy mal, de seguro es el camino hacia la muerte espiritual.

´´Desde el principio te he llamado por tu nombre. Eres mi amado y en ti me complazco.

Te he llevado amparado en la sombra de mi brazo. Te he mirado con la misma ternura de una madre.

He cavado mucho últimamente en la arena seca y he empezado a ver que brota agua. Seguiré cavando para encontrar ese riachuelo que viene debajo de la superficie del desierto de mi vida.

Darles poder de orientación espiritual a los sacerdotes que con la catequesis que se ha venido utilizando llena de conceptos e imágenes de la historia gloriosa de Cristo, han perdido dicho poder.

Hacer que nos puedan oír dando respuestas al hambre y la sed espiritual que existe en la gran mayoría de las gentes que caminan por las calles de las ciudades.

Dar palabras de esperanza a los que ya no van a los templos ni a las sinagogas, donde los sacerdotes y rabinos han dejado de ser los mejores consejeros.

Todo esto es sobre todo para los jóvenes llenos de ambiciones, gentes del mundo de hoy que se preguntan ¿Qué es la vida?

Hacer que el cristianismo no sea un algo extraño que nos confunda, sino más bien eduquemos en la religión, para que la retomen con ilusión, los abogados, los médicos y hombres de negocios, cuyas vidas profesionales les habían robado toda su energía sin mayor tregua.

Atender las muchas peticiones de la sociedad que pide ser atendida con algo auténtico y acorde con la vida real de las personas hoy y aquí.

Frente a nuestras perspectivas continuamente cambiantes, pediremos tener una misión más amplia para hablar de alguien más grande que nosotros. Hablaremos de Dios.

Podemos hacer esto y mucho más; sino lo hacemos nosotros ¿Quiénes?

Prestemos más atención a los que vemos y oímos; y escucharemos los lamentos que se escapan de las profundidades de sus corazones que no han sido escuchados porque nadie les ha prestado oídos.

Sí podemos decir mucho a nuestros hermanos que cotidianamente viven en barrios donde cunde la violencia, la opresión, la sospecha de las gentes de malvivir, generando el temor, la angustia y la agonía.

Por si fuera poco, los niños crecen creyendo que la vida es sólo de placer, entonces se vive a un ritmo alocado de perpetuo movimiento, con muchos lugares de diversión. Lo que podamos decir siempre dará esperanza de que este mundo si puede cambiar,  si todos ponemos en acción ese amor con el cual hemos sido creados.

Hablaremos de manera directa, con sencillez, con amor, con delicadeza, sin paliativos frente a la realidad, diciendo siempre que este  mundo, antes ahora y siempre  lo hacemos nosotros.

Así conoceremos el verdadero sentido de nuestras vidas con luz y con verdad. Juntémonos en esta búsqueda  espiritual.



TÚ ERES MI HIJO AMADO

´´Tú eres mi hijo, el amado, en el que he puesto todas mis complacencias”

Estas palabras deben resonar en el último rincón de nuestro ser.
El mayor regalo que podemos darle a una persona es la condición de ser amado. Condición que está implícita en la amistad.

En los ascensores, con frecuencia, en un silencio extraño, estamos tan cerca pero a la vez tan distantes.

Ser amado se hace difícil en un mundo donde no reconocen tus virtudes y en lo que se están fijando es en tus debilidades  e imperfecciones haciendo sentirnos disminuidos. Es así que terminamos buscando el éxito, la popularidad y el poder como compensación pasando a la arrogancia.

Es así que todos los días lo que vemos son personas poco agradables, diciéndose que son personas neuróticas inseguras que no se sienten bienvenidas a la existencia como persona.

Entonces nuestra vida espiritual entra en contradicción con la voz suave, amorosa y sagrada que nos dice ´´Eres mi Hijo Amado”.

Y siempre me lo estuvo diciendo a través de mis padres, familiares, amigos, maestros y compañeros en tonos diferentes. Muchos me cuidaron con ternura y amor.

Pero si nos dejamos arrastrar por este mundo agitado, lleno de inquietudes desordenadas, terminaremos con un agotamiento espiritual que nos puede llevar hasta una profunda depresión.

