sábado, 4 de junio de 2016

¿ESTAMOS AYUDANDO EN EL DESARROLLO DE LA SEMILLA QUE CRECE DE DÍA Y DE NOCHE, PERMITIENDO QUE LA FUERZA DE DIOS TRIUNFE SOBRE NUESTRA DEBILIDAD?


¿ESTAMOS AYUDANDO EN EL DESARROLLO DE LA SEMILLA QUE CRECE DE DÍA Y DE NOCHE, PERMITIENDO QUE LA FUERZA DE DIOS  TRIUNFE SOBRE NUESTRA DEBILIDAD?


Era domingo, día en que la Iglesia se congrega para celebrar la Eucaristía, EL MEMORIAL DE AQUÉL SIN EL CUAL NO EXISTIRÍA.

La Iglesia vive de la presencia del Resucitado en el mundo.
Por eso la Iglesia hace el memorial de su Señor y el memorial hace a la Iglesia en su ser más íntimo.

EN ELLA, CRISTO SE NOS HACE PRESENTE, SALE A NUESTRO ENCUENTRO.

Todo nos viene en y por la Iglesia: hasta el nombrar a Jesús y reconocerlo como Salvador nuestro.

Se diría que este es el principal mensaje que el evangelio de hoy nos propone.

Juan nos relata que  se trata de una iglesia atemorizada: los discípulos están “con las puertas atrancadas por miedo a los judíos”, a lo que les pueda pasar.

En circunstancias así, la unión se vuelve casi gregaria, instintiva.
Se busca la protección en la proximidad de unos con otros y surge también el rechazo al extraño, a lo que es percibido como ajeno a la conciencia colectiva.

Esta clase de temor sigue actuando hoy sobre nosotros en la sociedad y en la Iglesia misma.
Sin embargo, a pesar de los obstáculos que levantamos los hombres, a pesar de nuestra oscuridad y de nuestros miedos, el Resucitado se nos hace presente en la Iglesia. ATRAVIESA LOS MUROS DENTRO DE LOS CUALES NOS ENCERRAMOS.
Y crea la unión verdadera, unión dinámica y de apertura, unión en el amor que reconcilia y alienta.

Se puede decir que en el Evangelio hay una invitación a reconocer a Jesús viviente en la Iglesia, superando todo lo que ella carga consigo de oscuridad o de inconsecuencia, de algo que no llegamos a captar ni, por tanto, a perdonar, pero que, VISTO CON SIMPATÍA Y DESDE EL INTERIOR, NOS MANIFIESTA LA PRESENCIA Y ACCIÓN DE QUIEN, A PESAR DE TODO, NO LA ABANDONA NUNCA.

Reconocer la presencia del Señor en su Iglesia nos da la confianza que necesitamos PARA VIVIR INTENSAMENTE NUESTRA VIDA TAL COMO ES: EN Y PARA LA IGLESIA.

Y agradecer que Dios nos permita vivir con su Hijo una vida oculta y no exenta de contradicciones, dificultades y oscuridades, pero que EN ESO MISMO MANIFIESTA EL DESARROLLO DE LA SEMILLA QUE CRECE DE DÍA Y DE NOCHE SIN QUE NOS DEMOS CUENTA, PERMITIENDO QUE LA FUERZA DE DIOS TRIUNFE SOBRE  NUESTRA DEBILIDAD.

Jesús está. Jesús viene a los suyos. Y eso basta.
El relato de Juan –como, por lo demás, todos los relatos de las apariciones del Resucitado– SON TESTIMONIOS DE FE QUE FUERON ESCRITOS PARA QUE TAMBIÉN NOSOTROS PODAMOS DISTINGUIR LOS SIGNOS DE LA PRESENCIA DE CRISTO EN NUESTRA VIDA.

Debemos, pues reconocerlo en la acogida que los discípulos se dan, en los esfuerzos por acoger al extranjero, en la reunión que permite incorporar a todo el que estaba al margen del interés colectivo de la comunidad, de manera semejante a la experiencia de los dos discípulos que se dirigían a Emaús.

Cuando se dan estos signos del amor, QUE ACOGE Y REÚNE, BROTA LA PAZ, SIGNO POR EXCELENCIA DE LA PRESENCIA DEL RESUCITADO (Jn. 20, 19.21), la paz que echa fuera el temor al restablecer el dominio de la razón y la seguridad fundada en la confianza.

Entonces, Jesús les mostró las manos y el costado: haciéndoles referencia a su historia, a lo que ha hecho por nosotros, para que entendamos que Él, el Jesús Resucitado, ES EL MISMO JESÚS DE NAZARET, DE JUDEA Y DEL CALVARIO, NO OTRO.

Siempre se manifiesta por lo que hace por nosotros. Y los discípulos se alegraron mucho al ver al Señor (v. 20).

Reconocer al Señor en nuestra vida es el motivo fundamental de nuestra alegría, de la alegría que el Señor prometió a los suyos: “VOLVERÉ A VERLOS Y DE NUEVO SE ALEGRARÁN CON UNA ALEGRÍA QUE YA NADIE LES PODRÁ ARREBATAR” (JN 16,22), PORQUE ES LA “ALEGRÍA PERFECTA” Jn 15,11).

