lunes, 19 de diciembre de 2016

CÁRITAS ES ARTÍFICE Y PROTAGONISTA DE LA VERDAD QUE NOS HACE LIBRES.

CÁRITAS ES ARTÍFICE Y PROTAGONISTA DE LA VERDAD QUE NOS HACE LIBRES.


“Todo lo que tenga que ver con Cristo tiene que ver con los pobres, y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo: «CUANTO HICIERON CON UNO DE ESTOS MIS HERMANOS MÁS PEQUEÑOS, CONMIGO LO HICIERON» (MT 25,40).

Juan Pablo II destacó que este texto bíblico «ilumina el misterio de Cristo».

PORQUE EN CRISTO EL GRANDE SE HIZO PEQUEÑO, EL FUERTE SE HIZO FRÁGIL, EL RICO SE HIZO POBRE”.

“Sólo la cercanía que nos hace amigos nos permite apreciar profundamente LOS VALORES DE LOS POBRES DE HOY, SUS LEGÍTIMOS ANHELOS Y SU MODO PROPIO DE VIVIR LA FE.

La opción por los pobres debe conducirnos a la amistad con los pobres.

Día a día, los pobres se hacen sujetos de la evangelización y de la promoción humana integral:
EDUCAN A SUS HIJOS EN LA FE,
VIVEN UNA CONSTANTE SOLIDARIDAD ENTRE PARIENTES Y VECINOS,
BUSCAN CONSTANTEMENTE A DIOS Y
DAN VIDA AL PEREGRINAR DE LA IGLESIA.

A la luz del Evangelio reconocemos su inmensa dignidad y su valor sagrado a los ojos de Cristo, pobre como ellos y excluido entre ellos.

Desde esta experiencia creyente, COMPARTIREMOS CON ELLOS LA DEFENSA DE SUS DERECHOS” la reflexión y preocupación sobre el desarrollo humano entra con fuerza en el Magisterio de la Iglesia.

Frente a ideologías emergentes QUE VALORABAN AL HOMBRE SÓLO POR SU DIMENSIÓN PRODUCTIVA O ECONÓMICA, PABLO VI SEÑALA QUE EL VERDADERO DESARROLLO HUMANO DEBE CONSIDERAR A “TODOS LOS HOMBRES Y A TODO EL HOMBRE”.

Benedicto XVI, en Caritas in veritate, retomando toda la extensa y profunda reflexión sobre este tema, nos señala que “EL DESARROLLO HUMANO INTEGRAL COMO VOCACIÓN EXIGE TAMBIÉN QUE SE RESPETE LA VERDAD.

La vocación al progreso impulsa a los hombres a «hacer, conocer y TENER MÁS PARA SER MÁS».

Pero la cuestión es: ¿QUÉ SIGNIFICA «SER MÁS»?

A esta pregunta, Pablo VI responde indicando lo que comporta esencialmente el «auténtico desarrollo»: «DEBE SER INTEGRAL, ES DECIR, PROMOVER A TODOS LOS HOMBRES Y A TODO EL HOMBRE».

En la concurrencia entre las diferentes visiones del hombre que, más aún que en la sociedad que vivió Pablo VI, se proponen también en la de hoy, LA VISIÓN CRISTIANA TIENE LA PECULIARIDAD DE AFIRMAR Y JUSTIFICAR EL VALOR INCONDICIONAL DE LA PERSONA HUMANA Y EL SENTIDO DE SU CRECIMIENTO.

La vocación cristiana al desarrollo ayuda a buscar la promoción de todos los hombres y de todo el hombre.
Pablo VI escribe: «LO QUE CUENTA PARA NOSOTROS ES EL HOMBRE, CADA HOMBRE, CADA AGRUPACIÓN DE HOMBRES, HASTA LA HUMANIDAD ENTERA».

La fe cristiana se ocupa del desarrollo, no apoyándose en privilegios o posiciones de poder, ni tampoco en los méritos de los cristianos, que ciertamente se han dado y también hoy se dan, junto con sus naturales limitaciones, SINO SÓLO EN CRISTO, AL CUAL DEBE REMITIRSE TODA VOCACIÓN AUTÉNTICA AL DESARROLLO HUMANO INTEGRAL.

El Evangelio es un elemento fundamental del desarrollo porque, en él, Cristo, «en la misma revelación del misterio del Padre y de  su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre»”.

“Cada uno encuentra su propio bien asumiendo el proyecto que Dios tiene sobre él, para realizarlo plenamente:
En efecto, ENCUENTRA EN DICHO PROYECTO SU VERDAD Y, ACEPTANDO ESTA VERDAD, SE HACE LIBRE.

Y éste es el proyecto de Dios: una Historia de Salvación, una Historia que empieza en Israel y que avanza hasta nuestro momento presente, en el que estamos llamados –como nuevo Pueblo de Dios, COMO CÁRITAS– A SER ARTÍFICES Y PROTAGONISTAS.

“Sobre todo el fondo de la experiencia religiosa universal se destaca la Revelación que Dios hace progresivamente  de Sí mismo al pueblo de Israel.

Esta Revelación responde de un modo inesperado y sorprendente a la búsqueda humana de lo divino, gracias a las acciones históricas en las que se manifiesta el amor de Dios por el hombre”.