Dios nos dice permanentemente:

Nunca te ocultaré mi rostro,
Te pertenezco,
Seré todo lo que tú seas,
Nada nos separará, somos uno.

Quizá haya mucha arena seca en nuestras vidas, pero es Él quien quiere apagar nuestra sed, y nos ayudará a quitar de en medio esa arena.

Todo lo que tenemos que hacer es encontrar el agua y beberla. Agua viva que hará que no volvamos a tener sed nunca más.

Si somos conscientes de la situación actual de la humanidad, nos convenceremos de que la vida espiritual es algo que merece todo nuestra energía.

Cuidémonos de este mundo manipulador, no nos dejemos atrapar por ninguna adicción, consigamos nuestra libertad interior con la mayor plenitud posible.

Estemos siempre alerta de este mundo manipulador, para no caer en ningún tipo de adicción, busquemos nuestra verdadera libertad interior para que cada vez esta sea de mayor plenitud.

Emprendamos el viaje de la vida espiritual para sentirnos amados pero conozcamos lo que significa ser cristianos para no cometer errores.
´´SER EL AMADO ES EL ORIGEN Y LA PLENITUD DE LA VIDA ESPIRITUAL”

Convertirnos en amados es el gran viaje espiritual.

EL PARAÍSO

Éramos inocentes hasta que empezamos a sentirnos culpables.
Estábamos a plena luz antes de entrar en las tinieblas.

Estábamos en nuestro hogar antes de empezar a buscarlo.
En los profundos repliegues de nuestras mentes y de nuestros corazones está escondido lo que buscamos:

El don que deseamos por encima de todo, es decir, una vida más fuerte que la muerte.

La vida espiritual no es simplemente el camino de ser, sino el camino de llegar a ser, entonces se replantean 3 situaciones:

¿Cómo avanzar desde la primera hasta la segunda inocencia?

¿Desde la primera hasta la segunda infancia?

De ser amado a tener conciencia de serlo.

Esto sólo es posible si descendemos a la pura concreción de nuestras vidas diarias

Convertirnos en el amado significa hacer realidad que nuestra condición de amados se concreta en todo lo que PENSAMOS, DECIMOS Y HACEMOS.

La esencia es sentirnos amados en las situaciones comunes de nuestro diario existir, y poco a poco llenar el vacío que se produce entre lo que sé que debo ser y las incontables y específicas realidades de mi vida.

Convertirse en el amado es hacer descender la verdad que se me ha revelado a la realidad ordinaria de lo que soy de hecho, o lo que pienso, hablo y hago hora tras hora.

ORIGEN Y META DE NUESTRA EXISTENCIA

Tiene mucho que ver con nuestra forma de:
Pensar,
Hablar y
Actuar en nuestra vida diaria.

Cuando en nuestra verdad nos sentimos amados y cuando gozamos de esa verdad, nos veremos reflejados en el comer, beber, hablar, amar, divertirnos y trabajar.

Vivimos en una época dominada por el cientifismo del mundo de la sicología. Sabemos mucho sobre emociones, pasiones y sentimientos.

Nos hemos sofisticado enfocando nuestro desarrollo sicosexual identificando fácilmente los momentos en los cuales nos sentimos víctimas o verdaderamente libres.

Sabemos lo que es encerrarnos a la defensiva, proyectando nuestros
sentimientos en los demás, bloqueando nuestra creatividad con nuestras dudas.

¿Sucederá lo mismo en nuestro camino espiritual como en el del sicológico?
Si,  aunque se conecten e interfieran de muchas maneras.

Mociones del Espíritu Santo:
Cogido,
Bendecido,
Roto y
Entregado.

Estas son las gracias que posee un cristiano, convirtiéndose en pan del mundo.
Mostrar menos
1

ESTA ES UNA BONITA ELEGÍA CRISTIANA, QUE OJALÁ ESPERO LES PUEDA SERVIR.


                                                                              A MI MAMITA

Has ido libremente al lado del Señor en favor de nosotros, porque viviste con Jesús, por Jesús y en Jesús, y por eso Dios te ha aceptado y salvado de la muerte, dándote una nueva vida.

Hoy te sostiene el Señor, no te has hundido en la nada, has sido acogida en la vida eterna de Dios y preservada como persona, como Él mismo y todo Él en tu nueva vida de resucitada.


