viernes, 10 de junio de 2016

¿VIVIMOS AL SERVICIO DE LA FE EN EL DIOS DE JESÚS Y PROMOCIÓN DE LA JUSTICIA?


¿VIVIMOS AL SERVICIO DE LA FE EN EL DIOS DE JESÚS Y PROMOCIÓN DE LA JUSTICIA?

Este año 2016 tenemos la gracia y desafío de estar conmemorando los 464 años de la pascua de San Francisco Javier.
Él fue expresión especial del carisma ignaciano y su misión de llevar el Evangelio a todas las personas y rincones de la Tierra.
Constatamos que esa vida y fervor de Javier encuentran en el hoy latinoamericano especial encarnación en los jesuitas que llevan en las parroquias populares el Evangelio a esas multitudes empobrecidas de nuestros pueblos, QUE EN OCASIONES PARECEN OVEJAS SIN PASTOR.

Por ello, asumimos con renovada alegría y fervor el carácter misionero de nuestro carisma en el servicio a esas cerca de 7 millones de personas, la mayoría pobres, que viven en las “parroquias jesuitas”.

LA COMPAÑÍA DE JESÚS HA QUERIDO EXPLÍCITAMENTE ASUMIR E IMPULSAR LA EVANGÉLICA OPCIÓN PREFERENCIAL POR LOS POBRES.

Si somos coherentes, esta opción debe afectar nuestro estilo de vida.
Esta opción conlleva una actitud de sólida y generosa solidaridad con ellos, la cual atraviesa a todas nuestras personas y obras apostólicas.
Pero se debilita y carece de credibilidad, si un suficiente porcentaje de jesuitas no viven la inserción y servicio directo con los pobres.

Dados los niveles de pobreza en América Latina, este porcentaje no debe ser menor a una tercera parte del cuerpo apostólico activo de cada Provincia, y sus segmentos de edades.

En las actuales circunstancias sociales y eclesiales, EL SERVIR Y VIVIR CON LOS POBRES Y EXCLUIDOS se realiza, en buena parte, en las parroquias populares.
Este servicio pastoral transparenta mejor el carácter de gratuidad (“gracia”) de la evangelización.
CADA PROVINCIA, AL SERVICIO DE LA FE Y PROMOCIÓN DE LA JUSTICIA, está llamada a preparar e impulsar a los jesuitas para que sigan llevando el Evangelio a los pobres y necesitados.

El servicio evangelizador en parroquias, tiene diverso peso en la variedad de nuestras Provincias:
En algunas, es un sector con bastante presencia y peso apostólico;
En otras, es presencia reducida y aun a veces, poco estimado;
En algunas, el sector es joven;
En otras está envejecido.
Las parroquias confiadas a la Compañía se ubican en CIUDADES CAPITALES, EN CIUDADES MEDIAS Y PEQUEÑAS, EN EL CAMPO; EN ALTA MONTAÑA, EN MONTAÑA MEDIA, EN LA COSTA.
En ellas, trabajamos con campesinos, amas de casa, ambulantes, obreros(as), burócratas, profesionales; con niños, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos(as).
En este servicio pastoral tenemos jesuitas con amplia experiencia y especialización en muy variados campos pastorales.
Ahora bien, todavía es frecuente que en “nuestras” parroquias se impulsen muy diversos modelos pastorales.
En un cierto grado, damos la impresión que no tenemos claridad en nuestro servicio en la pastoral parroquial.
Esperamos que con este proyecto LOGREMOS LA UNIDAD EN LA DIVERSIDAD Y MEJOREMOS CUALITATIVAMENTE NUESTRO SERVICIO.

Un modelo inspirador para nuestro servicio pastoral actual: En este siglo y milenio, queremos dar continuidad A LA SECULAR TRADICIÓN EVANGELIZADORA Y MISIONERA DE LA COMPAÑÍA.

En particular, deseamos unirnos e inspirarnos en la gesta misionera y pastoral de las reducciones del Paraguay, donde se logró y vivió un aporte relevante a la tarea evangelizadora de la Iglesia, durante más de 150 años.
En su época, nuestros hermanos jesuitas del Paraguay llevaron a la práctica en las “reducciones”, un magnífico modelo eclesial y social de fraternidad, justicia y solidaridad.

Hoy a nosotros nos corresponde continuar esa magnífica e inspiradora misión evangelizadora por medio de la puesta en práctica de este proyecto parroquial Y LOGRAR QUE CADA PARROQUIA SEA UN SACRAMENTO DE FRATERNIDAD Y SOLIDARIDAD, el cual sea impulsado por cada párroco y jesuita en su realidad concreta.

Este proyecto tiene esa pretensión. Los jesuitas, en fidelidad creativa al Evangelio, la Iglesia y nuestro carisma, queremos decididamente priorizar la parroquia COMO COMUNIDAD DE COMUNIDADES DE FE, FRATERNAS, MISIONERAS, SOLIDARIAS Y LITÚRGICAS.

LA PARROQUIA, COMUNIDAD DE COMUNIDADES DE FE EN JESUCRISTO Y SU REINO.

“ANTE UN MUNDO ROTO Y DESEOSO DE UNIDAD ES NECESARIO PROCLAMAR CON GOZO Y FE SEGURA, QUE DIOS ES COMUNIÓN, PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO, unidad en la distinción, el cual llama a todos los hombres y mujeres a que participen de la misma comunión trinitaria.

Es necesario proclamar que ESA COMUNIÓN ES EL PROYECTO MAGNÍFICO DE DIOS EN JESUCRISTO...
Es necesario proclamar que LA IGLESIA ES SIGNO E INSTRUMENTO DE LA COMUNIÓN QUERIDA POR DIOS, iniciada en el tiempo y dirigida a su perfección en la plenitud del Reino”.

LA VOCACIÓN HUMANA ES COMULGAR PLENAMENTE CON DIOS.

Toda espiritualidad pretende ser camino que conduce a la comunión con Dios. Ahora bien, “ES VOLUNTAD DE DIOS EL SALVAR Y SANTIFICAR A LOS HOMBRES, NO AISLADAMENTE SINO CONSTITUYENDO UN PUEBLO”, el Pueblo de la Alianza como Dios Trinidad, es decir, el pueblo en comunidad.

La Iglesia, Pueblo de Dios, sacramento de salvación, TIENE COMO FINALIDAD ÚLTIMA EL UNIR (“RELIGAR”) LA HUMANIDAD CON SU SEÑOR.
Ahora bien, amar y comulgar con Dios CONLLEVA AMAR AL PRÓJIMO (Jn 15,9-13; I Jn 4,19-21).

El Señor, AL CONTEMPLAR LA INHUMANA EXISTENCIA DE PERSONAS OPRIMIDAS E IGNORANTES DE SU DIGNIDAD, SE COMPADECE (Ex 3,7-9; Mc 6,34) Y POR LA FUERZA DE SU ESPÍRITU LAS LIBERA Y PASAN A SER PARTE DE SU PUEBLO: CONSCIENTES, ORGANIZADOS, LIBRES.
LA INICIATIVA FUE Y ES DE DIOS (I Jn 4,10).

Hoy, el Señor nos sigue invitando a rejuvenecer la Iglesia, su Pueblo, Y LLEGAR A SER PERSONAS ADULTAS EN LA FE, LO CUAL SE FACILITA EN LAS PEQUEÑAS COMUNIDADES DE BASE.

Por ello, las parroquias se organizan como comunidad de comunidades de hijos e hijas de Dios, al servicio del Reino.

Es el Verbo Encarnado, Jesucristo, el Buen Pastor que entrega su vida para que tengamos la vida eterna en la comunión plena con Dios (Jn 10,10-18).

La Compañía de Jesús, en seguimiento del Buen Pastor, quiere que la pastoral parroquial tenga como centro y finalidad última ayudar a la comunión perfecta CON DIOS Y EL PRÓJIMO, en la Iglesia, Pueblo de Dios.