Dios crea, por un acto de su amor, al hombre y a la mujer (Cf. Gen 1,26-27) y les da la misión de dominar la tierra.
Por ello, están llamados a ser instrumento eficaz de la gratuidad divina en el jardín en el que Dios los ha puesto como cultivadores y guardianes de la creación.

“El libro del Génesis nos propone algunos fundamentos de la antropología cristiana:
LA INALIENABLE DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA, que tiene su raíz y su garantía en el designio creador de Dios;
LA SOCIABILIDAD CONSTITUTIVA DEL SER HUMANO, que tiene su prototipo en la relación originaria entre el hombre y la mujer, cuya unión es la expresión primera de la comunión de personas humanas;
EL SIGNIFICADO DEL ACTUAR HUMANO EN EL MUNDO que está ligado al descubrimiento y al respeto de las leyes de la naturaleza que Dios ha impreso en el universo creado, para que la humanidad lo habite y lo custodie según su proyecto.

Esta visión de la persona humana, de la sociedad y de la historia hunde sus raíces en Dios y está iluminada por la realización de su designio de salvación”.

Más tarde el hombre, con su desobediencia, rompe su amistad con Dios (cf. Gen 3,1-24) apartándose de su plan de salvación y anteponiendo su propia voluntad, de manera que COMIENZA A ENTENDER EL DOMINEN LA TIERRA COMO EL APODERARSE DE ELLA EN PROVECHO PROPIO.

“DESOBEDECER A DIOS SIGNIFICA APARTARSE DE SU MIRADA DE AMOR Y QUERER ADMINISTRAR POR CUENTA PROPIA LA EXISTENCIA Y EL ACTUAR EN EL MUNDO.

La ruptura de la relación de comunión con Dios
PROVOCA LA RUPTURA DE LA UNIDAD INTERIOR DE LA PERSONA HUMANA,
           DE LA RELACIÓN INTERIOR DEL HOMBRE Y LA MUJER Y
DE LA RELACIÓN ARMONIOSA ENTRE LOS HOMBRES Y LAS DEMÁS CRIATURAS.

De modo que en esta ruptura originaria debe buscarse la raíz más profunda de todos los males que atacan las relaciones sociales entre las personas humanas, de todas las situaciones que en la vida económica y política ATENTAN CONTRA LA DIGNIDAD DE LA PERSONA, CONTRA LA JUSTICIA Y CONTRA LA SOLIDARIDAD”.

Sin embargo, Dios en un acto de misericordia, a través de Abraham, elige un pueblo PARA ESTABLECER UNA ALIANZA QUE LLEVE AL SER HUMANO A RESTABLECER LA UNIDAD PERDIDA.

Dios inicia un nuevo proyecto de recreación humana, manifestándose como Salvador en los acontecimientos de la historia concreta de los pueblos.
De esta manera, la fe de Israel se expresa como una comprensión e interpretación histórica de la acción de Dios, que está presente, actúa y dirige los sucesos.
En el libro del Éxodo, cuando el pueblo traiciona nuevamente la Alianza, el Señor dirige a Moisés estas palabras: “Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Egipto, y he escuchado su clamor en presencia de sus opresores; pues ya conozco sus sufrimientos.
He bajado para librarle de la mano de los egipcios y para subirle de esta tierra A UNA TIERRA BUENA Y ESPACIOSA, A UNA TIERRA QUE MANA LECHE Y MIEL” (Ex 3,7-8).

La cercanía gratuita de Dios se manifiesta en la liberación de la esclavitud y en la promesa, que se convierte en acción histórica, de la que se origina el proceso de identificación colectiva del pueblo del Señor, A TRAVÉS DE LA CONQUISTA DE LA LIBERTAD Y DE LA TIERRA QUE DIOS LE OTORGA.
Cuando el Pueblo se aparta igualmente de esta promesa y traiciona esta nueva Alianza, Dios enviará a los profetas que denunciarán todo aquello que se opone a la realización del Pueblo de Dios, Y ANUNCIARÁN QUE EN EL CAMBIO DEL CORAZÓN ESTÁ LA SALVACIÓN.

“LES DARÉ UN CORAZÓN NUEVO Y PONDRÉ EN USTEDES UN ESPÍRITU NUEVO:
LES ARRANCARÉ DE SU CUERPO EL CORAZÓN DE PIEDRA Y LES DARÉ UN CORAZÓN DE CARNE.
INFUNDIRÉ MI ESPÍRITU EN USTEDES Y HARÉ QUE SIGAN MIS PRECEPTOS, Y QUE OBSERVEN Y PRACTIQUEN MIS LEYES.
Ustedes habitarán en la tierra que yo he dado a sus padres.
Ustedes serán mi Pueblo y yo seré su Dios” (Ez 36,26-28).

Por otra parte, este amor a los pobres y la primacía de la justicia sobre el culto encontraron amplio eco en el resto de la Biblia tras esta época profética, sobre todo en el mensaje evangélico (Mt 5,3.23-24; Lc 4,18; 6,20; Stgo 2,5-7).

 Cuando llega la plenitud de los tiempos y Dios se revela a Sí mismo en el Hijo, el Rostro de Dios, manifestado progresivamente en la historia de Israel, RESPLANDECE PLENAMENTE EN EL ROSTRO DE JESUCRISTO CRUCIFICADO Y RESUCITADO.

