viernes, 6 de enero de 2017

ELEGÍA A UNA AMIGA QUE VIVIÓ AMANDO A CRISTO

                                                   NORMITA


Has ido libremente al lado del Señor en favor de nosotros, porque viviste con Jesús, por Jesús y en Jesús, Y POR ESO DIOS TE HA ACEPTADO Y SALVADO DE LA MUERTE, DÁNDOTE UNA NUEVA VIDA ETERNA DE REALIZACIÓN PLENA COMO HIJA SUYA, PARTÍCIPE DE SU VIDA.

HOY TE SOSTIENE EL SEÑOR, NO TE HAS HUNDIDO EN LA NADA, HAS SIDO ACOGIDA EN LA VIDA ETERNA DE DIOS Y PRESERVADA COMO PERSONA, COMO ÉL MISMO Y TODO ÉL EN TU NUEVA VIDA DE RESUCITADA.

La resurrección de Cristo y tu resurrección se envuelven mutuamente.

Viviste con la verdad más profunda de nuestra existencia QUE ES SABERNOS AMADOS, porque el Señor siempre te miró con la misma ternura de una madre y te ha llevado amparada en la sombra de su brazo.
EL SEÑOR, SIEMPRE ILUMINÓ TU VIDA CON SU DICHOSA PRESENCIA.

Dios siempre te decía eres mi amiga, y hoy te ha dicho: YA ESTÁS EN MI REINO Y NADA NOS SEPARARÁ. SOMOS UNO.

 Y lo que sucede es que Él siempre con  esa voz suave y amorosa que habla en el silencio y en la soledad de nuestros  corazones, no es escuchado o no es CONVINCENTE A PESAR QUE NOS LLEGA POR INFINITOS CAMINOS Y EN DIFERENTES TONOS, Y ESTO SUCEDE PORQUE MUCHOS  NO LE PRESTAN OÍDOS, VÍCTIMAS DEL TIEMPO Y DEL DINERO.
Siempre nos TRATASTE CON TERNURA Y AMOR y nos llamabas para hablarnos de alguien más grande que nosotros. Y NOS HABLABAS DE DIOS.

Es así que llegamos a  conocer el verdadero sentido de nuestras vidas con luz y con verdad,  juntos en esta búsqueda  espiritual PARA REGRESAR A DIOS, NUESTRO CREADOR.

Nos enseñaste que el mayor regalo que podemos darle a una persona ES LA CONDICIÓN DE SER AMADO, al poner en acción ese amor con el cual hemos sido creados.

Nos aconsejabas a no vivir solo para nuestros propios intereses porque de esa manera nos decías que:
ü Ya no hay espacio para los demás,
ü Ya no entran los pobres,
ü Ya no se escucha la voz de Dios,
ü Ya no se goza la dulce alegría de su amor,
ü Ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien.
Una vida sin dignidad no es una vida Cristiana, eso, no desea Dios para nosotros.

ESTABAS SEGURA QUE DIOS NUNCA SE CANSA DE PERDONAR; SOMOS NOSOTROS LOS QUE NOS CANSAMOS DE  RECURRIR A SU TIERNA MISERICORDIA QUE NUNCA NOS DESILUSIONA Y NOS DEVUELVE LA ALEGRÍA.

Nunca te abrumaste por el consumismo vanidoso, materialista, ni por los placeres superficiales BUSCANDO SÍ, EL ENRIQUECIMIENTO DE UNA VIDA CRISTIANA.
Gracias a los jesuitas aprendimos contigo que el sufrir, y el morir con Jesucristo, TIENEN SENTIDO Y ESPERANZA, PORQUE NOS ELEVA, NOS ENNOBLECE, Y SIEMPRE SERÁ BELLO Y BUENO. Porque Él padeció y murió como nosotros, con nosotros y por nosotros PARA MOSTRARNOS UN SEPULCRO VACÍO DESPUÉS DE LA BARBARIE, Y DARNOS SU LUZ SOBRE LA TIERRA DESPUÉS DE LAS TINIEBLAS.