La Iglesia, y nosotros con ella, vivimos de esa alegría, necesitamos de esa alegría.
Esa afirmación refleja nuestra verdad: el Señor está con nosotros y no nos abandonará nunca.
Y les dio su Espíritu. Jesús sopló sobre ellos, en gesto simbólico que evoca el gesto creador de Dios sobre Adán.

LES DIO EL ESPÍRITU SANTO PROMETIDO, QUE LES RECORDARÁ TODO LO QUE ÉL LES HABÍA ENSEÑADO Y LOS CONDUCIRÁ HACIA LA VERDAD COMPLETA.

Es el Espíritu que consuela, fortalece y renueva.
MEDIANTE ÉL, JESÚS HACE DE NOSOTROS CRIATURAS NUEVAS, Y CON ESTA NOVEDAD NOS HACE CAPACES DE TRANSMITIR A LOS DEMÁS EL MENSAJE DE QUE EL PECADO, ES DECIR, LA CARGA OPRESORA DEL HOMBRE, PUEDE PERDER SU FUERZA MORTÍFERA, SI SE ACEPTA ESTAR CON CRISTO Y SE ACEPTA SU PERDÓN, QUE NOS RECONCILIA Y CAMBIA.

La segunda aparición, con Tomás presente, hace ver un signo distinto, cuya finalidad se descubre al final.

El reconocimiento del Resucitado fue gradual.
A los discípulos no les fue fácil acceder a la fe en la resurrección del Señor: a pesar de los signos y del mensaje que llegó a sus oídos hubo entre ellos titubeos, dudas e incredulidades, como nos lo hacen ver repetidas veces los evangelios como lo es  en el caso de María Magdalena –que tanto había amado a Jesús–, y de Pedro –el primero de los apóstoles– y también el resto de los once.

Sólo el discípulo Juan a quien Jesús amaba reconoce de inmediato el triunfo de su Señor en la resurrección.
Tomás aparece como el que más resistencia opone a creer en el testimonio de los discípulos.
Por eso se ha alejado de la comunidad en la que el Resucitado se hace presente y da su Espíritu.
Sin embargo, siente que necesita vivir aquella experiencia para poder él también dar el testimonio: ¡He visto al Señor! Pero pone condiciones: no sólo quiere ver sino tocar, incluso, las llagas de su Señor.
Ocho días después, Jesús vuelve y le concede ese don, HACIÉNDOLE VER LOS SIGNOS DE SU MUERTE Y DE SU AMOR, SIGNOS QUE LO MUESTRAN COMO EL VENCEDOR DE LA MUERTE, QUE ABRE PARA NOSOTROS LA POSIBILIDAD DE LA ETERNA COMUNIÓN CON EL PADRE.

Y Tomas responde con una de las más perfectas profesiones de fe que aparecen en el evangelio: “¡SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO!”.

Jesús entonces ALABA LA FE DE QUIENES SIN HABER VISTO, HAN CREÍDO.
Es decir, alaba nuestra fe. Porque, en efecto, nosotros creemos confiando en la palabra que los testigos nos transmitieron en los Evangelios, mediante la cual tenemos acceso a la fe en Jesús como el Cristo, Hijo de Dios, Y ASUMIMOS UNA VIDA NUEVA, DESTINADA A SER VIDA ETERNA.

Así, pues, para los discípulos de todos los tiempos, para nosotros, para quienes buscan a Cristo, AHÍ ESTÁN LOS SIGNOS QUE PERMITEN RECONOCER SU PRESENCIA.

CRISTO ESTÁ:
EN LA ACOGIDA QUE BRINDAMOS AL PRÓJIMO,
EN LA MEDITACIÓN DE LA ESCRITURA QUE NOS TRANSMITE SU PALABRA,
EN LA MESA DEL PAN ÚNICO Y COMPARTIDO,
EN LA EXPERIENCIA DEL PERDÓN Y
EN NUESTRO PROPIO ENVÍO A ANUNCIAR –DE PALABRA Y DE OBRA– QUE CRISTO, VENCEDOR DE LA MUERTE, NOS MUESTRA EL CAMINO SEGURO PARA ALCANZAR LA META DE TODO LO QUE ANHELAMOS:
LA FELICIDAD QUE UN DÍA SE NOS MANIFESTARÁ Y DARÁ A LOS QUE ESPERAMOS EN CRISTO, UNA VEZ QUE HAYAMOS RECIBIDO LA REALIDAD DE LO QUE AHORA POSEEMOS EN ESPERANZA

viernes, 3 de junio de 2016

¿PERMITIMOS QUE NUESTRAS PERSONAS SEAN ARRASTRADAS POR EL DINAMISMO DE AMOR Y SERVICIO A LOS DEMÁS QUE VENCE AL EGOÍSMO Y A LA INJUSTICIA DE ESTE MUNDO?