El amor gratuito de Dios por la humanidad se revela, ante todo, COMO AMOR QUE TIENE COMO ORIGEN AL PADRE, DE QUIEN TODO PROVIENE; como comunicación gratuita que el Hijo hace de este amor, volviéndose a entregar al Padre y entregándose a los hombres; como fecundidad siempre nueva del amor divino que el Espíritu Santo infunde en el corazón de los hombres (cf. Rom 5,5).
En este mismo sentido, el Papa, en su encíclica Caritas in veritate, DENUNCIA UNA “VISIÓN DE LA EXISTENCIA QUE ANTEPONE A TODO LA PRODUCTIVIDAD Y LA UTILIDAD” e invita a considerar “la sorprendente experiencia del don”, pues “el ser humano está hecho para el don”.
Explica el Santo Padre CÓMO EL DESARROLLO, SI QUIERE SER AUTÉNTICAMENTE HUMANO, NECESITA DAR ESPACIO AL PRINCIPIO DE GRATUIDAD, SEÑALANDO LA NECESIDAD DE PERSONAS ABIERTAS AL DON RECÍPROCO.

En Jesucristo tiene cumplimiento todo el designio del amor de Dios por el hombre CUANDO ÉL, ASUMIENDO LAS CONSECUENCIAS DE NUESTROS PECADOS, SE OFRECE A SÍ MISMO COMO VÍCTIMA INOCENTE DE EXPIACIÓN CON EL SACRIFICIO DE SU VIDA, CRUENTO Y OBLATIVO EN LA CRUZ, INCRUENTO Y PROPICIATORIO EN LA EUCARISTÍA.

Todo cristiano -especialmente nosotros, agentes de la caridad–, para configurarse verdaderamente con el Maestro, “NECESITA ASUMIR LA CENTRALIDAD DEL MANDAMIENTO DEL AMOR, QUE ÉL QUISO LLAMAR SUYO Y NUEVO: «ÁMENSE LOS UNOS A LOS OTROS, COMO YO LOS HE AMADO» (Jn 15,12).

Este amor, con la medida de Jesús, de total don de sí, es distintivo de cada cristiano y característica de la Iglesia, comunidad discípula de Cristo, CUYO TESTIMONIO DE CARIDAD FRATERNA SERÁ EL PRIMERO Y PRINCIPAL ANUNCIO: «RECONOCERÁN TODOS QUE SON DISCÍPULOS MÍOS» (JN 13, 35)”.

Es oportuno mencionar aquí a María, primera y ejemplar discípula, fi gura y modelo de la Iglesia, recordando que, desde los días de la primera evangelización y en todas partes de nuestro continente americano, “el Evangelio ha sido anunciado presentando a la Virgen María como su realización más alta.

Desde los orígenes –en su advocación de Guadalupe- María constituyó el gran signo, de rostro maternal y misericordioso, de la cercanía del Padre y de Cristo, con quienes ella nos invita a entrar en comunión”.

domingo, 18 de diciembre de 2016

UNO DE SUS PRINCIPALES OBJETIVOS DE CARITAS ES LOGRAR UNA NUEVA SOCIEDAD RECONCILIADA EN LA JUSTICIA Y EN EL AMOR.

UNO DE SUS PRINCIPALES OBJETIVOS DE CARITAS ES LOGRAR UNA NUEVA SOCIEDAD RECONCILIADA EN LA JUSTICIA Y EN EL AMOR.


DOCTRINA SOCIAL:
UNA LUZ PARA LA MISIÓN DE LA IGLESIA EN EL MUNDO.

La Doctrina Social de la Iglesia es un conjunto de normas y principios referentes a la realidad social, política y económica de la humanidad, BASADA EN EL EVANGELIO Y EN EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA CATÓLICA.

El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia y el Catecismo  de la Iglesia Católica la definen como un “CUERPO DOCTRINAL RENOVADO QUE SE VA ARTICULANDO A MEDIDA QUE LA IGLESIA, EN LA PLENITUD DE LA PALABRA REVELADA POR JESUCRISTO Y MEDIANTE LA ASISTENCIA DEL ESPÍRITU SANTO, LEE LOS HECHOS SEGÚN SE DESENVUELVEN EN EL CURSO DE LA HISTORIA”.

“Nada, pues, tiene de extraño que la Iglesia Católica, siguiendo el ejemplo y cumpliendo el mandato de Cristo, HAYA MANTENIDO CONSTANTEMENTE EN ALTO LA ANTORCHA DE LA CARIDAD DURANTE DOS MILENIOS, ES DECIR, DESDE LA INSTITUCIÓN DEL ANTIGUO DIACONADO HASTA NUESTROS DÍAS, TANTO CON LA ENSEÑANZA DE SUS PRECEPTOS COMO CON SUS EJEMPLOS INNUMERABLES; caridad que, uniendo armoniosamente las enseñanzas Y LA PRÁCTICA DEL MUTUO AMOR, REALIZA DE MODO ADMIRABLE EL MANDATO DE ESE DOBLE DAR QUE COMPENDIA POR ENTERO LA DOCTRINA Y LA ACCIÓN SOCIAL DE LA IGLESIA”.