Normita, nos enseñaste que ser cristiano no es una emoción momentánea,
sino UN MODO DE VIVIR mostrándonos  siempre compasivos y misericordiosos; y nos decías que así no viviremos tristes, con un vacío interior, aislados, porque con Jesucristo siempre nace y renace la alegría.

Siempre te preocupaste para que tengamos CORAZONES CREYENTES, DESPRENDIDOS Y  SENCILLOS, porque sólo así es que se puede colaborar en la superación de los  actuales niveles de deshumanización en el mundo.
ÉL SIEMPRE ILUMINABA TU CAMINO por más densas que fueran las sombras.

Te transformaste  interiormente liberándote de las ataduras a las veleidades, a lo fatuo, al lujo, abdicando a una vida materialista de antivalores propios de este mundo, en el cual nos  deben querer por lo que somos y no por lo que tenemos, CONVIRTIÉNDONOS ASÍ EN CRIATURAS NUEVAS.

El bien se te arraigó y desarrolló, para vivir con dignidad y plenitud, CONDUCIÉNDOTE POR EL CAMINO QUE RECONOCE AL OTRO Y BUSCA SU BIEN.

Normita, asumiste verdaderamente, con tus ojos, el mensaje de Cristo en su belleza, y lo acogiste con fe con inteligencia y en el corazón,  ayudándote  a contemplar las dimensiones de misterio QUE PROVOCÓ TU ASOMBRO, HACIÉNDOLO TUYO.

NO TENGAMOS DUDA DE QUE INCLUSO EN EL DOLOR MÁS INTENSO, EN LA CULPA MÁS HONDA Y EN LA MUERTE MÁS INEXPLICABLE, EL AMOR DE DIOS ES UNA FUERZA ENORME PARA ACEPTAR Y SOPORTAR LA SITUACIÓN.

EL DIOS DE JESÚS ESTA JUNTO A LOS QUE SUFREN CON SU AMOR SALVADOR, ACOMPAÑÁNDONOS  Y COMPADECIÉNDONOS.

ESTÁ PRESENTE CON SU AMOR QUE COMPARTE LAS HERIDAS Y LA CONSTERNACIÓN. SIEMPRE QUE EL HOMBRE GRITE A DIOS POR CUALQUIER DOLOR O SUFRIMIENTO, SIEMPRE ESTARÁ ACOMPAÑADO POR EL GRITO DE ESE DIOS HUMANO QUE ES JESÚS. AHÍ ESTÁ COMO  EXPRESIÓN MÁXIMA DEL AMOR QUE SALVA.


!GRACIAS NORMITA,  HASTA  PRONTO¡

lunes, 2 de enero de 2017

¿SABÍAS QUE UNIENDO ARMONIOSAMENTE LAS ENSEÑANZAS Y LA PRÁCTICA DEL MUTUO AMOR, SE REALIZA ADMIRABLEMENTE ESE DOBLE DAR QUE COMPENDIA LA DOCTRINA LA SOCIAL DE LA IGLESIA”?

¿SABÍAS QUE UNIENDO ARMONIOSAMENTE LAS ENSEÑANZAS Y LA PRÁCTICA DEL MUTUO AMOR, SE REALIZA ADMIRABLEMENTE ESE DOBLE DAR QUE COMPENDIA LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA”?
                                                                       CÁRITAS

La Doctrina Social de la Iglesia ES UN CONJUNTO DE NORMAS Y PRINCIPIOS REFERENTES A LA REALIDAD SOCIAL, POLÍTICA Y ECONÓMICA DE LA HUMANIDAD, BASADA EN EL EVANGELIO Y EN EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA CATÓLICA.