¿PERMITIMOS QUE NUESTRAS PERSONAS SEAN ARRASTRADAS POR EL DINAMISMO DE AMOR Y SERVICIO A LOS DEMÁS QUE VENCE AL EGOÍSMO Y A LA INJUSTICIA DE ESTE  MUNDO? 


El Jueves Santo es un día muy importante para la Iglesia Católica, ya que es el día en el cual se ha considerado que resucitó Jesucristo.
Nosotros debemos ser gratos con Jesucristo por el regalo que nos dejó antes de su pasión:
LA EUCARISTÍA, MEMORIAL DE SU ENTREGA POR NOSOTROS,
SACRAMENTO DE NUESTRA COMUNIÓN CON ÉL, Y
DE SU PRESENCIA REAL ENTRE NOSOTROS.

Jesús nos la deja como un mandato: “Hagan esto en memoria mía”. Al cumplirlo, celebrando la Santa Misa, CENA DEL SEÑOR, HACEMOS EL MEMORIAL DE SU VIDA ENTREGADA, DE LO QUE PADECIÓ POR NOSOTROS EN LA CRUZ Y DE SU VICTORIA EN LA RESURRECCIÓN: “ANUNCIAMOS TU MUERTE, PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN”.

En los actos sencillos de ofrecer un pedazo de pan y una copa de vino, y en esas palabras sencillas: “Esto es mi cuerpo..., mi sangre”, ACTUALIZAMOS TODO LO QUE JESÚS ES Y TODO LO QUE NOS DA.

Lo que encierra y significa la Eucaristía no lo podemos experimentar de una vez: EN ELLA RECORDAMOS LA DESPEDIDA DE JESÚS, SE HACE PRESENTE EL SACRIFICIO DE SU VIDA, DAMOS GRACIAS, Y NOS UNIMOS TODOS COMO UN SOLO CUERPO (LA IGLESIA) COMULGANDO EN SU CUERPO Y EN SU SANGRE.

ALLÍ SE CONDENSA TODO LO QUE CREEMOS, ESPERAMOS Y AMAMOS; POR ESO LA EUCARISTÍA ES NORMA DE VIDA DEL CRISTIANO Y DE LA COMUNIDAD.

No podemos dudar: lo que Jesús hace en su Última Cena no es un simple rito, una simple ceremonia, una representación. Por eso, NO TIENE SENTIDO CELEBRAR LA EUCARISTÍA COMO UNA MERA COSTUMBRE PIADOSA, SI NO PROCURAMOS HACER QUE NUESTRA VIDA SEA UNA MEMORIA VIVA DE SU PRESENCIA EN NOSOTROS.

La liturgia cristiana ES:
LA VIDA HECHA “EUCARISTÍA”,
VIDA VIVIDA EN COMUNIÓN CON DIOS EN CRISTO,  
COMUNIÓN ENTRE NOSOTROS,
VIDA HECHA ACCIÓN DE GRACIAS POR TODO LO QUE DIOS NOS DA, QUE DEBEMOS COMPARTIR Y
VIDA HECHA SERVICIO, REGIDA POR EL MANDAMIENTO NUEVO DEL AMOR.

Eso es lo que nos mandó Jesús cuando, después de lavar los pies de sus discípulos y después de partir el pan y ofrecer el cáliz, les dijo “¡Hagan esto!”.
Comulgar, alimentarnos con el Pan de Eucaristía ES PERMITIR QUE NUESTRAS PERSONAS SEAN ARRASTRADAS POR EL DINAMISMO DE AMOR Y SERVICIO QUE VENCE AL EGOÍSMO Y A LA INJUSTICIA DEL MUNDO.

COMEMOS EL CUERPO DEL SEÑOR PARA SUPERAR LOS OBSTÁCULOS QUE NOS IMPIDEN AMAR.

No tener en cuenta esta verdad: que COMULGAR CON CRISTO LLEVA INDISOCIABLEMENTE A COMULGAR CON LOS HERMANOS, ES “COMER Y BEBER SIN DISCERNIR EL CUERPO” y, por tanto, se queda en un mero rito mundano.

Cuando no se capta esta amplitud de la presencia del Señor en la Eucaristía Y EN LOS HERMANOS, ENTONCES SUCEDE LO QUE EN CORINTO: UNA COMUNIDAD DIVIDIDA, A LA QUE PABLO ECHA EN CARA “NO APRECIAR EL CUERPO DEL SEÑOR” Y, POR ESO, CELEBRAR ALGO QUE “YA NO ES LA CENA DEL SEÑOR” (1 Cor 11,20).

NO PODEMOS DIVIDIR LO QUE JESÚS HA UNIDO: EL “SACRAMENTO DEL ALTAR” Y EL “SACRAMENTO DEL HERMANO”.

 “EL DESCUBRIMIENTO DE JESÚS EN LOS QUE SUFREN ES PARTE TAN REAL DE ESTE CULTO COMO SON LAS ESPECIES DE PAN Y DE VINO” (Joseph Ratzinger: Introducción al Cristianismo).