LA IGLESIA, partícipe de los gozos y de las esperanzas, de las angustias y de las tristezas de los hombres, ES SOLIDARIA CON CADA HOMBRE Y CON CADA MUJER DE CUALQUIER LUGAR Y TIEMPO, Y LES LLEVA LA ALEGRE NOTICIA DEL REINO DE DIOS QUE CON JESUCRISTO HA VENIDO Y VIENE EN MEDIO DE ELLOS.

Para la humanidad, la Iglesia es –en este mundo– el sacramento del amor de Dios, “EL PROYECTO VISIBLE DEL AMOR DE DIOS HACIA LA HUMANIDAD” Y, POR ELLO, DE LA ESPERANZA MÁS GRANDE, QUE ACTIVA Y SOSTIENE TODO PROYECTO Y EMPEÑO DE AUTÉNTICA LIBERACIÓN Y PROMOCIÓN HUMANA.

Fecundar y fermentar la sociedad con el Evangelio. Con su Doctrina Social, la Iglesia se hace cargo del anuncio que el Señor le ha confiado: el Evangelio del Reino.

En cuanto Evangelio que resuena mediante la Iglesia en el hoy del hombre, LA DOCTRINA SOCIAL ES PALABRA QUE ILUMINA Y LIBERA.

Esto significa que posee la eficacia de verdad y de gracia del Espíritu de Dios, QUE PENETRA LOS CORAZONES DISPONIÉNDOLOS A CULTIVAR PENSAMIENTOS Y PROYECTOS DE AMOR, DE JUSTICIA, DE LIBERTAD Y DE PAZ.

El Concilio Vaticano II nos recuerda que, con su enseñanza social, la Iglesia quiere anunciar y actualizar el Evangelio en la compleja  red de las relaciones sociales.
Busca fecundar y fermentar la sociedad misma con el Evangelio.
“Para ello es importante que en América los agentes de evangelización (obispos, sacerdotes, profesores, animadores pastorales, etc.) asimilen este tesoro que es la doctrina social de la Iglesia e, iluminados por ella, se hagan capaces de leer la realidad actual y de buscar vías para la acción”.

Evangelización y promoción humana. “En este esfuerzo por conocer el mensaje de Cristo y hacerlo guía de la propia vida hay que recordar que LA EVANGELIZACIÓN HA IDO UNIDA SIEMPRE A LA PROMOCIÓN HUMANA Y A LA AUTÉNTICA LIBERACIÓN CRISTIANA. «AMOR A DIOS Y AMOR AL PRÓJIMO SE FUNDEN ENTRE SÍ: EN EL MÁS HUMILDE ENCONTRAMOS A JESÚS MISMO Y EN JESÚS ENCONTRAMOS A DIOS».

Por lo mismo, será también necesaria una catequesis social y una adecuada formación en la doctrina social de la Iglesia.
Es muy útil para ello el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. La vida cristiana no se expresa solamente en las virtudes personales, SINO TAMBIÉN EN LAS VIRTUDES SOCIALES Y POLÍTICAS”.

“La Iglesia, con su doctrina social, no sólo no se aleja de la propia misión, sino que es estrictamente fiel a ella.

La redención realizada por Cristo y confiada a la misión salvífica de la Iglesia es ciertamente de orden sobrenatural.
Esta dimensión no es expresión limitativa, sino integral de la salvación”. “Lo sobrenatural no debe ser concebido como una entidad o un espacio que comienza donde termina lo natural, SINO COMO LA ELEVACIÓN DE ÉSTE, DE TAL MANERA QUE NADA DEL ORDEN DE LA CREACIÓN Y DE LO HUMANO ES EXTRAÑO O QUEDA EXCLUIDO DEL ORDEN SOBRENATURAL Y TEOLOGAL DE LA FE Y DE LA GRACIA, SINO MÁS BIEN ES EN ÉL RECONOCIDO, ASUMIDO Y ELEVADO”.

Benedicto XVI, en su encíclica Caritas in veritate, nuevamente recuerda las palabras de su predecesor Pablo VI, quien reconoció la  estrecha relación entre el desarrollo y la evangelización.

“ENTRE EVANGELIZACIÓN Y PROMOCIÓN HUMANA (DESARROLLO, LIBERACIÓN) EXISTEN EFECTIVAMENTE LAZOS MUY FUERTES”. 
“EL TESTIMONIO DE LA CARIDAD DE CRISTO MEDIANTE OBRAS DE JUSTICIA, PAZ Y DESARROLLO FORMA PARTE DE LA EVANGELIZACIÓN, PORQUE A JESUCRISTO LE INTERESA TODO EL HOMBRE”.

 HACIA UNA NUEVA SOCIEDAD RECONCILIADA EN LA JUSTICIA Y EN EL AMOR.
Se requiere que las obras de misericordia ESTÉN ACOMPAÑAS POR LA BÚSQUEDA DE UNA VERDADERA JUSTICIA SOCIAL, QUE VAYA ELEVANDO EL NIVEL DE VIDA DE LOS CIUDADANOS, PROMOVIÉNDOLOS COMO SUJETOS DE SU PROPIO DESARROLLO.