El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia y el Catecismo de la Iglesia Católica la definen como un “cuerpo doctrinal renovado que se va articulando a medida que la Iglesia, en la plenitud de la Palabra revelada por Jesucristo y mediante la asistencia del Espíritu Santo, lee los hechos según se desenvuelven en el curso de la historia”.

“Nada, pues, tiene de extraño que la Iglesia Católica, siguiendo el ejemplo y cumpliendo el mandato de Cristo, HAYA MANTENIDO CONSTANTEMENTE EN ALTO LA ANTORCHA DE LA CARIDAD DURANTE DOS MILENIOS, es decir, desde la institución del antiguo diaconado hasta nuestros días, tanto con la enseñanza de sus preceptos como con sus ejemplos innumerables; caridad que, UNIENDO ARMONIOSAMENTE LAS ENSEÑANZAS Y LA PRÁCTICA DEL MUTUO AMOR, REALIZA DE MODO ADMIRABLE EL MANDATO DE ESE DOBLE DAR QUE COMPENDIA POR ENTERO LA DOCTRINA Y LA ACCIÓN SOCIAL DE LA IGLESIA”.

La Iglesia, PARTÍCIPE DE:
LOS GOZOS Y DE LAS ESPERANZAS,
DE LAS ANGUSTIAS Y DE LAS TRISTEZAS DE LOS HOMBRES,
ES SOLIDARIA CON CADA HOMBRE Y CON CADA MUJER DE CUALQUIER LUGAR Y TIEMPO, Y LES LLEVA LA ALEGRE NOTICIA DEL REINO DE DIOS QUE CON JESUCRISTO HA VENIDO Y VIENE EN MEDIO DE ELLOS.

Para la humanidad, la Iglesia es –en este mundo– el sacramento del amor de Dios, “EL PROYECTO VISIBLE DEL AMOR DE DIOS HACIA LA HUMANIDAD” Y, POR ELLO, DE LA ESPERANZA MÁS GRANDE, QUE ACTIVA Y SOSTIENE TODO PROYECTO Y EMPEÑO DE AUTÉNTICA LIBERACIÓN Y PROMOCIÓN HUMANA.

Fecundar y fermentar la sociedad con el Evangelio.
Con su Doctrina Social, la Iglesia se hace cargo del anuncio que el Señor le ha confiado: el Evangelio del Reino.

En cuanto Evangelio que resuena mediante la Iglesia en el hoy del hombre, la Doctrina Social ES PALABRA QUE ILUMINA Y LIBERA.

Esto significa que posee la eficacia de verdad y de gracia del Espíritu de Dios, que PENETRA LOS CORAZONES DISPONIÉNDOLOS A CULTIVAR PENSAMIENTOS Y PROYECTOS:
DE AMOR:
DE JUSTICIA,
DE LIBERTAD Y
DE PAZ.

El Concilio Vaticano II nos recuerda que, con su enseñanza social, la Iglesia quiere anunciar y actualizar el Evangelio en la compleja red de las relaciones sociales.

Busca fecundar y fermentar la sociedad misma con el Evangelio. “Para ello es importante que en América los agentes de evangelización (obispos, sacerdotes, profesores, animadores pastorales, etc.) asimilen este tesoro que es la doctrina social de la Iglesia e, iluminados por ella, se hagan capaces de leer la realidad actual y de buscar vías para la acción”. Evangelización y promoción humana. “En este esfuerzo por conocer el mensaje de Cristo y hacerlo guía de la propia vida hay que recordar que LA EVANGELIZACIÓN HA IDO UNIDA SIEMPRE A LA PROMOCIÓN HUMANA Y A LA AUTÉNTICA LIBERACIÓN CRISTIANA.

«AMOR A DIOS Y AMOR AL PRÓJIMO SE FUNDEN ENTRE SÍ: en el más humilde encontramos a Jesús mismo y en Jesús encontramos a Dios».
 Por lo mismo, será también necesaria una catequesis social y una adecuada formación en la doctrina social de la Iglesia.