Se da aquí el criterio para comprobar la autenticidad de nuestras celebraciones eucarísticas.
Así lo decía el gran doctor de la Iglesia, San Juan Crisóstomo: «¿DESEAS HONRAR EL CUERPO DE CRISTO? ENTONCES NO LO DESPRECIES  CUANDO LO ENCUENTRES DESNUDO EN LOS POBRES, NI LO HONRES AQUÍ EN EL TEMPLO CON LIENZOS DE SEDA, SI AL SALIR LO ABANDONAS EN SU FRÍO Y DESNUDEZ.

Porque el mismo que dijo: “Esto es mi cuerpo”, y con su palabra llevó a realidad lo que decía, afirmó también: “TUVE HAMBRE Y NO ME DISTEIS DE COMER”, Y MÁS ADELANTE: “SIEMPRE QUE DEJASTES DE HACERLO A UNO DE ESTOS PEQUEÑUELOS, A MÍ EN PERSONA LO DEJASTES DE HACER” [...]. ¿DE QUÉ SERVIRÍA ADORNAR LA MESA DE CRISTO CON VASOS DE ORO, SI EL MISMO CRISTO MUERE DE HAMBRE? DA PRIMERO DE COMER AL HAMBRIENTO, Y LUEGO, CON LO QUE TE SOBRE, ADORNARÁS LA MESA DE CRISTO» (San Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Evangelio de Mateo, 50, 3-4: PG 58, 508-509).
HAGAMOS NUESTROS LOS SENTIMIENTOS QUE TUVO JESÚS AL INSTITUIR ESTE SACRAMENTO DE SU AMOR Y EXPRESEMOS TAMBIÉN NOSOTROS NUESTRA ACCIÓN DE GRACIAS.

- Te damos gracias, porque por intermedio de este pan y de este vino PODEMOS ASOCIARNOS A TU OBRA CREADORA E IMITAR TU GENEROSIDAD, COMPARTIENDO NUESTRO PAN CON NUESTROS HERMANOS MÁS NECESITADOS”.
- “Gracias, Padre, porque:
Por medio de este pan que recibimos, NOSOTROS MISMOS NOS CONVERTIREMOS EN PAN PARA LA VIDA DEL MUNDO. Gracias por haberme dado la vida, QUE PUEDO TRANSFORMAR, CON  TUS ENSEÑANZAS, EN UNA VIDA AL SERVICIO DE LOS DEMÁS.

Gracias porque ASÍ PUEDO ESTABLECER UNA NUEVA ALIANZA CONTIGO Y CON TODOS MIS HERMANOS”.

- “Somos muchos y recibimos un solo pan; un solo cuerpo somos, pues todos participamos de un mismo pan”. Cristo, maestro, AYÚDANOS A REALIZAR TU DESEO SUPREMO: QUE SEAMOS UNO PARA QUE EL MUNDO CREA. PARA QUE SEA EFECTIVA LA UNIDAD, ENSÉÑANOS A COMPARTIR GENEROSAMENTE LOS BIENES ESPIRITUALES Y MATERIALES EN VERDADERO AMOR FRATERNO.

Fortalecernos en nuestra lucha por la justicia, en nuestro diario quehacer por superar tantas diferencias que humillan a nuestros hermanos pobres frente a los demás Y CONTRADICEN EL AMOR QUE DECIMOS TENERTE Y LA UNIDAD QUE DEBE HABER EN TU IGLESIA.


- Te adoramos en la Eucaristía, CONFESAMOS QUE EN ELLA ESTÁS, CONMOVIENDO NUESTRO CORAZÓN, CAMBIANDO NUESTRAS ACTITUDES, UNIÉNDONOS ÍNTIMAMENTE A TI, hermano y Señor de todos. 

jueves, 2 de junio de 2016

PADRE CARDÓ FRANCO SJ

PADRE CARLOS CARDÓ FRANCO  SJ
  

Es innegable, que usted en el marco de la Espiritualidad Ignaciana, combinando la acción con la reflexión, viene desarrollando un Programa Humanitario y Religioso  organizando programas pastorales y comunitarios comprometidos con la fe y la justicia, como:

La dación de los sacramentos cristianos,
La organización y sostenimiento de voluntarios que hacen caridad en la población más pobre,
Los servicios sociales-profesionales,
La promoción  del arte lírico, musical y plástico,
Habiendo implementado, conjuntamente con el padre Francisco Navarro, la nueva galería de arte Bernardo Bitti en este salón, para que aprendamos QUE LAS DIVERSAS EXPRESIONES ARTÍSTICAS CREADAS POR LA ESPECIE HUMANA DEBEMOS APRECIARLAS Y AMARLAS.

También nos han enseñado que el arte es una de las formas trascendentales de conocimiento que enriquecen nuestras perspectivas de APRECIACIÓN Y VALORACIÓN DE LA REALIDAD; DESARROLLÁNDONOS, AFIRMÁNDONOS Y AFINANDO NUESTRAS CAPACIDADES DE OBSERVACIÓN Y EXPRESIÓN DEL SER, PARA SU MEJORAMIENTO O TRANSFORMACIÓN.