En su encíclica Deus caritas est el Papa Benedicto XVI ha tratado con claridad inspiradora la compleja relación entre justicia y caridad.
Ahí nos dice que “EL ORDEN JUSTO DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO ES UNA TAREA PRINCIPAL DE LA POLÍTICA”35 Y NO DE LA IGLESIA.

Pero la Iglesia “no puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia”.

 Opción preferencial por los pobres y excluidos.
La III Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, reunida en Puebla, ya identificó la urgencia de esta opción preferencial de Cristo por los más pobres y excluidos, que debe concretarse en el compromiso evangélico de la Iglesia.

Este compromiso está fundado en el testimonio mismo de Cristo: un compromiso con los más necesitados.

Se nos recuerda que “LA IGLESIA DEBE MIRAR, POR CONSIGUIENTE, A CRISTO CUANDO SE PREGUNTA CUÁL HA DE SER SU ACCIÓN EVANGELIZADORA.

El Hijo de Dios demostró la grandeza de ese compromiso al hacerse hombre, pues se identificó con los hombres haciéndose uno de ellos, solidario con ellos y asumiendo la situación en que se encuentran, en su nacimiento, en su vida, y –sobre todo– en su pasión y muerte, DONDE LLEGÓ A LA MÁXIMA EXPRESIÓN DE LA POBREZA” entregando su vida con amor por nosotros.

“Por esta sola razón, los pobres merecen una atención preferencial, cualquiera que sea la situación moral o personal en que se encuentren.

Hechos a imagen y semejanza de Dios, para ser sus hijos, ESTA IMAGEN, HOY,  ESTÁ ENSOMBRECIDA Y AÚN DESHONRADA.

Por eso Dios toma su defensa y los ama. Es así como los pobres son los primeros destinatarios de la misión, y su evangelización es, por excelencia, señal y prueba de la misión de Jesús”.

“ACERCÁNDONOS AL POBRE PARA ACOMPAÑARLO Y SERVIRLO HACEMOS LO QUE CRISTO NOS ENSEÑÓ AL HACERSE HERMANO NUESTRO, POBRE COMO NOSOTROS.

Por eso, EL SERVICIO A LOS POBRES ES LA MEDIDA PRIVILEGIADA, AUNQUE NO EXCLUYENTE, DE NUESTRO SEGUIMIENTO A CRISTO.

EL MEJOR SERVICIO AL HERMANO ES LA EVANGELIZACIÓN QUE LO DISPONE A REALIZARSE COMO HIJO DE DIOS, LO LIBERA DE LAS INJUSTICIAS Y LO PROMUEVE INTEGRALMENTE”; asimismo lo capacita para trabajar, junto con los miembros de su comunidad, a favor de un auténtico desarrollo humano integral.

La opción preferencial por los pobres es uno de los rasgos que marca la fisonomía de la Iglesia latinoamericana y caribeña Y, POR TANTO, UNA CONDICIÓN SINE QUA NON PARA LA LABOR DE CÁRITAS EN EL PERÚ.

Juan Pablo II, dirigiéndose a nuestro continente, sostuvo que “convertirse al Evangelio, para el pueblo cristiano que vive en América, significa revisar todos los ambientes y dimensiones de su vida, ESPECIALMENTE TODO LO QUE PERTENECE AL ORDEN SOCIAL Y A LA OBTENCIÓN DEL BIEN COMÚN”.


Como discípulos misioneros de Jesucristo ESTAMOS LLAMADOS A DESCIFRAR Y CONTEMPLAR EN LOS ROSTROS SUFRIENTES DE NUESTROS HERMANOS EL ROSTRO DE CRISTO QUE NOS LLAMA A SERVIRLO EN ELLOS: “LOS ROSTROS SUFRIENTES DE LOS POBRES SON ROSTROS SUFRIENTES DE CRISTO”
CARITAS NOS QUIERE HACER EXPERTOS EN HUMANIDAD


LA RED CARITAS

Su estructura está encabezada por la Oficina Centra, la cual dirige y gestiona  50 Cáritas Diocesanas que cubren toda la geografía del país. CÁRITAS DEL PERÚ Y LA RED DE CÁRITAS DIOCESANAS

PROCESO DE ELABORACIÓN DEL II PLAN ESTRATÉGICO  

El Plan Estratégico de la Red Cáritas 2011 – 2020 se ha elaborado con la participación activa de la Red de Cáritas Diocesanas.
El proceso se inició en el Encuentro Nacional del año 2008 y fue considerado entre los principales desafíos de nuestros planes operativos 2009 y 2010.
Entre las principales actividades desarrolladas podemos enunciar las siguientes:

1. Encuentro Nacional de Cáritas del Perú 2008:
El 47º Encuentro Nacional de Cáritas del 2008 constituyó el primer paso del proceso de formulación del Plan Estratégico, contando con el apoyo de CENTRUM Católica.

2. Organización y planificación del trabajo:
Se conformaron equipos de trabajo constituidos por representantes de las Cáritas Diocesanas y de la Oficina Central, cuya función fue animar y gestionar el proceso de formulación del Plan.

3. Alianzas estratégicas:
Se realizaron alianzas estratégicas con diversas instituciones que asesoraron el proceso metodológico de elaboración del Plan.