Es muy útil para ello el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia.

LA VIDA CRISTIANA NO SE EXPRESA SOLAMENTE EN LAS VIRTUDES PERSONALES, SINO TAMBIÉN EN LAS VIRTUDES SOCIALES Y POLÍTICAS”.

“La Iglesia, con su doctrina social, no sólo no se aleja de la propia misión, sino que es estrictamente fiel a ella.
La redención realizada por Cristo y confiada a la misión salvífica de la Iglesia ES CIERTAMENTE DE ORDEN SOBRENATURAL.

Esta dimensión no es expresión limitativa, sino integral de la salvación”. “Lo sobrenatural NO DEBE SER CONCEBIDO COMO UNA ENTIDAD O UN ESPACIO QUE COMIENZA DONDE TERMINA LO NATURAL, SINO COMO LA ELEVACIÓN DE ÉSTE, DE TAL MANERA QUE NADA DEL ORDEN DE LA CREACIÓN Y DE LO HUMANO ES EXTRAÑO O QUEDA EXCLUIDO DEL ORDEN SOBRENATURAL Y TEOLOGAL DE LA FE Y DE LA GRACIA, SINO MÁS BIEN ES EN ÉL:
RECONOCIDO,
ASUMIDO Y
ELEVADO”.

Benedicto XVI, en su encíclica Caritas in veritate, nuevamente recuerda las palabras de su predecesor Pablo VI, quien reconoció la estrecha relación entre el desarrollo y la evangelización. “ENTRE EVANGELIZACIÓN Y PROMOCIÓN HUMANA (DESARROLLO, LIBERACIÓN) EXISTEN EFECTIVAMENTE LAZOS MUY FUERTES”.

“EL TESTIMONIO DE LA CARIDAD DE CRISTO MEDIANTE OBRAS DE JUSTICIA, PAZ Y DESARROLLO FORMA PARTE DE LA EVANGELIZACIÓN, PORQUE A JESUCRISTO LE INTERESA TODO EL HOMBRE”.

HACIA UNA NUEVA SOCIEDAD RECONCILIADA EN LA JUSTICIA Y EN EL AMOR.
 Se requiere que las obras de misericordia estén acompañadas por la búsqueda DE UNA VERDADERA JUSTICIA SOCIAL, QUE VAYA ELEVANDO EL NIVEL DE VIDA DE LOS CIUDADANOS, PROMOVIÉNDOLOS COMO SUJETOS DE SU PROPIO DESARROLLO.

En su encíclica Deus caritas est el Papa Benedicto XVI ha tratado con claridad inspiradora la compleja relación entre justicia y caridad.

Ahí nos dice que “EL ORDEN JUSTO DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO ES UNA TAREA PRINCIPAL DE LA POLÍTICA” Y NO DE LA IGLESIA.

Pero la Iglesia “no puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia”,  ya identificó la urgencia de esta opción preferencial de Cristo por los más pobres y excluidos, QUE DEBE CONCRETARSE EN EL COMPROMISO EVANGÉLICO DE LA IGLESIA.

Este compromiso está fundado en el testimonio mismo de Cristo: un compromiso con los más necesitados.
Se nos recuerda que “la Iglesia debe mirar, por consiguiente, a Cristo cuando se pregunta cuál ha de ser su acción evangelizadora.

El Hijo de Dios demostró la grandeza de ese compromiso AL HACERSE HOMBRE, PUES SE IDENTIFICÓ CON LOS HOMBRES HACIÉNDOSE UNO DE ELLOS, SOLIDARIO CON ELLOS Y ASUMIENDO LA SITUACIÓN EN QUE SE ENCUENTRAN, EN SU NACIMIENTO, EN SU VIDA, Y –SOBRE TODO– EN SU PASIÓN Y MUERTE, DONDE LLEGÓ A LA MÁXIMA EXPRESIÓN DE LA POBREZA”.