Así, estas expresiones artísticas nos ayudan a afirmarnos como seres humanos y es por eso que en nuestro proceso educativo integral, la promoción, afirmación y crecimiento del sentido estético NO PUEDEN ESTAR AUSENTES, PORQUE SE ESTARÍAN MUTILANDO UNA DE LAS DIMENSIONES MÁS CARACTERÍSTICAS DE LA PERSONA, dificultando así la formación de buenos ciudadanos.

Es así que hemos recibido un legado artístico que se ha convertido en una huella indeleble de los afanes de las civilizaciones por dignificar su residencia en nuestro planeta.

Padre Cardó, DIOS SE LE HA REVELADO CON BONDAD Y SABIDURÍA, SÓLO CON LAS VERDADES RELIGIOSAS  Y MORALES, Y CONSCIENTE USTED DE COMPARTIR ESTAS REVELACIONES, NOS ESTÁ ENSEÑANDO EL CRISTIANISMO de una manera tal,  que puede ser conocido por todos sin dificultad, con  firme certeza y sin mezcla de error.

Gracias a su magisterio y al Espíritu Santo, usted nos hace más fácil el sostenimiento de nuestra fe CON EL  CARISMA DE LA VERDAD.

Newman, en su obra ´´En el Sueño de Gerontius "  reza así: ´´CONCÉDEME QUE  MUERA LA BESTIA QUE TENGO DENTRO, PARA QUE  EL  HOMBRE  NUEVO  PUEDA SURGIR EN MÍ”, y eso es lo que usted ha tomado en serio y con mucho amor lo está  consiguiendo para el bien de nuestra comunidad.

Es así, que ahora sabemos que la Fe Cristiana no es una religión de libro SINO DE LA PALABRA DE DIOS, es decir,  el verbo encarnado y vivo.

La fe es pues UN ACTO HUMANO, INTELIGENTE Y VOLUNTARIO, siendo los símbolos más importantes de la fe, los apóstoles,  y los concilios ecuménicos de Nicea y de Constantinopla.

Ahora sabemos que no se es cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por EL ENCUENTRO CON UN ACONTECIMIENTO, CON UNA PERSONA que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, UNA ORIENTACIÓN DECISIVA.

Asimismo, hoy sabemos que debemos prestar atención no sólo al contenido de las escrituras, sino también  a su unidad, teniendo en consideración a su vez que esta lectura debe hacerse en el contexto de la tradición, respetando la cohesión entre las verdades de la fe.

Hemos aprendido también que el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento SE ILUMINAN MUTUAMENTE, proporcionando  apoyo y vigor  a nuestra Iglesia así como en la afirmación de nuestra fe para alimentar nuestra vida espiritual.

Nos ha quedado claro entonces QUE DEPENDE SÓLO DE NOSOTROS, QUE DIOS REINE, Y ESO SIGNIFICA QUE NO SÓLO DEBEMOS SER DISCÍPULOS SINO TAMBIÉN MISIONEROS AYUDANDO A NUESTROS HERMANOS A LIBERARSE DE LAS AMBICIONES DESMEDIDAS, DE LA ENVIDIA, DE LA OSTENTACIÓN, DEL LUJO, DE LA MENTIRA, Y ASÍ NO VAMOS A VIVIR TRISTES, CON UN VACÍO INTERIOR Y AISLADOS.

CON JESUCRISTO SIEMPRE NACE Y RENACE LA ALEGRÍA.

Tenemos pues que trabajar para la redención de los hombres, HACIENDO AVANZAR LA CAUSA DE LA JUSTICIA EN EL MUNDO A TRAVÉS DE LA EDUCACIÓN ya que así  se dará inicio a  la nueva creación, en la cual TODO HALLARÁ DE NUEVO SU PLENO SENTIDO Y CUMPLIMIENTO.

Y así, padre Cardó,  podríamos seguir diciéndole muchas cosas bellas de Jesucristo que ahora sabemos gracias a su magisterio católico, pero lo vamos a dejar ahí para pedir a nuestro Señor que le dé una vida con salud y en abundancia, ya que usted es muy necesario para que continuemos la labor que Jesucristo vino a hacer para tener hombres nuevos para un mundo nuevo.

MUCHAS FELICIDADES Y MUCHAS GRACIAS PADRE CARLOS CARDÓ.


Ronald Lacunza Tello

13.11.15

miércoles, 1 de junio de 2016

LAS REDUCIONES ´´Tierra sin Mal”

LAS REDUCIONES
´´Tierra sin Mal”

Lo que les voy a narrar es una pequeña muestra del trabajo humanista, eficiente y no solo con justicia humana, sino sobre todo con la justicia divina QUE SIEMPRE A CARACTERIZADO A LOS JESUITAS EN EL MUNDO.

En esta historia, al igual que Jesucristo, que también quiso sensibilizarnos para que vivamos amándonos como hermanos de un mismo padre, enseñándonos que debemos vivir con fraternidad, solidaridad y amor chocó con intereses de gentes esclavas del poder OBNUBILADAS POR ESOS ÍDOLOS no dudaron EN ASESINARLO PARA MANTENERSE ESCLAVOS DE ESOS  FALSOS DIOSES.