4. Diagnóstico a nivel diocesano:
Las Cáritas Diocesanas evaluaron los hechos y tendencias de los principales actores del ambiente externo, así como los recursos y capacidades al interior de su institución. Esto nos permitió reconocer las oportunidades, amenazas, fortalezas y debilidades.

5. Análisis del contexto económico, social y ambiental:
Se entrevistó a un grupo de expertos en temas sociales, económicos y medioambientales, a fin de conocer su visión del país en el mediano y largo plazo, así como los roles que le asignarían a Cáritas del Perú en cada uno de estos contextos.

6. Difusión de información:
Se buscó que todos los miembros de la Red Cáritas tuvieran acceso permanente a los avances del proceso de elaboración del Plan.

7. Desarrollo de Talleres Regionales y de la Oficina Central:

Primera Etapa: Se realizaron siete talleres regionales, facilitados por un equipo de la Oficina Central, en los que:

§ Se reflexionó y analizó, a la luz del Magisterio de la Iglesia, sobre la realidad regional en sus aspectos económicos, sociales y ambientales, los lineamientos del ser y el quehacer de Cáritas, la implementación de la Pastoral Social Cáritas y su relación con las parroquias.
§ Se dieron aportes a la Visión y Misión.
§ Se identificaron y priorizaron las Oportunidades y Amenazas, así como las Debilidades y Fortalezas de cada región, a base del análisis que cada Cáritas Diocesana había previamente elaborado.
§ Se consolidó la información en un taller organizado por la Oficina Central.

Segunda Etapa: Se desarrollaron seis talleres regionales con participación de las Cáritas Diocesanas, en los que:
§ Se definieron a nivel regional:
Los Principios Guía y Ejes Estratégicos del Plan,
Los Objetivos Específicos y
Las Líneas de Acción.
§ Se validaron los resultados obtenidos en los talleres regionales. PROCESO DE ELABORACIÓN DEL PLAN ESTRATÉGICO  

8. Consejo Consultivo:

En el Consejo Consultivo y en la Comisión de Acompañamiento de los señores Obispos se presentaron, enriquecieron y validaron los avances del Plan Estratégico para su posterior presentación y aprobación por la Asamblea General de Obispos Asociados.

9. Marco Doctrinal y Pastoral:

Un grupo específico se encargó de elaborar el Marco Doctrinal y Pastoral.

10. Asamblea de Obispos Asociados de Cáritas:

La Asamblea de Obispos se reunió en dos ocasiones para revisar y aprobar los avances del Plan.

11. Encuentro Nacional de Cáritas del Perú 2009:

El 48º Encuentro Nacional de Cáritas del año 2009 tuvo como objetivo la revisión y validación de los resultados obtenidos en los Talleres Regionales.

12. Análisis de cada Objetivo Específico:

Se realizó el análisis de los requerimientos de cada uno de los objetivos específicos en Talleres Regionales.

13. Definición de indicadores:

Se definieron los indicadores de evaluación para cada uno de los Objetivos Específicos.

14. Determinación de metas:

Las Cáritas Diocesanas establecieron sus metas.
Cuantificables
Medibles,
Aceptadas por los grupos de trabajo y
Alcanzables.

15. Aprobación del Plan:

Luego de la consolidación de los aportes finales, el documento fue presentado a la Asamblea de Obispos, que dio su aprobación en enero del 2011.
El desarrollo de las actividades en el tiempo se expresaron en un Diagrama de Gant para los años 2,008, 2,009 2,010 bajo el título: Encuentro Nacional Cáritas del Perú Talleres Regionales

I Etapa Presentación del Marco Doctrinal:
Asamblea de Obispos Asociados Talleres Regionales

II Etapa Proceso de aprobación Diagnóstico a nivel Diocesano:      
Diocesanas establecen sus  metas para el PE entrevista para el análisis del contexto MARCO DOCTRINAL Y ORIENTACIONES PASTORALES .
MARCO DOCTRINAL Y ORIENTACIONES PASTORALES

1 INTRODUCCIÓN

1.1                      Al alba del Tercer Milenio.

En los albores del Tercer Milenio de la era cristiana estamos llamados a responder al desafío de transformar la realidad social con la fuerza del Evangelio, dando testimonio como seguidores comprometidos de Jesucristo.

Somos conscientes de que el anuncio de su Palabra, “buena nueva” de salvación, de amor, de justicia y de paz, NO ENCUENTRA FÁCIL ACOGIDA EN EL MUNDO DE HOY, AQUEJADO AÚN POR TANTAS MISERIAS E INJUSTICIAS.

POR ESTO, EL HOMBRE DE NUESTRO TIEMPO TIENE MÁS QUE NUNCA NECESIDAD DEL EVANGELIO:
DE LA FE QUE SALVA,
DE LA ESPERANZA QUE ILUMINA,
DE LA CARIDAD QUE AMA Y ACTÚA SIN CONDICIONES NI RETRIBUCIONES DE TIPO MATERIAL.
1.2                       
Este Evangelio -esta buena noticia- es, sobre todo, un hombre: Jesús de Nazaret, EN QUIEN TENEMOS LA GRACIA DE RECONOCER A DIOS QUE SE HA HECHO UNO DE NOSOTROS PARA SER “CAMINO, VERDAD Y VIDA” (Jn 14, 6) PARA TODOS.
1.3                           
Por lo tanto, no podemos dejar de mirarlo todo desde Él; y en Él, HACERNOS “EXPERTOS EN HUMANIDAD”, INDICANDO A CADA PERSONA EL SENTIDO AUTÉNTICO DE SU VIDA:
“EL HOMBRE QUE VIVE EN PLENITUD SU DIGNIDAD DA GLORIA A DIOS, QUE SE LA HA DONADO”.