Los jesuitas, tenemos en San Ignacio un ejemplo inspirador.
Procuró toda su vida y en todo el servir y amar a su Señor y extender su Reino y por ello le fue central en su misión EL COOPERAR EN LLEVAR A TODO HOMBRE Y MUJER A LA COMUNIÓN CON SU CREADOR Y SEÑOR.

IGNACIO FUE UN MÍSTICO Y SEÑALADO MAESTRO DE ESPIRITUALIDAD.
Los Ejercicios Espirituales siguen siendo un instrumento privilegiado para ayudar al encuentro de la criatura con su Señor.
Los jesuitas en las reducciones de Paraguay, fueron fieles al Evangelio y a Ignacio, AL RESPONDER, EN PRIMER LUGAR, AL HAMBRE Y SED DE DIOS DE LOS GUARANÍS, VIVIDA E IMPULSORA DE UN PUEBLO DIGNO Y ORGANIZADO EN COMUNIDADES DE HIJOS E HIJAS DE DIOS.

En el hoy, nuestras parroquias DEBEN PRIORIZAR Y DISTINGUIRSE POR SU ESPIRITUALIDAD Y VIDA COMUNITARIA Y ASÍ AYUDAR AL PROCESO DE UNIR, POR EL ESPÍRITU, A TODA PERSONA CON DIOS Y SU PUEBLO.

Así mismo, la parroquia ESTÁ LLAMADA A SER:
MANANTIAL DE LA EXPERIENCIA DE JESUCRISTO Y SU REINO;
ESCUELA NOTABLE DE FE, ESPERANZA Y CARIDAD;
LUGAR DONDE SE VIVE Y COMPARTE LA MÍSTICA CRISTIANA;
FUENTE DONDE CRECE Y SE EXPRESA NUESTRO AMOR A MARÍA;
ORGANIZACIÓN PARA EL BIEN DE PERSONAS EN COMUNIDADES EVANGELIZADAS Y EVANGELIZADORAS.
Por tanto, cooperaremos con los laicos(as) a que vivan su espiritualidad, o sea, la espiritualidad del Pueblo de Dios, y su consiguiente llamado a la santidad, LO CUAL CONLLEVA QUE DESCUBRAN SU PROPIO MODO DE SER SANTOS EN SU CONTEXTO SOCIAL Y ECLESIAL.

Por ello, queremos ayudar y promover un proceso que:
Suscite y alimente prioritariamente el amor personal y apasionado a Jesucristo y su Reino.
PARA ELLO, TENEMOS EL MEDIO PRIVILEGIADO DE LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES diseñado e implementado por San Ignacio de Loyola durante 20 años y publicada y utilizada desde el año 1,548.

El propósito de esta metodología es ASUMIR LA ESPIRITUALIDAD CRISTIANA, ENCARNADA, COMUNITARIA, FRATERNA, SOLIDARIA, LITÚRGICA, QUE VIVE LA EVANGÉLICA OPCIÓN PREFERENCIAL POR LOS POBRES Y AYUDE A QUE LOS FIELES DE LA PARROQUIA PUEDAN HACER SUYA ESTA ESPIRITUALIDAD Y OPCIÓN DESDE SU ESTADO LAICAL.

Así mismo, esta metodología, forma la conciencia de QUE DIOS NOS SALVA, NO AISLADAMENTE, NI EN UNA MASA INFORME, SINO EN EL PUEBLO DE LA NUEVA ALIANZA.
Y por ello, ayudar a superar situaciones eclesiales de masa informe e inconsciente, al organizarse las  la parroquias en comunidad de comunidades pequeñas, que FAVOREZCAN LA PARTICIPACIÓN Y CRECIMIENTO DE TODOS COMO ADULTOS EN LA FE.
Coopere en nuestros pueblos, A CRECER EN EL CARIÑO Y DEVOCIÓN A MARÍA Y A PEDIRLE “NOS PONGA CON SU HIJO”, COMO NOS DIO EJEMPLO Y NOS IMPULSA SAN IGNACIO.  

Promueva que somos “pacientes pastorales”, ES DECIR, PERSONAS Y COMUNIDADES NECESITADAS DE EVANGELIZACIÓN Y CONVERSIÓN PERMANENTE.

EDIFIQUE A LA PARROQUIA COMO MANANTIAL Y ESCUELA DE ORACIÓN, DONDE SE FORMEN CRISTIANOS CONTEMPLATIVOS EN LA ACCIÓN.

Facilite que los creyentes tengan momentos de encuentro personal con el Señor y promueva la realización de retiros espirituales periódicos.

Ofrezca instancias de acompañamiento espiritual PARA QUE CADA PERSONA PERCIBA LOS LLAMADOS QUE EL SEÑOR LE HACE EN SUS ACTIVIDADES COTIDIANAS, SUS ALEGRÍAS Y DIFICULTADES.

Ayudaremos especialmente a los jóvenes, para que descubran o fortalezcan su vocación.

Facilite que descubran nuestra espiritualidad ignaciana, la cual enriquezca a la comunidad parroquial e Iglesia Local.

Dar a conocer y emplear en los diversos procesos de formación el método pedagógico Ignaciano.

Un indicador de nuestra espiritualidad será SI SURGEN O NO VOCACIONES A LA COMPAÑÍA.

Eduque en el discernimiento de la Voluntad de Dios en las situaciones concretas, en el espíritu y tensión del “magis”  es decir, vivir efectivamente nuestra fe cristiana creciendo en la amistad con el Señor Jesús y en el servicio a los demás.

Por eso MAGIS significa algo muy importante. En esta lógica “+” (más) dirige nuestros ojos a la cruz en la cual fue revelado “el amor hasta dar su vida”.

Así que MAGIS simboliza el camino cristiano, realizado de modo ignaciano, que nos dirige hacia la vida plena.

Contribuir a que las personas que trabajan con nosotros tengan una actitud de búsqueda de la voluntad de Dios, y no se conformen con un “hacer cosas”, SINO QUE DESCUBRAN AQUELLO QUE RESPONDE MEJOR A LOS DESEOS DEL SEÑOR.

Ayude a la formación y colaboración con los laicos(as) en la misión, CON LOS CUALES BUSQUEMOS FERVOROSAMENTE ESCULPIR EN NUESTROS PUEBLOS LOS VALORES EVANGÉLICOS.

Sólo junto con ellos, dada la diversidad de culturas y manifestaciones religiosas, podremos contribuir mejor a la inculturación del Evangelio y al diálogo interreligioso.

La PARROQUIA: COMUNIDAD de COMUNIDADES FRATERNAS.
Es la esencia y centro de la revelación de Dios que recibimos de Jesús, QUE DIOS ES PADRE DE TODOS LOS HUMANOS Y QUE POR ELLO TODOS GOZAMOS DE LA COMÚN DIGNIDAD DE HIJOS E HIJAS DE DIOS (Col 1,15-18; Mt 23,8-12; 6,9-13; GS,22), y que quiere QUE TENGAMOS SU VIDA EN ABUNDANCIA (Jn 10,10), LA VIDA DE HIJOS E HIJAS ADOPTIVAS DE DIOS (Ef 1,3-6; Rom 8,15-17).

LA VIDA DIVINA ES EL AMOR: DIOS ES AMOR.

Esto se funda en la revelación que el único Dios verdadero, vive en la Trinidad de Personas: DIOS ES COMUNIDAD EN EL AMOR. JESÚS ES UN CREYENTE EN EL AMOR (Mt 22,34-40; Lc 10,25-37).

De ahí que Jesús hace del amor mutuo el mandamiento y señal de sus seguidores (Jn 13,34.35).
Y POR SU FE EN EL AMOR, JESÚS RECHAZA FRONTALMENTE (Y ES RECHAZADO), POR AQUELLA SOCIEDAD ROMANA-JUDÁICA, DISCRIMINATORIA, INJUSTA, Y VIOLENTA, Y SE EMPEÑA EN CONSTRUIR, COMO FERMENTO Y SEMILLA DE MOSTAZA, UNA COMUNIDAD FRATERNA CENTRADA EN EL AMOR.