LOS GUARANÍS CREÍAN EN LA EXISTENCIA DE UNA TIERRA SIN MAL, Y ASÍ MIGRABAN BUSCÁNDOLA.

Nosotros la llamaríamos El Jardín del Edén o El Paraíso.

Muchos han creído en la posibilidad de crearlo:

       Platón, en su obra ´´República Ideal”,
       Tomás Moro dijo que era una utopía: LUGAR BUENO, LUGAR
INEXISTENTE.

Esta Tierra sin Mal se inspiró en el cristianismo y en el socialismo; desde los monasterios hasta los estados comunistas de China y Cuba.

Pero aparecieron las reducciones jesuitas entre la población guaraní en los siglos XVII y XVIII, las cuales se constituyeron en fuentes para pensadores como Voltaire, Montesquieu y los creadores del socialismo europeo.

En esta obra jugó un papel muy importante el sacerdote peruano ANTONIO RUIZ DE MONTOYA.

Estos nuevos pueblos o reducciones, fueron producto de una estrategia misionera para el pueblo guaraní, pero el reducido número de sacerdotes en un extenso territorio con tribus dispersas y con diversas lenguas era insuficiente, entonces regresaban fácilmente a sus creencias nativas.

ASÍ EL CRISTIANISMO SE AFIANZÓ APOYADO EN LOS AVANCES ECONÓMICOS Y SOCIALES QUE GENERABAN LA CIENCIA Y LA DILIGENCIA JESUITA.

Fue decisivo aprender el lenguaje de los nativos, Antonio Ruiz de Montoya hizo un diccionario y un catecismo guaraní.

Desde 1,610, durante siglo y medio,  se crearon más de 30 reducciones, cada una con:

       UN MODELO DE PLANIFICACIÓN URBANA CON:

       DESARROLLO ARTESANAL Y AGRÍCOLA,
       DE MEDICINA AVANZADA Y
       SEGURIDAD SOCIAL.

       CAMINOS Y FLOTAS DE EMBARCACIONES QUE CONECTABAN A LOS PUEBLOS Y LOS UNÍAN A LAS CIUDADES CAPITALES

       IMPRENTAS QUE SUPLÍAN LA NECESIDAD DE MATERIAL DE LECTURA,

       UNA ECONOMÍA DE SUBSISTENCIA,

       LA ABUNDANCIA DE GANADO Y EL CULTIVO DE LA YERBA MATE PERMITIERON EXPORTAR CUEROS Y ´´EL TÉ JESUITA”.

Estas reducciones era más de infantes con un trato paternalista y de segregación para evitar el abuso y la enfermedad que traían los españoles no jesuitas.

Se vivía en un ambiente hostil, donde SE PRACTICABA EL NEGOCIO DE ESCLAVOS Y HABÍA AUTORIDADES Y HACENDADOS ABUSIVOS.

En este contexto Ruiz de Montoya, consiguió permiso para armar a los indios y las reducciones pudieron defenderse militarmente.

Todo esto provocó que los jesuitas fueran expulsados en el año 1,768, Y DESDE ENTONCES SE DEBATE SI EL MODELO JESUITA PUDO HABERSE CONVERTIDO EN UN PARAÍSO PARA ADULTOS.


Mientras los hombres vivan con el corazón envenenado, inundados de maldad, esto seguirá ocurriendo, es por eso que nuestro conocimiento del cristianismo no debe quedarse solo en algo académico ni teorético SINO QUE DEBE HACERSE SENTIR DE MANERA CONCRETA PONIÉNDOLO EN ACCIÓN EN NUESTRO MUNDO.

miércoles, 25 de mayo de 2016

¿CREES QUE LA MUERTE ES LO ÚNICO QUE PONE FIN A TANTOS MALES QUE TE HACEN SUFRIR EN ESTE MUNDO?

¿CREES QUE LA MUERTE ES LO ÚNICO QUE PONE FIN A TANTOS MALES QUE TE HACEN SUFRIR EN ESTE MUNDO?


Con abundancia de símbolos, como el fuego, la luz, el cirio, el agua, las flores, el pregón pascual y el aleluya…, LA PASCUA ES LA FIESTA MÁS SOLEMNE Y BELLA DE LOS CRISTIANOS. 

Todo lo que creemos, amamos y esperamos se expresa en esta fiesta, PUES TODA NUESTRA FE, ESPERANZA Y AMOR TIENEN SU ORIGEN Y FUNDAMENTO EN LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR.

Celebramos el triunfo de la vida. Dios, que ama la vida, no quiere la muerte, la vence en la muerte de su Hijo, EXPRESIÓN MÁXIMA DEL AMOR QUE SALVA.

En Cristo resucitado, Dios nos muestra el destino final de nuestra existencia: NUESTRA REALIZACIÓN PLENA DE HIJOS E HIJAS SUYOS, PARTÍCIPES DE SU VIDA.