Viviste con la verdad más profunda de nuestra existencia que es sabernos amados, porque el Señor siempre te miró con la misma ternura de una madre y te ha llevado amparada en la sombra de su brazo.

Dios siempre te decía eres mi amiga, y hoy te ha dicho: ya estás en mi reino y nada nos separará. Somos uno.


 Y Él siempre con  esa voz suave y amorosa que habla en el silencio y en la soledad de nuestros  corazones, no es escuchado o no es convincente a pesar que nos llega por infinitos caminos y en diferentes tonos, y esto sucede porque muchos  no le prestan oídos, víctimas del tiempo y del dinero.


Siempre nos cuidaste con ternura y amor y nos llamabas para hablarnos de alguien más grande que nosotros. Y nos hablabas de Dios.


Es así que llegamos a  conocer el verdadero sentido de nuestras vidas con luz y con verdad,  juntos en esta búsqueda  espiritual para regresar a Dios, nuestro creador.


Nos cuidaste con ternura y amor y nos educaste con mucha paciencia y persistencia.


Nos enseñaste que el mayor regalo que podemos darle a una persona es la condición de ser amado, al poner en acción ese amor con el cual hemos sido creados.

Y es así, que cuando vivimos solo para nuestros propios intereses:
Ya no hay espacio para los demás,
Ya no entran los pobres,
Ya no se escucha la voz de Dios,
Ya no se goza la dulce alegría de su amor,
Ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien.
Sin vida digna y plena,
No es una vida Cristiana,
Eso no desea Dios para nosotros.

DIOS NUNCA SE CANSA DE PERDONAR; SOMOS NOSOTROS LOS QUE NOS CANSAMOS DE  RECURRIR A SU TIERNA MISERICORDIA QUE NUNCA NOS DESILUSIONA Y NOS DEVUELVE LA ALEGRÍA.


Nunca te abrumaste por el consumismo vanidoso, materialista, ni por los placeres superficiales buscando sí, el enriquecimiento de una vida cristiana.

El sufrir, y el morir con Jesucristo, tienen sentido y esperanza, nos eleva, nos ennoblece, y siempre será bello y bueno. Porque Él padeció y murió como nosotros, con nosotros y por nosotros para mostrarnos un sepulcro vacío después de la barbarie, y darnos su luz sobre la tierra después de las tinieblas.

Mamita, nos enseñaste que ser cristiano no es una emoción momentánea, sino UN MODO DE VIVIR mostrándonos  siempre compasivos y misericordiosos; así no viviremos tristes, con un vacío interior, aislados. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría.

Siempre te preocupaste para que tengamos corazones creyentes, desprendidos y  sencillos, porque sólo así es que se puede colaborar en la superación de los  actuales niveles de deshumanización en el mundo. Él siempre iluminaba tu camino por más densas que fueran las sombras.

Te transformaste  interiormente liberándote de las ataduras a las veleidades, a lo fatuo, al lujo, abdicando a una vida materialista de antivalores propios de este mundo, en el cual nos  deben querer por lo que somos y no por lo que tenemos, convirtiéndonos así en criaturas nuevas.

El bien se te arraigó y desarrolló, para vivir con dignidad y plenitud, conduciéndote por el camino que reconoce al otro y busca su bien.

Dina, asumiste verdaderamente, con tus ojos, el mensaje de Cristo en su belleza, y lo acogiste con fe con inteligencia y en el corazón,  ayudándote  a contemplar las dimensiones de misterio que provocó tu asombro, haciéndolo tuyo.

No tengamos duda de que incluso en el dolor más intenso, en la culpa más honda y en la muerte más inexplicable, el amor de Dios es una fuerza enorme para aceptar y soportar la Situación.

El Dios de Jesús esta junto a los que sufren con su amor salvador, acompañándonos  y compadeciéndonos

Está presente con su amor que comparte las heridas y la consternación. Siempre que el hombre grite a Dios por cualquier dolor o sufrimiento, siempre estará acompañado por el grito de ese Dios humano que es Jesús. Ahí está como cuando oró en el huerto y en la Cruz.


¡GRACIAS MAMITA DINA,  HASTA  PRONTO¡
Mostrar menos
1