Por ello, los Evangelistas sitúan al inicio y como fundamental en la práctica de Jesús, LA FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD FRATERNA (Lc 5,1-6,16; Jn 1,35-51; Mc 1,14,20, Mt 4,17-22).

JESÚS NO SÓLO VINO A HABLAR DEL AMOR, SINO A VIVIRLO.

A esta luz, el Concilio al hablar de la vocación humana INDICA QUE ES UNA VOCACIÓN A LA FRATERNIDAD HUMANA, A LA CUAL OFRECE LA IGLESIA TODA SU COLABORACIÓN, pues ella misma es señal de esa fraternidad.

Fiel al Evangelio quiere Ignacio que en la Compañía los jesuitas vivamos e impulsemos la comunidad fraterna, DONDE SE CUIDE ESPECIALMENTE AL QUE TIENE MAYOR NECESIDAD.
En esta espiritualidad ignaciana se destacó SAN PEDRO CLAVER, QUE ROMPE CON LA DISCRIMINACIÓN DE LOS NEGROS.

Así mismo, los miles de misioneros que, como en el paradigma pedagógico Ignaciano, que se ha recuperado y puesto al día, lo tenemos descrito y profundizado en: “Características da Educação da Companhia de Jesus”, Ed.Loyola. Y para su puesta en práctica: “Pedagogia inaciana: una proposta práctica”, Ed. Loyola.

Las reducciones del Paraguay, conviven fraternalmente con los indígenas.
Actualmente un buen grupo de jesuitas viven la fraternidad comprometida con los pobres. NOS PROPONEMOS QUE LOS POBRES CON ESPÍRITU SEAN EL CORAZÓN DE NUESTRAS PARROQUIAS, PARTE SUSTANCIAL DE NUESTRO GRUPO DE REFERENCIA Y ASÍ SE CONSTITUYAN EN SUJETOS DE LA IGLESIA Y LA SOCIEDAD.

LA VOLUNTAD DE DIOS ES QUE FORMEMOS UNA HUMANIDAD COMO COMUNIDAD FRATERNA EN EL AMOR.

Pero la sociedad latinoamericana en su conjunto, hegemonizada por el sistema neoliberal, ESTÁ MARCADA POR EL EGOÍSMO Y LA VIOLENCIA QUE GENERAN INJUSTAS DESIGUALDADES, INHUMANAS EXCLUSIONES Y MUCHA DELINCUENCIA E INSEGURIDAD; ADEMÁS DE LAS SECULARES DISCRIMINACIONES A LOS INDÍGENAS, AFRODESCENDIENTES, MUJERES, MARGINADOS.

En este contexto social, en obediencia al Evangelio, los jesuitas QUEREMOS DESTACARNOS EN LA FRATERNIDAD CON TODOS, PERO ESPECIALMENTE CON LOS POBRES, LOS DESPRECIADOS, LOS DISCRIMINADOS Y EXCLUIDOS.
ESTO IMPLICA LA DIFÍCIL CONSTRUCCIÓN DE COMUNIDADES ALTERNATIVAS FRATERNAS Y QUE EN LA PRÁCTICA NUESTRAS PARROQUIAS SEAN UN CUERPO ORGANIZADO DE COMUNIDADES FRATERNAS, INCLUSIVAS, ACOGEDORAS, SIMPÁTICAS, SIN DISCRIMINACIÓN ALGUNA.

Para lograr esto, queremos seguir impulsando la reciente y honda experiencia de renovación comunitaria, AL ORGANIZAR LA PARROQUIA COMO RED DE PEQUEÑAS COMUNIDADES, ORDINARIAMENTE DENOMINADAS CEBS POR NUESTROS OBISPOS.
Es más, en esta vivencia eclesial los laicos pobres reconocen su dignidad y por variados ministerios son también sujetos y agentes de la pastoral, LO CUAL AYUDA A SUPERAR EN LA IGLESIA ACTITUDES ANTIEVANGÉLICAS, COMO SON EL CLERICALISMO, EL CENTRALISMO, EL SENTIRNOS SUPERIORES Y NO NECESITADOS DE EVANGELIZACIÓN.

Esto conlleva asumir algunas líneas y actitudes pastorales:  
Pastoral de comunidades: Para construir la parroquia como comunidad de comunidades, ayuda ordinariamente el organizarla en sectores, lo cual facilita el surgimiento de las pequeñas comunidades o CEBs y el llegar a todas las personas de la parroquia.
También, incentivar a que los diferentes grupos y movimientos que tiene la Parroquia entren en el proceso de transformarse en pequeñas comunidades o CEBs y así llegue a ser red de Comunidades.

Debemos implementar estrategias y acciones que POSIBILITEN QUE LLEGUEMOS A LOS CRISTIANOS ALEJADOS Y EXCLUIDOS, ASÍ COMO EL AYUDAR A CRECER A TODOS COMO PERSONAS, HIJOS E HIJAS DE DIOS.

Las pequeñas comunidades de base están abiertas a todos: ahora bien, queremos fortalecer en ellas el protagonismo de los JÓVENES, CONFORMANDO AUTÉNTICAS COMUNIDADES JUVENILES.

Estas son buena tierra donde el Señor siembra vocaciones para los ministerios laicales, sacerdotales, religiosas y para la Compañía.

Protagonismo de los laicos: Es nuestra misión re-descubrir QUE JUNTO CON LOS LAICOS COMPARTIMOS LA MISIÓN DE JESÚS.

Por ello nos invita a ayudar a los laicos y laicas a vivir su vocación propia y junto con ellos colaborar en la común misión cristiana recibida, tal como la hemos bebido en los ejercicios.

POR ELLO, DEBEMOS FACILITAR EN LAS COMUNIDADES ECLESIALES, LOS ESPACIOS DE PARTICIPACIÓN LAICAL, COMO ADULTOS EN LA FE, EN NUESTRA ÚNICA MISIÓN, Y QUE NOS AYUDEN A FORTALECER EL SENTIDO DEL PRESBITERADO COMO MINISTERIO DE COMUNIÓN.

Como el Mons. Romero, favorecer QUE LOS POBRES NOS ENSEÑEN A LEER EL EVANGELIO

jueves, 9 de junio de 2016

MARCO TEOLOGICO-PASTORAL DE LA PARROQUIA-JESUITA


MARCO TEOLOGICO-PASTORAL DE
LA PARROQUIA-JESUITA


El Concilio Vaticano II, bajo la guía del Espíritu, nos orienta para poner al día el ser de la iglesia y su misión en el mundo de hoy.

Nunca en la historia de la Iglesia, un Concilio Ecuménico había trabajado tanto el tema eclesiológico.

Esta comprensión fundamental del Concilio, recupera el sentido comunitario y misionero de la Iglesia.
Por ello, la Iglesia se comprende y expresa como Iglesia comunión.
Es ella, comunión de carismas.
Es ella comunidad que nace de la obediencia al Evangelio.
En esta orientación el Magisterio reciente ha venido profundizado teológicamente en las estructuras (niveles) eclesiales fundamentales: FAMILIA CRISTIANA, PEQUEÑAS COMUNIDADES ECLESIALES, PARROQUIA, IGLESIA LOCAL, SUPERANDO AMPLIAMENTE LAS MERAS DESCRIPCIONES SOCIOLÓGICAS O ADMINISTRATIVAS DE LAS MISMAS.
Así, se nos enseña QUE LA FAMILIA ES “IGLESIA DOMÉSTICA”, PRIMERA COMUNIDAD EVANGELIZADORA (LG,11; SA,64), LA CÉLULA PRIMERA Y VITAL DE LA SOCIEDAD.

Los esposos, para cumplir su misión, son bendecidos y fortalecidos con el sacramento del matrimonio, pues “DEBEN SER PARA SUS HIJOS LOS PRIMEROS PREDICADORES DE LA FE, MEDIANTE LA PALABRA Y EL EJEMPLO”.

 Sobre la estructura y nivel eclesial de LA PEQUEÑA COMUNIDAD ECLESIAL, que recoge la paradigmática experiencia de las primeras comunidades, se nos enseña que “ELLA ES CÉLULA INICIAL DE ESTRUCTURACIÓN ECLESIAL Y FOCO DE EVANGELIZACIÓN”.