“Por esta sola razón, LOS POBRES MERECEN UNA ATENCIÓN PREFERENCIAL, CUALQUIERA QUE SEA LA SITUACIÓN MORAL O PERSONAL EN QUE SE ENCUENTREN.

Hechos a imagen y semejanza de Dios, para ser sus hijos, ESTA IMAGEN ESTÁ ENSOMBRECIDA Y AÚN ESCARNECIDA.

Por eso Dios toma su defensa y los ama. Es así como los pobres son los primeros destinatarios de la misión, Y SU EVANGELIZACIÓN ES, POR EXCELENCIA, SEÑAL Y PRUEBA DE LA MISIÓN DE JESÚS”.  

´´ACERCÁNDONOS AL POBRE PARA ACOMPAÑARLO Y SERVIRLO HACEMOS LO QUE CRISTO NOS ENSEÑÓ AL HACERSE HERMANO NUESTRO, POBRE COMO NOSOTROS.

Por eso, el servicio a los pobres es la medida privilegiada, aunque no excluyente, de nuestro seguimiento a Cristo.

EL MEJOR SERVICIO AL HERMANO ES LA EVANGELIZACIÓN QUE LO DISPONE A REALIZARSE COMO HIJO DE DIOS, LO LIBERA DE LAS INJUSTICIAS Y LO PROMUEVE INTEGRALMENTE; asimismo LO CAPACITA PARA TRABAJAR, JUNTO CON LOS MIEMBROS DE SU COMUNIDAD, A FAVOR DE UN AUTÉNTICO DESARROLLO HUMANO INTEGRAL.

La opción preferencial por los pobres es uno de los rasgos que marca la fisonomía de la Iglesia latinoamericana y caribeña y, por tanto, una condición sine qua non para la labor de Cáritas en el Perú.

Juan Pablo II, dirigiéndose a nuestro continente, sostuvo que “convertirse al Evangelio, para el pueblo cristiano que vive en América, significa revisar todos los ambientes y dimensiones de su vida, ESPECIALMENTE TODO LO QUE PERTENECE AL ORDEN SOCIAL Y A LA OBTENCIÓN DEL BIEN COMÚN”.

Como discípulos misioneros de Jesucristo ESTAMOS LLAMADOS A DESCIFRAR Y CONTEMPLAR EN LOS ROSTROS SUFRIENTES DE NUESTROS HERMANOS EL ROSTRO DE CRISTO QUE NOS LLAMA A SERVIRLO EN ELLOS:
“Los rostros sufrientes de los pobres son rostros sufrientes de Cristo”.
“Todo lo que tenga que ver con Cristo tiene que ver con los pobres, y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo: «Cuanto hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron» (Mt 25,40).

Juan Pablo II destacó que este texto bíblico «ilumina el misterio de Cristo».

Porque en Cristo EL GRANDE SE HIZO PEQUEÑO, EL FUERTE SE HIZO FRÁGIL, EL RICO SE HIZO POBRE”.

“Sólo la cercanía que nos hace amigos nos permite apreciar profundamente los valores de los pobres de hoy, sus legítimos anhelos y su modo propio de vivir la fe.

La opción por los pobres debe conducirnos a la amistad con los pobres.
Día a día, los pobres se hacen sujetos de la evangelización y de la promoción humana integral:
EDUCAN A SUS HIJOS EN LA FE,
VIVEN UNA CONSTANTE SOLIDARIDAD ENTRE PARIENTES Y VECINOS,
BUSCAN CONSTANTEMENTE A DIOS Y
DAN VIDA AL PEREGRINAR DE LA IGLESIA.

A la luz del Evangelio reconocemos SU INMENSA DIGNIDAD Y SU VALOR SAGRADO A LOS OJOS DE CRISTO, pobre como ellos y excluido entre ellos.
Desde esta experiencia creyente, compartiremos con ellos la defensa de sus derechos” la reflexión y preocupación sobre el desarrollo humano entra con fuerza en el Magisterio de la Iglesia.