Nuestra misión como Cáritas es trabajar por devolver al hombre su plena dignidad personal, Y “EL AMOR –«CARITAS»– ES LA FUERZA EXTRAORDINARIA QUE NOS HA DE MOVER A COMPROMETERNOS CON VALENTÍA Y GENEROSIDAD EN EL CAMPO DE LA JUSTICIA Y DE LA PAZ.

UNA «CARITAS» QUE DEBE DEFENDER LA VERDAD, PROPONERLA CON HUMILDAD Y CONVICCIÓN, Y TESTIMONIARLA CON LA VIDA”.

SOMOS SERVICIO DE LA VERDAD PARA LA VIDA PLENA DEL HOMBRE.

La Iglesia, pueblo de Dios peregrino en la tierra, se ha adentrado en el Tercer Milenio de la era cristiana guiada por Cristo, el “gran Pastor” (Heb 13,20).

Nosotros, integrantes de la Cáritas peruana y parte activa de la Iglesia militante, confirmamos nuestra fe y nuestra esperanza en el único Salvador y fin de la historia.

“JESÚS VINO A TRAER LA SALVACIÓN INTEGRAL, QUE ABARCA AL HOMBRE ENTERO Y A TODOS LOS HOMBRES, ABRIÉNDOLOS A LOS ADMIRABLES HORIZONTES DE LA FILIACIÓN DIVINA”.
Por ello, la Iglesia sigue interpelando hoy a todos los hombres de todos los pueblos, porque sólo en el nombre de Cristo se da al hombre la salvación.

En relación al desarrollo humano, Benedicto XVI acude al Magisterio de la Encíclica Populorum Progressio para señalar que “el anuncio de Cristo es el primero y principal factor del desarrollo” QUE, PARA SER INTEGRAL, DEBE SER UN “DESARROLLO DE TODO EL HOMBRE Y DE TODOS LOS HOMBRES” EN EL PASO DE “CONDICIONES MENOS HUMANAS A CONDICIONES MÁS HUMANAS”.

Para que este proceso sea pleno, se necesita un encuentro  personal con Jesucristo.

A partir de Él estamos llamados, por un lado, A SUPERAR UNA VISIÓN QUE REDUCE EL DESARROLLO DE LOS PUEBLOS A LO ECONÓMICO, A LO POLÍTICO, AL ASISTENCIALISMO SOCIAL; Y, POR OTRO, A SER TESTIGOS Y MISIONEROS DEL SEÑOR EN UN MUNDO QUE HA PERDIDO EL SENTIDO DE LA VIDA, como nos recuerda la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe celebrada en Aparecida.

La pobreza de nuestro continente RADICA EN EL EGOÍSMO PERSONAL Y ESTRUCTURAL QUE UNAS VECES NO CONOCE Y OTRAS RECHAZA ABIERTAMENTE ´´EL AMENSE COMO YO LOS HE AMADO”.

El magisterio social de la Iglesia nos enseña que “LA EVANGELIZACIÓN ES PROMOCIÓN HUMANA”.

Así podemos superar posturas dualistas como: “PRIMERO FORMAMOS AL HOMBRE Y DESPUÉS AL CRISTIANO”, O: “NO ES SUFI CIENTE LA CARIDAD, SE NECESITA PRIMERO LA JUSTICIA”.

PORQUE EL HOMBRE NO ESTÁ COMPLETO SI NO ES CRISTIANO, Y EL CRISTIANO ES EL HOMBRE COMPLETO.

Del mismo modo, la caridad no puede ser injusta, y la justicia no es algo que el hombre pueda darse a sí mismo.

“ES NECESARIO PARTIR DE CRISTO PARA QUE EL HOMBRE SE ENCUENTRE A SÍ MISMO, SU ROSTRO HUMANO, Y, POR CONSIGUIENTE, PARA QUE PUEDA VIVIR UNA SOLIDARIDAD CON LOS DEMÁS”.

“La solidaridad es fruto de la comunión que se funda en el misterio de Dios uno y trino, y en el Hijo de Dios encarnado y muerto por todos.

SE EXPRESA EN EL AMOR DEL CRISTIANO QUE BUSCA EL BIEN DE LOS OTROS, ESPECIALMENTE DE LOS MÁS NECESITADOS”

BAJO EL SIGNO DE LA SOLIDARIDAD, DEL RESPETO Y DEL AMOR.

El amor tiene por delante un amplio trabajo al que LA IGLESIA QUIERE CONTRIBUIR TAMBIÉN CON SU DOCTRINA SOCIAL, QUE CONCIERNE A TODO EL HOMBRE Y SE DIRIGE A TODOS LOS HOMBRES.