Las pequeñas comunidades de base, “SON UN SIGNO DE VITALIDAD EN LA IGLESIA, INSTRUMENTO DE FORMACIÓN Y DE EVANGELIZACIÓN, UN PUNTO DE PARTIDA VÁLIDO PARA UNA NUEVA SOCIEDAD FUNDADA SOBRE LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR”.

Así pues, SON ESTAS PEQUEÑAS COMUNIDADES EXCELENTES ESCUELAS DE FE Y MANANTIALES DE FRATERNIDAD Y SOLIDARIDAD, ALTERNATIVA DE LA SOCIEDAD CAPITALISTA FUNDADA EN EL EGOÍSMO.

En la actual estructura de la Iglesia, el Concilio Vaticano II IDENTIFICA LA DIÓCESIS COMO IGLESIA LOCAL, PORCIÓN DEL PUEBLO DE DIOS, Y EN ELLA A LAS PARROQUIAS, COMO CÉLULAS VIVAS DE LA MISMA.

La Parroquia es una estructura y nivel de Iglesia, encarnación de ésta y su misión en un contexto, lugar y grupo humano determinado.

La parroquia es un lugar privilegiado en que los fieles tienen una experiencia concreta de la Iglesia.

En la comunidad parroquial se encarna el ser y quehacer de la Iglesia: es decir, la comunión (koinonía) y la misión (Diakonía); y esta misión EN SU TRIPLE DIMENSIÓN: REAL, PROFÉTICA Y SACERDOTAL.
Así pues, “la parroquia, comunión orgánica y misionera, es una red de comunidades”, sacramento de fraternidad.
El primer servicio diakonal, se da ordinariamente en la misma comunidad, por medio de diversos ministerios que responden a  la expresión “Iglesia comunión” que adquiere especial relevancia, desde el sínodo extraordinario del año 1985, que la asume con especial fuerza.
En la óptica de la Iglesia comunión, se comprenden y trabajan el concilio de los laicos y de la vida religiosa.
Así, la Iglesia, Pueblo de Dios, VIVE EN ELLA LA COMUNIÓN DEL CARISMA DE LA VIDA RELIGIOSA Y LOS MINISTERIOS DEL SACRAMENTO DEL ORDEN.
Es ella, comunión de carismas. Por ello, una Iglesia local sin presencia de Vida Religiosa, queda incompleta y no vive la riqueza eclesial que le es debida.

Según el antiguo Código de Derecho Canónico, la parroquia era definida simplemente como “un territorio delimitado, un pueblo concreto, un templo particular y un pastor propio”.
Lugar de servicios religiosos, necesidades sentidas de la comunidad, y con particular atención a los enfermos y marginados que hacen tangible la opción del Señor mismo por los pobres.
La Iglesia manifiesta y encarna, en cada Iglesia local, LA MISIÓN DEL SEÑOR, EL EVANGELIO DEL REINO.

“Las Iglesias particulares TIENEN COMO MISIÓN PROLONGAR PARA LAS DIVERSAS COMUNIDADES LA PRESENCIA Y ACCIÓN EVANGELIZADORA DE CRISTO...La Iglesia particular ESTÁ LLAMADA A VIVIR EL DINAMISMO DE COMUNIÓN-MISIÓN, PUES LA COMUNIÓN Y LA MISIÓN ESTÁN PROFUNDAMENTE UNIDAS ENTRE SÍ...HASTA TAL PUNTO QUE LA COMUNIÓN REPRESENTA A LA VEZ LA FUENTE Y EL FRUTO DE LA MISIÓN”.

El hecho de estar presidida por un obispo, que la congrega por el Evangelio y la Eucaristía, en el Espíritu Santo, HACE QUE UNA PORCIÓN DEL PUEBLO DE DIOS CONSTITUYA UNA IGLESIA PARTICULAR, EN LA QUE SE ENCUENTRA Y OPERA VERDADERAMENTE LA IGLESIA DE CRISTO, QUE ES UNA, SANTA, CATÓLICA Y APOSTÓLICA”.

 Además del servicio a la comunión interna de la Iglesia local, cabe al obispo ejercer el oficio DE REPRESENTAR LA UNIDAD DE SU IGLESIA junto a las otras Iglesias locales PARA MANIFESTAR EL VÍNCULO DE COMUNIÓN QUE LAS UNE ENTRE SÍ Y CON LA IGLESIA DE ROMA, la cual “la preside en la caridad”(Ignacio de Antioquía).

La Iglesia Local no es “una parte” o sector de la Iglesia Universal, SINO QUE EN ELLA, EN GERMEN, ESTÁ TODA LA IGLESIA.

Si en cada Iglesia Local está toda la Iglesia entonces la intercomunión eclesial, la catolicidad, es esencial a su vida.

La Iglesia universal no es una federación de “Iglesias”, ni ha existido anteriormente, ni ha estado fuera de las Iglesias locales.
Y viceversa, una Iglesia local fuera de la comunión de las otras Iglesias ya no sería Iglesia, PORQUE LOS DONES DEL ESPÍRITU SÓLO SE ENCUENTRAN EN EL CONJUNTO DE LAS IGLESIAS LOCALES.
En la Iglesia actual, por las orientaciones del Concilio Vaticano II, del magisterio pontificio y del episcopado latinoamericano, las parroquias SON LLAMADAS A VIVIR EL MODELO ECLESIAL “PUEBLO DE DIOS”, MÁS BÍBLICO Y CARGADO DE TRADICIÓN, Y EN  CONSECUECIA NUEVO MODELO DE PARROQUIA.

Para llevar adelante el encargo recibido del Señor, de llevar a todo el mundo el Evangelio del Reino de Dios (Mt 28,16-20), la Iglesia desde sus orígenes, COMO NOS NARRA EL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES, HA TRATADO DE VIVIRLO, GUIADA POR EL ESPÍRITU SANTO, EN:
LA KOINONÍA (COMUNIÓN FRATERNA),
Y DIFUNDIRLO POR MEDIO DEL KERIGMA (ANUNCIO MISIONERO),
LA DIAKONÍA (DIVERSOS SERVICIOS Y MINISTERIOS),
Y LA LEITURGÍA (LA CELEBRACIÓN Y ALIMENTACIÓN DE LA VIDA CRISTIANA).
Son dimensiones DE LA MISMA Y ÚNICA VIDA Y MISIÓN DE TESTIMONIAR Y COMUNICAR EL REINO DE DIOS, las cuales no se deben disociar, SI SE QUIERE UNA ACCIÓN EVANGELIZADORA INTEGRAL.

El Vaticano II destacó esta comprensión del ser y quehacer de la Iglesia, al asumir su ser comunitario (koinonía), en la óptica del Pueblo de Dios.

Así mismo, PUSO DE RELIEVE SU MISIÓN, en la óptica, de una profunda tradición bíblica, de la triple dimensión: REAL, PROFÉTICA Y SACERDOTAL.
Por lo tanto, la Iglesia local y cada Comunidad Parroquial, viven e impulsan su única misión comprendida y expresada bajo estas ópticas y dimensiones: PUEBLO DE DIOS, ORGANIZADO EN COMUNIDADES FRATERNAS:
KOINONÍA, EL CUAL CONJUGA EN SU ÚNICA MISION EVANGELIZADORA LAS ÓPTICAS Y DIMENSIONES COMO:          
PASTORAL,
KERIGMA, MISIONERAS Y PROFÉTICAS,
DIAKONÍA, SOLIDARIAS Y SACERDOTALES Y
LA LEITURGÍA-----LITÚRGICAS.

Los jesuitas, en este dinamismo del Espíritu, con humildad y fervorosa pasión, nos empeñaremos en renovar las parroquias que la Iglesia nos ha confiado.

EL VATICANO II RECUPERA EL SENTIDO, DE HONDAS RAÍCES EN LA PATRÍSTICA DE ORIENTE Y OCCIDENTE, DEL “COLEGIO” (COLEGIALIDAD) QUE CONFORMAN LOS OBISPOS, COMO SUCESORES DE LOS APÓSTOLES.