Por eso el cristianismo es la religión de la esperanza, ES ASÍ QUE EL CRISTIANO ES AQUEL QUE SABE DAR RAZÓN DE LA ESPERANZA Y MOTIVOS PARA SEGUIR ESPERANDO EN UNA SOCIEDAD COMO LA NUESTRA QUE, AL IGUAL QUE EN TIEMPOS DE LOS PRIMEROS TESTIGOS DEL TRIUNFO DE CRISTO:

ENCUENTRA TANTAS DIFICULTADES Y OBSTÁCULOS PARA CREER EN LA RESURRECCIÓN,
TANTAS  ¡SINRAZONES! PARA CREER QUE LA MUERTE ES LO ÚNICO QUE PONE FIN A TANTOS MALES, PONIENDO FIN A LA VEZ A TODA ESPERANZA.

Siempre la resurrección ha suscitado incredulidad, sospecha, incluso burla.
No es una teoría ni se deduce de datos humanos.

ES VERDAD DE FE, ACCESIBLE A QUIEN ACEPTA EL MENSAJE DEL EVANGELIO Y CREE EN EL PODER DE DIOS. 

Por eso, el texto del evangelio de Lucas subraya el descubrimiento de la tumba vacía y las dudas de las mujeres y de Pedro.

Movidas por el amor a su Señor, van al sepulcro con los aromas que habían comprado para embalsamar su cuerpo.

No buscaban más que un cadáver sin vida.
LAS DUDAS Y LA INCREDULIDAD SON EL ESPACIO EN DONDE CHOCAN Y SE ENFRENTAN NUESTROS ESCEPTICISMOS Y EL ANUNCIO DE LA VIDA QUE TRIUNFA: “¿POR QUÉ BUSCAN ENTRE LOS MUERTOS AL QUE ESTÁ VIVO?

No está aquí. Ha resucitado.
El sepulcro vacío permite comprobar que la resurrección es un hecho consumado, que Jesús ya ha resucitado: DIOS HA ASUMIDO A JESÚS EN SU VIDA, LO HA EXALTADO Y LO HA CONSTITUIDO SEÑOR.

El Jesús que fue ajusticiado en el Gólgota, el mismo, no otro, ha sido levantado.

SU EXISTENCIA NO HA ACABADO EN EL VACÍO DE LA MUERTE, PORQUE DIOS NO LE ABANDONÓ. 

El triunfo de Jesús tiene una importancia capital para el cristiano.
Al resucitar a Jesús de entre los muertos, Dios nos da la promesa y garantía DE QUE SIGUIENDO EL CAMINO DE JESÚS PODREMOS TAMBIÉN NOSOTROS PARTICIPAR DE SU VIDA ETERNA.

La resurrección de Cristo y nuestra resurrección se implican mutuamente.

“Porque si creemos que Jesús ha muerto y ha resucitado, ASÍ TAMBIÉN DIOS LLEVARÁ CONSIGO A LOS QUE HAN MUERTO UNIDOS A JESÚS” (1 Tes 4,14).

Si Cristo resucitó, también nosotros resucitaremos.
En esto radica la diferencia decisiva de la esperanza cristiana frente a todos los otros modos de esperanza posibles. 

No busquen entre los muertos al que está vivo.
No intenten sacar vida de lo que sólo produce muerte.

Muchas veces deseamos y buscamos:

Felicidad, paz y tranquilidad,
Confianza,
Libertad y
Amor verdadero,
PERO EQUIVOCAMOS NUESTRA BÚSQUEDA Y ESCOGEMOS SUSTITUTOS DE LA VERDADERA FELICIDAD Y AMOR:
COSAS MATERIALES,
COMPORTAMIENTOS Y RELACIONES QUE NO NOS DAN ESPERANZA Y CONFIANZA SINO INQUIETUD Y ANGUSTIA, ESTRECHEZ Y GRAVOSA AMARGURA.

NO BUSQUEMOS VIDA EN LO QUE TARDE O TEMPRANO NOS LLEVARÁ A LA DESOLACIÓN ESPIRITUAL:

CONFUSIÓN,
INCLINACIÓN A COSAS BAJAS Y TERRENAS,
DESCONFIANZA,
TIBIEZA,
TRISTEZA,
SENTIMIENTO DE ABANDONO,
ENFRENTAMIENTOS Y DIVISIONES Y
EL SOFOCANTE SENTIMIENTO DE QUE LA VIDA SE NOS VA INEXORABLEMENTE HACIA LA NADA. 

Animémonos a descubrir al Señor resucitado Y SENTIR LA ALEGRÍA VERDADERA QUE SOLO EL NOS PUEDE DAR.


Descubramoslo presente en aquellos lugares personales y sociales en los que él quiere ser reconocido, amado y servido, ES DECIR, ALLÍ DONDE TE MUEVES, DONDE AMAS, GOZAS, SUFRES Y LUCHAS, EN TU VIDA DIARIA QUE EL SEÑOR ILUMINA CON SU DICHOSA PRESENCIA.

lunes, 23 de mayo de 2016

¿VIVIMOS REVELANDO AL CRISTO RESUCITADO?


        ¿VIVIMOS REVELANDO AL CRISTO RESUCITADO?


Lo fundamental en el hecho de la resurrección de Cristo es que se constituye en un misterio de fe, un horizonte de esperanza y un acontecimiento de amor.