Existen muchos hermanos necesitados que esperan ayuda, muchos oprimidos que esperan justicia, muchos desocupados que esperan trabajo, muchos pueblos que esperan respeto: “¿CÓMO ES POSIBLE QUE, EN NUESTRO TIEMPO, HAYA TODAVÍA QUIEN SE MUERE DE HAMBRE; QUIEN ESTÁ CONDENADO AL ANALFABETISMO;QUIEN CARECE DE LA ASISTENCIA MÉDICA MÁS ELEMENTAL; QUIEN NO TIENE TECHO DONDE COBIJARSE?

EL PANORAMA DE LA POBREZA PUEDE EXTENDERSE INDEFI NIDAMENTE SI A LAS ANTIGUAS POBREZAS AÑADIMOS LAS NUEVAS, QUE AFECTAN A MENUDO A AMBIENTES Y GRUPOS NO CARENTES DE RECURSOS ECONÓMICOS, PERO EXPUESTOS A LA DESESPERACIÓN DEL SIN SENTIDO, A LA INSIDIA DE LA DROGA, AL ABANDONO EN LA EDAD AVANZADA O EN LA ENFERMEDAD, A LA MARGINACIÓN O A LA DISCRIMINACIÓN SOCIAL […]

¿Podemos quedar al margen ANTE LAS PERSPECTIVAS DE UN DESEQUILIBRIO ECOLÓGICO QUE HACE INHABITABLES Y ENEMIGAS DEL HOMBRE VASTAS ÁREAS DEL PLANETA?

¿O ANTE LOS PROBLEMAS DE LA PAZ, AMENAZADA A MENUDO POR LAS PESADILLAS DE LAS GUERRAS?

¿O FRENTE A LA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS FUNDAMENTALES DE TANTAS PERSONAS, ESPECIALMENTE DE LOS NIÑOS?”.

Llegados a este punto, debemos preguntarnos: ¿CÓMO PODEMOS CONTRIBUIR COMO CÁRITAS A LA SOLUCIÓN DE LOS URGENTES PROBLEMAS SOCIALES Y POLÍTICOS, Y RESPONDER AL GRAN DESAFÍO DE LA POBREZA Y DE LA MISERIA?

“Los problemas de América Latina y del Caribe, así como los del mundo de hoy –nos recuerda Benedicto  XVI en Aparecida– SON MÚLTIPLES Y COMPLEJOS Y NO SE PUEDEN AFRONTAR CON PROGRAMAS GENERALES.

Sin embargo, la cuestión fundamental sobre el modo como la Iglesia, iluminada por la fe en Cristo, deba reaccionar a estos desafíos, NOS CONCIERNE A TODOS”.

El mismo Papa, en su encíclica Caritas in veritate, nos propone lineamientos generales DE UNA ACCIÓN FECUNDA Y RENOVADORA AL HABLAR DE “LA CARIDAD COMO EXPRESIÓN AUTÉNTICA DE HUMANIDAD Y COMO ELEMENTO DE IMPORTANCIA FUNDAMENTAL EN LAS RELACIONES HUMANAS, TAMBIÉN LAS DE CARÁCTER PÚBLICO”; caridad que es:
LA VÍA MAESTRA DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA;
QUE SE DEBE PRACTICAR A LA LUZ DE LA VERDAD, SIN LA CUAL CAERÍA EN UN MERO SENTIMENTALISMO  SIN RESPUESTAS A ESTOS DESAFÍOS.

Cáritas, en estado permanente de misión, camina junto a toda la humanidad por los senderos de la historia, viviendo en el mundo aunque sin ser del mundo (cf. Jn 17,14-16).

El Concilio Vaticano II, la voz más autorizada de la Iglesia, ha querido dar una elocuente demostración de solidaridad, respeto y amor por la familia humana instaurando con ella un diálogo acerca de todos estos problemas para “aclarárselos a la luz; P. Ángel L. Lorente, “Sin Cristo, no puede haber desarrollo”, en Diario Hoy (04-08-2009),  Benedicto XVI, Discurso inaugural de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe - Aparecida, Caritas in veritate,  MARCO DOCTRINAL Y ORIENTACIONES PASTORALES del Evangelio y poner a disposición del género humano el poder salvador que la Iglesia –conducida por el Espíritu Santo– ha recibido de su Fundador.

ES LA PERSONA DEL HOMBRE LA QUE HAY QUE SALVAR. ES LA SOCIEDAD HUMANA LA QUE HAY QUE RENOVAR”.

Pero esto implica un gran reto para todos y cada uno de nosotros: LA DECISIÓN DE RECORRER JUNTOS UN ITINERARIO DE CONVERSIÓN QUE NOS LLEVE A SER DISCÍPULOS DE JESUCRISTO Y TESTIGOS DE SU AMOR AL HOMBRE, Y PARTICULARMENTE AL HOMBRE QUE SUFRE:
“PORQUE TUVE HAMBRE Y USTEDES ME DIERON DE COMER; TUVE SED Y ME DIERON DE BEBER;
ESTABA DE PASO Y ME ALOJARON;
DESNUDO Y ME VISTIERON;
ENFERMO Y ME VISITARON;

PRESO Y ME VINIERON A VER… LES ASEGURO QUE CADA VEZ QUE LO HICIERON CON EL MÁS PEQUEÑO DE MIS HERMANOS, LO HICIERON CONMIGO” (MT 25, 35-36.40).