 SÓLO LA COMUNIÓN ECLESIAL ENTRE IGLESIAS LOCALES NOS PERMITE HABLAR DE LA “ÚNICA IGLESIA DE CRISTO”.

Esta comunión es la que da pie a la Colegialidad Episcopal y al Primado de Pedro.

PARROQUIA JESUITA”: COMUNIDAD DE COMUNIDADES DE FE, FRATERNAS, MISIONERAS, SOLIDARIAS, Y LITÚRGICAS.


FIDELIDAD CREATIVA A LA MISION, EN LA PASTORAL PARROQUIAL ACTUAL.

miércoles, 8 de junio de 2016

¿SABÍAS QUE JESÚS QUIERE LIBRARNOS DE LA DESESPERANZA, DEL LLANTO AMARGO Y DESESPERADO PARA QUE NO TENGAMOS UNA VIDA CON AFLICCIÓN COMO LOS QUE NO TIENEN ESPERANZA?


¿SABÍAS QUE JESÚS QUIERE LIBRARNOS DE LA DESESPERANZA, DEL LLANTO AMARGO Y DESESPERADO PARA QUE NO TENGAMOS UNA VIDA CON AFLICCIÓN COMO LOS QUE NO TIENEN ESPERANZA?  
(1 Tes 4, 13).

Lucas nos narra que Jesús regresa a la vida a un único hijo de una pobre viuda, destacando más la misericordia que su poder mismo.

Nos presenta a Jesús, como el Señor, PORTADOR DE LA MISERICORDIA DIVINA PARA SU PUEBLO, PORTADOR DE VIDA, SOCORRO DEL NECESITADO.

Nahim en hebreo significa vergel, jardín de delicias, y está cerca de Sanen, donde el profeta Elías resucitó un muerto.
Pero el Naim al que entra Jesús no es un jardín de delicias sino de desdicha.

LO QUE SE ENCUENTRA NO ES LA VIDA, SINO LA MUERTE, UN CORTEJO FÚNEBRE

En medio del sepelio se destaca la protagonista del relato, una viuda.
En la sociedad judía del tiempo de Jesús, LA SEGURIDAD DE LA MUJER LE VENÍA DEL VARÓN; SIN ÉL, LA VIUDA ERA UN SER INDEFENSO Y DESVALIDO.

Sin respaldo económico ni protección social, la pobre mujer del pasaje no tiene ni siquiera al hijo que la sostenga. 

EN LA ESCRITURA LA VIUDA JUNTO CON LOS NIÑOS Y LOS EXTRANJEROS APARECEN COMO EL OBJETO DE UN AMOR PREFERENCIAL DE PARTE DE DIOS, QUE CUIDA DE ELLOS Y LOS DEFIENDE.

DIOS ES “PADRE DE HUÉRFANOS Y DEFENSOR DE VIUDAS” (Sal 68,5), “ÉL HACE JUSTICIA AL HUÉRFANO Y A LA VIUDA Y AMA AL EXTRANJERO” (Dt 10,18).

Por eso, LA RELIGIÓN AUTÉNTICA QUE AGRADA AL SEÑOR CONSISTE EN “HACER EL BIEN, BUSCAR EL DERECHO, PROTEGER AL OPRIMIDO, SOCORRER AL HUÉRFANO Y DEFENDER A LA VIUDA” (Is 1,17).

En  el evangelio de Lc (21, 1-4) y en el de Mc (12, 41-44), al final de la vida pública de Jesús, al final del camino del discípulo, como modelo del verdadero seguimiento del Maestro, la figura que aparece ES LA DE OTRA POBRE VIUDA, QUE EN LA ALCANCÍA DEL TEMPLO NO DEJÓ LO QUE LE SOBRABA, COMO LOS RICOS, SINO QUE DIO “DESDE SU POBREZA TODO LO QUE TENÍA PARA VIVIR” (21,4).

Su gesto pudo pasar desapercibido entre la gente que entraba y salía del templo, pero Jesús se fijó en ella y la puso de ejemplo a sus discípulos para que actuaran como ella.

MUCHAS VECES LO POBRES NOS EVANGELIZAN CON SU GENEROSIDAD PARA COMPARTIR.

Conviene señalar que es la primera vez que el evangelio de Lucas designa a Jesús con el título de SEÑOR, KYRIOS  que encierra una confesión de fe.

Jesús, el Kyrios, ES QUIEN RESTITUYE A LOS HIJOS A LA VIDA.
El título de Señor, ADONAI, es el que los hebreos atribuían a  SEÑOR, AMO, GOBERNANTE.

JESÚS, en cambio es Dios, destacaba la idea de poder y dominio soberano, EQUIVALÍA A SEÑOR PORQUE ES UN DIOS QUE SE CONMUEVE, UN DIOS, CON CORAZÓN.

Conmovido, pues, por la situación de la mujer, Jesús al verla le dice: “No llores más”.
Él sabe que es natural e inevitable que la mujer llore ante el hijo muerto.
Percibe además que el dolor y llanto que a todos nos causa la muerte, se refleja en esta mujer.
Jesús lo siente, no ignora la tragedia humana, también Él lloró ante la tumba de Lázaro, su amigo muerto, o ante Jerusalén, la ciudad santa.

EL LLANTO ES EL VELO QUE CAE SOBRE LA DESESPERANZA FRENTE A LO IRREMEDIABLE.

EL LLANTO INTENTA EXPRESAR LO QUE LAS PALABRAS YA NO PUEDEN.

JESÚS QUIERE LIBRARNOS DE LA DESESPERANZA, DEL LLANTO AMARGO Y DESESPERADO.
NO QUIERE, COMO DICE SAN PABLO, QUE LOS CREYENTES “SE AFLIJAN COMO LOS QUE NO TIENEN ESPERANZA” (1 Tes 4, 13).

LA FE EN CRISTO INFUNDE ESPERANZA EN LA VICTORIA SUPREMA SOBRE LA MUERTE.

“Jesús, acercándose, tocó el ataúd”.
CON ELLO QUIERE MANIFESTAR QUE DIOS SE HA APROXIMADO HASTA EL FONDO DE NUESTRA MISERIA, HA TOCADO NUESTRO DOLOR Y NUESTRO DESTINO DE MUERTE.
Tocando el leño de la cruz vencerá definitivamente a la muerte.

MUCHACHO, A TI TE LO DIGO, LEVÁNTATE”, le ordena Jesús.
Le dirige la palabra creadora que de la muerte suscita vida.
En ella está todo su poder salvador, que nos lleva a decir: “YO ESPERO EN EL SEÑOR CON TODA MI ALMA Y CONFÍO EN SU PALABRA” (Sal 130,5).

Dice el relato que el joven revivido, simplemente “se incorporó” –pálido reflejo del Cristo que sale victorioso de la tumba– y “se puso a hablar”.

El hablar es una característica del ser humano, creado a imagen de Dios.
En hebreo los animales del campo son llamados behemot: seres mudos.
Sólo la persona humana tiene la capacidad de comunicarse mediante la palabra Y POR ESO ES IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS QUE, POR SER AMOR, ES ESENCIALMENTE RELACIÓN, COMUNICACIÓN.

El mal, rompe en el ser humano la imagen de Dios y encierra al sujeto en sí mismo.

El joven del relato padecía la muerte, QUE EN LA BIBLIA ES CONSECUENCIA DE LA MALEDICENCIA  DE LA HUMANIDAD.

La liberación que Cristo le aporta se simboliza en el devolverle la capacidad de relacionarse mediante la palabra.
El asombro cunde entre la gente. Interpretan el signo no sólo como un favor a la viuda y a su hijo, sino para todo el pueblo.

VEN EN JESÚS LA PRESENCIA DEL PODER DE DIOS QUE HA VISITADO A SU PUEBLO.

Y la noticia se propagó: EL EVANGELIO, LA BUENA NOTICIA DE QUE LA MUERTE HA SIDO VENCIDA.