Jesús, vencedor de la muerte, ha realizado su subida al Padre y nos comunica el Espíritu Santo a través del cual sigue presente en medio de nosotros.

El evangelio nos hace ver cómo llegan los discípulos a la convicción de que Jesús ha resucitado.

Ellos toman conciencia de que la cruz no ha sido el final, SINO EL INICIO DEL RETORNO DE JESÚS AL PADRE Y DE SU GLORIFICACIÓN.

Los discípulos viven un proceso de descubrimiento, recorren un camino lleno de sorpresas, que se inicia con la constatación de que el sepulcro está vacío, Y CONCLUYE CON LA FE EN LA RESURRECCIÓN.

El evangelio muestra también que es una comunidad de personas diversas la QUE BUSCA LOS SIGNOS QUE LES AYUDEN A SUPERAR EL ESCÁNDALO DE LA CRUZ.

Y es, además, una comunidad acongojada, encerrada en sí misma por miedo, y que comienza a reaccionar y a recobrar la fe.

A pesar de las advertencias que les había hecho, el final de su Maestro HABÍA SIGNIFICADO PARA ELLOS UN FRACASO TOTAL QUE ECHÓ POR TIERRA SUS ESPERANZAS.
NO OBSTANTE, REACCIONAN, Y BUSCAN, INDAGAN, DESENTRAÑAN LOS SIGNOS. 

En Magdalena, Pedro y Juan vemos representada el ansia de la Iglesia POR COMPRENDER LOS SIGNOS DEL RESUCITADO SOBRE TODO EN SITUACIONES ADVERSAS O DOLOROSAS.

Todos están en la Iglesia y a todos mueve la misma ansia de la presencia del Señor.

María Magdalena fue muy de mañana al sepulcro y regresó corriendo adonde estaban Simón Pedro y el otro discípulo a quien Jesús tanto quería; éstos por su parte salieron corriendo…EN ELLOS APARECE REFLEJADA LA BÚSQUEDA DEL CRISTIANO QUE NO SE DEJARA ABATIR POR LAS FRUSTRACIONES Y ADVERSIDADES QUE CONMUEVEN SU FE.

“Vio y creyó. No había comprendido la Escritura...”.
Juan subraya la importancia de la Sagrada Escritura para comprender los signos en la historia.

Si el discípulo hubiese comprendido la Escritura, le habría bastado quizá el primer anuncio de la Magdalena, para tomar conciencia de la presencia del Señor.

Pero al faltarle esta comprensión, necesita “ver y tocar”.
Leer la Escritura, revisar nuestra vida a la luz de la Palabra de Dios ES EL MEDIO PODEROSO PARA ADVERTIR LA PRESENCIA DE DIOS EN TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS OSCURAS POR LAS QUE ATRAVESEMOS.

La tumba vacía y las vendas menoscabadas no son una prueba contundente, los enemigos de Jesús dirán que sus seguidores robaron el cuerpo, pero sí son un signo de que la resurrección es un hecho consumado: JESÚS HA VENCIDO A LA MUERTE.

NECESITAMOS LOS OJOS CREYENTES DEL DISCÍPULO para descubrir a ese Jesús que vive en el mismo corazón del mundo y que  se muestra en múltiples presencias, TODAS ELLAS LIBERADORAS.

El discípulo al que Jesús quería es una figura emblemática, el relato evangélico nos invita a identificarnos con él.

Vivimos una época que exacerba el valor de los sentidos, hasta hacernos pensar que sólo existe y cuenta lo contante y sonante, lo que hacemos o podemos transformar.

La dimensión de lo trascendente queda así a menudo arrinconada y sofocada.

Por eso, a muchos, incluso entre creyentes de misa dominical, les resulta difícil creer realmente en la resurrección Y, EN CONSECUENCIA, DEMOSTRAR EN SU VIDA PRÁCTICA QUE NO SOMOS SERES PARA LA MUERTE, NI TODO ACABA EN LA MUERTE.

La Pascua nos invita a aceptar la buena noticia de que el Crucificado vive y proclamarla a través de nuestro trabajo, en la tarea concreta que debemos ejercer, CADA CUAL SEGÚN SU VOCACIÓN, pues este es realmente un medio indispensable para la evangelización.

CRISTO RESUCITADO ESTÁ EN LA COMUNIDAD DE LOS QUE ANUNCIAN SU MENSAJE, CELEBRAN LOS SACRAMENTOS Y  TESTIMONIAN SU AMOR.

Se encuentra, sobre todo, en lo más vivo y profundo de la eucaristía.
TAMBIÉN EN LOS HERMANOS NECESITADOS QUE HAN DE OCUPAR EL CENTRO DE NUESTRO INTERÉS, PORQUE CRISTO SE IDENTIFICA CON CADA UNO DE ELLOS.


El verdadero discípulo descubre en profundidad la presencia y acción del Resucitado en las distintas áreas de la sociedad Y SE ESFUERZA POR TRANSPARENTAR CON LA FUERZA DE SU TESTIMONIO EL ROSTRO LUMINOSO Y AMABLE DE JESÚS ENTRE LOS HOMBRES.