Este evangelio llega a nosotros, NOS TOCA EN NUESTRAS TRISTEZAS, MIEDOS Y DESESPERANZAS.


Nos hace ver esta luz: para todo el que llora, para todo el que muere, Jesús es el KYRIOS VENCEDOR, quien siempre nos ilumina en las oscuridades para darnos seguridad y disipar nuestros miedos.

PARROQUIA JESUITA, EN EL HOY DE AMÉRICA LATINA

PARROQUIA JESUITA, EN EL HOY DE AMÉRICA LATINA


EL POR QUÉ LOS JESUITAS VELAN POR EL SERVICIO DE LA PASTORAL PARROQUIAL.
América Latina, con sus más de 550 millones de habitantes, es un continente en crecimiento urbano acelerado y joven, con una media de edad que no llega a los 20 años.
En esta porción de nuestra Tierra, la mayoría católica alcanza más del 80% de la población. Sin embargo, Latinoamérica es la región que tiene menos sacerdotes por católico.

Las necesidades y carencias pastorales son amplias y sentidas. Somos conscientes que la solución de las amplias necesidades sociales y eclesiales existentes en Latinoamérica, SÓLO SERÁ FRUTO DE UN ESFUERZO DE TODA LA SOCIEDAD, DE LA QUE ES PARTE LA IGLESIA, Y QUE EL APORTE QUE PODEMOS REALIZAR ES PEQUEÑO ANTE LA MAGNITUD DE NUESTROS PROBLEMAS.
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El carisma que el Señor regaló a la Compañía de buscar con afán su mayor gloria, ha suscitado en nuestras Provincias una rica variedad de servicios a nuestros pueblos y a la Iglesia.
Entre estos, ha florecido la pastoral parroquial.
Al presente, la Compañía en Latinoamérica, tiene la responsabilidad pastoral en 191 parroquias, con 300 jesuitas aproximadamente, de los 3200 jesuitas que trabajan actualmente en 2000 parroquias sembradas por todo el mundo.

El Apostolado Parroquial, ES UN VALIOSO SERVICIO ECLESIAL QUE “OFRECE UN CONTEXTO QUE FAVORECE LA VIDA Y SOLIDARIDAD CON LOS POBRES” Y “EN CIERTAS CIRCUNSTANCIAS CONSTITUYE UN LUGAR ADECUADO PARA VIVIR NUESTRA MISIÓN AL SERVICIO DE LA FE Y LA PROMOCIÓN DE LA JUSTICIA”.

San Ignacio se mostraba reacio al trabajo parroquial porque LOS MIEMBROS DE LA COMPAÑÍA “DEBERÍAN ESTAR CADA HORA PREPARADOS PARA DISCURRIR POR UNAS PARTES Y OTRAS DEL MUNDO”.

Una interpretación del texto que no tomara en cuenta el contexto social y eclesial de Ignacio, llevaría a considerar el servicio parroquial como contrario a nuestro carisma, y por lo tanto, a los que lo ejercen, como desobedientes a nuestro modo de proceder.

Es obvio, que el contexto social y eclesial experimentó cambios sustanciales respecto al momento fundacional de la Compañía.
Baste indicar que LAS PARROQUIAS LATINOAMERICANAS NO GOZAN DE PREBENDAS O SUBSIDIOS DE LA MONARQUÍA.

Es más, al presente, a diferencia de aquel tiempo, de entre nuestras obras e instituciones, las parroquias son las que presentan más facilidad para dejarlas y asumir otras en lugares más necesitados, ofreciendo la agilidad apostólica tan deseada  por Ignacio.

Conforme a nuestro carisma, EL JESUITA EN LA PARROQUIA ESTÁ LLAMADO A HACER “UNA APORTACIÓN RELEVANTE A LA VIDA DE LA MISMA”.

Por ello, SENTIMOS EL DESAFÍO DE COLABORAR CON LA IGLESIA EN LA BÚSQUEDA DE NUEVOS MODELOS DE PASTORAL PARROQUIAL QUE AYUDEN A MEJORAR EL SERVICIO EVANGELIZADOR AL INICIO DEL NUEVO SIGLO.

Confiados en el Señor e iluminados por el Vaticano II, el Magisterio, particularmente latinoamericano,  hemos trabajado este proyecto para las parroquias confiadas a los jesuitas.

ESPERAMOS CONTRIBUYA A LA CONSTRUCCIÓN DE COMUNIDADES QUE SEAN SEÑALES CLARAS Y PROFÉTICAS DEL REINO DE DIOS Y AYUDEN AL SURGIMIENTO DE LA SOCIEDAD SOLIDARIA.

Este proyecto que se viene trabajando desde el año 1998 es fruto, primeramente, de la experiencia y reflexión pastoral DE LOS JESUITAS Y LAICOS con los que colaboran en la pastoral parroquial, y que después de revisado presentamos ahora para orientar nuestro servicio en las parroquias que la Iglesia ha confiado a la Compañía.

Estas parroquias se organizan en red, RELAPAJ (Red Latinoamericana de Parroquias Jesuitas), para buscar una mejor comunicación y ayuda mutua entre ellas.

En este artículo no están incluidas las parroquias en zonas indígenas, pues estas son meditadas en el sector de la pastoral indígena.

En aquel contexto socio-eclesial, para San Ignacio, la cura de almas se oponía a la disponibilidad apostólica del jesuita.

En este proyecto, los Provinciales de A.L., convocan las reuniones de párrocos por asistencias en Bogotá y Porto Alegre (1998), PARA DINAMIZAR Y ORIENTAR el  CONTEXTO SOCIO-RELIGIOSO ACTUAL.

EL CONTEXTO SOCIO-CULTURAL EN EL CUAL NOS DESENVOLVEMOS ESTÁ EN CONTINUO CAMBIO.
Aun los mismos paradigmas para interpretar las realidades se modifican. Es más, estamos en un cambio de época.
Estas modificaciones en nuestra realidad social y religiosa entrañan la necesidad de evaluar y repensar la labor que como jesuitas realizamos.
La Pastoral Parroquial no es una excepción. 

Realidad, encarnación, discernimiento y evangelización:

A LA LUZ DEL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN,
EL ÁMBITO DEL UNIVERSO MATERIAL,
EL ÁMBITO DE LO HUMANO Y
SU HISTORIA DEJÓ DE SER CONSIDERADA COMO PROFANA Y VACÍA DE MISTERIO DE SALVACIÓN.

Comprendimos que todo el universo, que todos los pueblos y sus culturas ESTAMOS INVOLUCRADOS EN UN PROCESO HISTÓRICO SALVÍFICO DONDE PARTICIPAMOS DE LA MISMA VIDA DIVINA (Col 1,15-18; Ef 1, 3-6).

Por ello, la realidad cotidiana, nuestro trabajo, nuestra historia, en particular la de los pobres, ES LUGAR DONDE ENCONTRAMOS AL SEÑOR Y SUS INTERPELACIONES (GS, 1.4).

La revelación nos confirma que está historia es lugar de prueba. Por ello, en la realidad DEBEMOS DISTINGUIR LO QUE ES PRESENCIA Y VIDA DEL SEÑOR, DE LO QUE ES AUSENCIA DE DIOS.

Por lo tanto, CONOCER Y ANALIZAR LA REALIDAD EN SUS ASPECTOS MÁS SIGNIFICATIVOS ES PARTE INTEGRAL DE TODA EVANGELIZACIÓN CRISTIANA.

Por ello, destacamos algunos rasgos sobresalientes de la misma.

A nivel mundial: Todavía todos navegamos en un solo barco, la Tierra.

Al presente, vivimos un fuerte proceso de globalización, EL CUAL ESTÁ CONTROLADO POR EL MERCADO CAPITALISTA NEOLIBERAL.
La hegemonía neoliberal, marcada con frecuencia por la injusticia y la violencia, no sólo se refiere a la economía, SINO QUE TAMBIÉN IMPLICA FUERZAS POLÍTICAS Y TENDENCIAS CULTURALES, PROMOVIDAS ÉSTAS POR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

A su vez, los avances científicos y técnicos son fuertes y acelerados.
El sistema capitalista neoliberal ha impulsado mayor generación de bienes, mayor interrelación entre pueblos y culturas, PERO A LA VEZ, MAYOR INJUSTICIA Y VIOLENCIA POR LA DESIGUAL PARTICIPACIÓN DE DICHOS BIENES.

Se reconoce que el principal problema de la humanidad actual es la pobreza. Sin embargo, es hoy un signo esperanzador la presencia activa de hombres y mujeres en todos los pueblos del mundo QUE SE ORGANIZAN Y TRABAJAN EN LA BÚSQUEDA E IMPLEMENTACIÓN DE UN SISTEMA SOCIAL SOLIDARIO, FUNDADO EN LOS DERECHOS HUMANOS, DONDE EL DERECHO A LA VIDA, CON CALIDAD DIGNA DE PERSONAS HUMANAS, SEA REALIDAD PARA TODOS LOS HABITANTES DEL PLANETA.

A nivel latinoamericano: América Latina, multiétnica y pluricultural, a pesar de la fe cristiana de la gran mayoría de su población, ES UNA DE LAS REGIONES DEL MUNDO CON MAYOR INJUSTICIA Y DESIGUALDAD SOCIAL.

La interminable deuda externa e interna sangra gravemente a nuestros pueblos.
Las injusticias y violencias del sistema neoliberal que padecemos son causa principal, aunque no única, DEL AGRAVAMIENTO DE LA ANTIGUA POBREZA, COMO DEL SURGIMIENTO DE NUEVAS POBREZAS Y DE GRAVES LLAGAS SOCIALES COMO: LA MIGRACIÓN DE MILLONES DE SUS POBLADOS QUE SE CONSTITUYE EN ESTE APOSTOLADO.

Este trabajo se prosigue en las reuniones de Quito y Lima (1999), que culminan en el 1er. encuentro latinoamericano de Cochabamba (2000), después de la constitución de la CPAL, en Nov. del 99.
Este encuentro, que contó con la asesoría del P. Taborda S.J., aprovecha la iniciativa de la Asistencia Sur, que sistematizó las reflexiones realizadas en un “Perfil de las parroquias en A.L.”, y que también fue asumido por la Asistencia Norte.
En el 2º encuentro realizado en México (2001) se hacen nuevas observaciones, y se encomienda al P. Roberto Oliveros S.J., recién nombrado coordinador del trabajo parroquial en la CPAL, que incorpore dichas correcciones y ofrezca una renovada redacción.
Este trabajo se realiza con la ayuda de observaciones de algunos Provinciales y del equipo central de la CPAL.
El proyecto nuevamente se estudia críticamente en el 3er. encuentro efectuado en Recife (2002), que contó con el aporte eclesiológico del P. Pedro Trigo S.J., y se somete a la CPAL para su corrección y aprobación.

Desde inicios del año 2000, la elaboración de prioridades y objetivos para la Compañía en el hoy de América Latina fue y continúa siendo tarea central para la CPAL.

En el ámbito socio-económico y socio-político, la situación descrita en la Carta de los Provinciales sobre “El Neoliberalismo en América Latina”, Cd. de México, Nov. 1996, CONTINÚA ACTUAL Y HOY TIENE AÚN MÁS VIGENCIA FRENTE AL CRECIENTE DETERIORO DE LA REALIDAD DESCRITA.

TRABAJADORES QUE PROVOCAN DESINTEGRACIÓN FAMILIAR; LA EXCLUSIÓN LABORAL Y SOCIAL DE MILLONES DE PERSONAS ASÍ COMO EL CONTINUO CRECIMIENTO DE LA VIOLENCIA Y LA DELINCUENCIA.
Es más, asistimos a:
UN AMPLIO DEBILITAMIENTO DE VALORES HUMANOS Y RELIGIOSOS QUE AUSPICIA EL NARCOTRÁFICO,
EL AUMENTO DE LA DELINCUENCIA COMÚN Y LA CORRUPCIÓN EN CLASES DIRIGENTES, INSTITUCIONES Y CUERPOS GUBERNAMENTALES.

Estas realidades desafían nuestra evangelización y nos invitan a enfrentarlas con decisión.
ES MOTIVO DE ESPERANZA Y ALEGRÍA CONSTATAR LA EXISTENCIA DE NÚCLEOS DE SOCIEDAD CIVIL, QUE VAN ALCANZANDO RELEVANCIA SOCIAL POR LO RECIO DE SUS VALORES Y POR SU ARDUA LABOR EN FAVOR DE UN ORDEN SOCIAL SOLIDARIO QUE IMPLICA:

EL COMBATE AL INJUSTO EMPOBRECIMIENTO Y MISERIA DE MILLONES DE LATINOAMERICANOS, LUCHA A FAVOR DE LA JUSTICIA,
EL COMBATE A SITUACIONES Y ESTRUCTURAS SOCIALES QUE LASTIMAN LA VIDA HUMANA, PARTICULARMENTE DE LAS MAYORÍAS POBRES Y EXCLUIDAS, LUCHA A FAVOR DE LOS DERECHOS HUMANOS, LA ECOLOGÍA Y LA DEMOCRACIA,
 EL COMBATE A LA CORRUPCIÓN Y LA IMPUNIDAD, LUCHA A FAVOR DE LA HONESTIDAD.

 Algunos rasgos de nuestra realidad eclesial: Nuestro continente es católico mayoritariamente, a pesar de la creciente presencia de otros movimientos religiosos. SIN EMBARGO, LAS INJUSTICIAS SOCIALES, NOS HACEN VER QUE NO VIVIMOS LOS FRUTOS DE ESTA PERTENENCIA A LA IGLESIA DE CRISTO.

ANTE LA CRISIS DE VALORES QUE MARCA A LA SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA, LA IGLESIA CATÓLICA Y OTRAS DE LARGA TRADICIÓN, TIENDEN A PROTEGERSE ACENTUANDO LA IMPORTANCIA DE LO INSTITUCIONAL, LO DOCTRINAL Y LO NORMATIVO.

En ese contexto TIENDE A DISMINUIR EL DIÁLOGO FRANCO Y ABIERTO CON LA SOCIEDAD Y DENTRO DE LA MISMA IGLESIA, CON LO CUAL CRECEN TENDENCIAS FUNDAMENTALISTAS E INTEGRISTAS.

SE REQUIERE UNA EVANGELIZACIÓN INTEGRAL QUE CONSTRUYA UNA NUEVA FORMA DE SER IGLESIA, que sea fruto de la inculturación del Evangelio.
Así mismo, con esperanza vemos la ilusión y el esfuerzo de numerosas personas: matrimonios, jóvenes, ancianos, mujeres, indígenas, intentando dar solución a nuestros problemas, creando comunidades cristianas en los diversos sectores sociales e intentando crear signos del Reino de Dios entre nosotros.

La Compañía de Jesús tiene una rica y valiosa tradición misionera, evangelizadora y educativa en Latinoamérica.
Actualmente estamos presentes en todos los países de Latinoamérica y el Caribe, con algunas obras y servicios apostólicos muy estimados social y eclesialmente.
Sin embargo, ante los desafíos globales que lanza el mundo actual a nuestra misión, parece que ofrecemos una respuesta fragmentada, poco coordinada y coherente, sin prioridades y objetivos comunes al conjunto del cuerpo de la Compañía.
Buenas motivaciones no faltan. Requerimos de obras, proyectos y acciones concretas comunes que den autenticidad y credibilidad a los principios y valores que profesamos y proclamamos.

Breve acercamiento a la realidad sociológica de la parroquia:
Si bien la constitución teológica de la parroquia en estos últimos años se ha profundizado, su dimensión sociológica ha entrado en cierta crisis.
Hemos pasado de una sociedad de Cristiandad a otra heterogénea y pluricultural.
Además, el reciente crecimiento poblacional y urbanización de su mayor parte, presenta nuevos desafíos.
Es más, algunos creen que la parroquia territorial ya no es conveniente y adecuada. EN MUCHOS LUGARES DE AMÉRICA LATINA, EL CATOLICISMO TIENE MÁS UN TINTE SOCIOLÓGICO QUE TEOLOGAL.

LA PARTICIPACIÓN DE MUCHOS CATÓLICOS EN LAS PARROQUIAS ESTÁ MARCADA MÁS POR LA COSTUMBRE QUE POR LA FE.

La parroquia se constituye en un elemento cultural y respetado, PERO QUE NO INVOLUCRA LA VIDA DE LAS PERSONAS: SE SEPARA LA FE DE LA VIDA.

La heterogeneidad social da pie al surgimiento de diferentes pastorales específicas y movimientos apostólicos, que en ocasiones, dificultan una pastoral de conjunto.
Por estos y otros problemas estamos trabajando intensamente para renovar nuestras parroquias, profundizado teológicamente en las estructuras o niveles eclesiales fundamentales:
Familia cristiana,
Pequeñas comunidades eclesiales,
Parroquia,
Iglesia local,
Superando así ampliamente las meras descripciones sociológicas o administrativas de las mismas.

Así, SE NOS ENSEÑA QUE LA FAMILIA ES “IGLESIA DOMÉSTICA”, PRIMERA COMUNIDAD EVANGELIZADORA, LA CÉLULA PRIMERA Y VITAL DE LA SOCIEDAD.

Los esposos, para cumplir su misión, son bendecidos y fortalecidos con el sacramento del matrimonio, PUES “DEBEN SER PARA SUS HIJOS LOS PRIMEROS PREDICADORES DE LA FE, MEDIANTE LA PALABRA Y EL EJEMPLO”.

Es así que estamos trabajando intensamente para revertir esta situación de deshumanización y hasta de descristianización que tanto daño nos viene haciendo en el mundo.

domingo, 5 de junio de 2016

¿SABIAS QUE  EL AMOR MISERICORDIOSO DEBE SER LA NORMA DE TODO COMPORTAMIENTO HUMANO?

Cristo vino con una misión trascendental al mundo:

ÉL NO HA VENIDO A CONDENAR SINO A SALVAR (Jn 3,17),

Nos muestra, además, el modo de pensar y actuar de Jesús EN CONTRAPOSICIÓN CON EL MODO DE PENSAR Y ACTUAR DE LOS QUE SE CREEN LOS PUROS Y JUZGAN Y CONDENAN A LOS DEMÁS.

Éstos, los fariseos y doctores de la ley, le traen a una mujer que han sorprendido en adulterio.
Según la ley judía (Dt 5,18ss; Lev 18,20; 20,10), el adulterio en una mujer, era un delito que se castigaba con la pena de muerte por lapidación.
Pero lo que quieren los fariseos y escribas es juzgar a Jesús.
Por eso le preguntan: «Señor, esta mujer ha sido atrapada en adulterio. ¿Qué dices sobre ello?».

Si Jesús se opone al castigo, DESAUTORIZA LA LEY DE MOISÉS; si la aprueba, ECHA POR TIERRA TODA SU ENSEÑANZA SOBRE LA MISERICORDIA Y CONTRADICE LA AUTORIDAD CON QUE ÉL MISMO HA PERDONADO A LOS PECADORES.

Al mismo tiempo, si Jesús afirma que se debe apedrear a la mujer, entra en conflicto con los romanos que prohíben a los judíos aplicar la pena de muerte; y si se opone, aparece en contra de las aspiraciones de los judíos de ejercer con autonomía sus derechos.


La pregunta era capciosa por donde se la viera.

PERO JESÚS TIENE QUE HACER PRESENTE A AQUEL QUE DA LA LEY Y ES LA FUENTE DE TODA JUSTICIA, TIENE QUE HACER VER, ASIMISMO, QUE EL AMOR MISERICORDIOSO HA DE SER LA NORMA DE TODO COMPORTAMIENTO HUMANO.

Por eso guarda silencio y con su gesto de ponerse a escribir con el dedo en el suelo, parece no interesarse en la cuestión planteada.

De manera similar a la parábola del Hijo Pródigo, que retorna a su hogar, en la cual su hermano no estuvo de acuerdo con QUE SU PADRE PERDONARA Y ACOGIERA CON MUCHO AMOR al hijo que se había ido con su herencia y la había despilfarrado;  el pasaje de la mujer adúltera tiene una importancia capital en el mensaje cristiano:
PONE DE MANIFIESTO QUE EL DIOS QUE SE NOS HA         REVELADO EN JESÚS BUSCA LO PERDIDO DE ESTE MUNDO (Yo he venido a buscar y salvar lo que estaba perdido, Lc 19), es amigo de publicanos y pecadores (Lc 7,34), QUE EN JESÚS ENCUENTRAN EL PERDÓN Y LOGRAN REHACER SUS VIDAS.

Por eso, por revelar un Dios así, los fariseos y doctores de la ley
       acusarán a Jesús de blasfemia: porque se atribuye el poder divino de perdonar, “¿PORQUE SIENDO UN HOMBRE TE HACES DIOS?” (Jn 10, 33; Jn 19,7).

«Esta mujer ha sido atrapada en adulterio. ¿Qué dices sobre ello?», GRITAN LOS QUE SE CREEN JUSTOS.
      La mujer por su parte, con su dignidad por los suelos no puede aducir nada; sólo aguarda la terrible condena.
      
       Pero ella no imagina que a su lado está quien personifica la misericordia.
Sabe, sí, que su vida está en manos de ese rabí galileo llamado Jesús, de quien se dice que habla con una autoridad que sólo a Dios corresponde.
Pero no sabe que Él la conoce mejor que quienes la acusan Y QUE YA LA HA MIRADO CON PROFUNDA COMPASIÓN Y ESTÁ DISPUESTO INCLUSO A DAR SU VIDA POR ELLA, COMO EL PASTOR BUENO QUE SALE A BUSCAR A LA OVEJA PERDIDA.

De pronto, Jesús se levanta y su voz resuena otorgándole a la mujer el indulto, eximiéndola de su responsabilidad penal, otorgándole el indulto de la pena que podría corresponderle.

“Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra”. Y los acusadores de la mujer se van retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, porque no hay ninguno que esté sin pecado.

Jesús queda solo con la mujer. “QUEDARON FRENTE A FRENTE LA MÍSERA Y LA MISERICORDIA”, dirá San Agustín.



Y Jesús le pregunta: «¿Mujer, dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te ha condenado?». «Ninguno, Señor», responde ella con estupor por lo sucedido.
Jesús se le acerca y le dice: «TAMPOCO YO TE CONDENO. PUEDES IRTE, PERO NO VUELVAS A PECAR».

UN FUTURO DE DIGNIDAD, DE VIDA REHECHA Y TRANSFORMADA SE ABRE PARA ELLA.

CON FRECUENCIA SOLEMOS SER DUROS E INSENSIBLES, Jesús en cambio no puede dejar de demostrar su misericordia entrañable.

EL AMOR ESTÁ POR ENCIMA DE LA INTRANSIGENCIA, RESUELVE EL PECADO, VENCE AL CASTIGO.


Este es el mensaje QUE DEBEMOS HACERLO NUESTRO Y PROCURAR PONER EN PRÁCTICA, sobre todo en esta cuaresma de este Año Santo de la Misericordia.

NO JUZGUEMOS, NO CONDENEMOS, MOSTRÉMONOS SIEMPRE DISPUESTOS A REHABILITAR AL OTRO Y DARLES A TODOS UNA OPORTUNIDAD.

“No veo más solución –dice Etty Hillesum en el campo de concentración– sino que cada cual se examine retrospectivamente su conducta y extirpe y aniquile en sí todo cuanto crea que hay que aniquilar en los demás.

Y CONVENZÁMONOS DE QUE EL MÁS PEQUEÑO ÁTOMO DE ODIO QUE AÑADAMOS A ESTE MUNDO LO VUELVE MÁS INHÓSPITO DE LO QUE YA ES” (Journal, p. 205).