Frente a ideologías emergentes QUE VALORABAN AL HOMBRE SÓLO POR SU DIMENSIÓN PRODUCTIVA O ECONÓMICA, Pablo VI señala que el verdadero desarrollo humano debe considerar a “todos los hombres y a todo el hombre”.

Benedicto XVI, en Caritas in veritate, retomando toda la extensa y profunda reflexión sobre este tema, nos señala que “el desarrollo humano integral como vocación exige también QUE SE RESPETE LA VERDAD.

La vocación al progreso impulsa a los hombres a «hacer, conocer y tener más para ser más».

Pero la cuestión es: ¿QUÉ SIGNIFICA «SER MÁS»?

A esta pregunta, Pablo VI responde indicando lo que comporta esencialmente el «auténtico desarrollo»: «debe ser integral, es decir, PROMOVER A TODOS LOS HOMBRES Y A TODO EL HOMBRE».

En la concurrencia entre las diferentes visiones del hombre que, más aún que en la sociedad que vivió Pablo VI, se proponen también en la de hoy, LA VISIÓN CRISTIANA TIENE LA PECULIARIDAD DE AFIRMAR Y JUSTIFICAR EL VALOR INCONDICIONAL DE LA PERSONA HUMANA Y EL SENTIDO DE SU CRECIMIENTO.

La vocación cristiana al desarrollo ayuda a buscar la promoción de todos los hombres y de todo el hombre.

Pablo VI escribe: «lo que cuenta para nosotros es el hombre, cada hombre, cada agrupación de hombres, hasta la humanidad entera».

La fe cristiana se ocupa del desarrollo, no apoyándose en privilegios o posiciones de poder, ni tampoco en los méritos de los cristianos, que ciertamente se han dado y también hoy se dan, junto con sus naturales limitaciones, SINO SÓLO EN CRISTO, al cual debe remitirse toda vocación auténtica al desarrollo humano integral.

El Evangelio es un elemento fundamental del desarrollo porque, en él, Cristo, «en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre»”.

“Cada uno encuentra su propio bien asumiendo el proyecto que Dios tiene sobre él, para realizarlo plenamente: en efecto, encuentra en dicho proyecto su verdad y, aceptando esta verdad, se hace libre (cf. Jn 8,22)”.

Y éste es el proyecto de Dios: una Historia de Salvación, una Historia que empieza en Israel y que avanza hasta nuestro momento presente, en el que estamos llamados –como nuevo Pueblo de Dios, como Cáritas– a ser promotores y protagonistas.

“Sobre todo el fondo de la experiencia religiosa universal se destaca la Revelación que Dios hace progresivamente de Sí mismo al pueblo de Israel.

Esta Revelación responde de un modo inesperado y sorprendente a LA BÚSQUEDA HUMANA DE LO DIVINO, GRACIAS A LAS ACCIONES HISTÓRICAS EN LAS QUE SE MANIFIESTA EL AMOR DE DIOS POR EL HOMBRE”.

Dios crea, por un acto de su amor, al hombre y a la mujer (Cf. Gen 1,26-27) y les da la misión de dominar la tierra.

Por ello, estamos llamados a ser instrumento eficaz de la gratuidad divina en el jardín en el que Dios los ha puesto como cultivadores y guardianes de la creación.

“El libro del GÉNESIS NOS PROPONE ALGUNOS FUNDAMENTOS DE LA ANTROPOLOGÍA CRISTIANA:
LA INALIENABLE DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA, QUE TIENE SU RAÍZ Y SU GARANTÍA EN EL DESIGNIO CREADOR DE DIOS;

LA SOCIABILIDAD CONSTITUTIVA DEL SER HUMANO, QUE TIENE SU PROTOTIPO EN LA RELACIÓN ORIGINARIA ENTRE EL HOMBRE Y LA MUJER, CUYA UNIÓN ES LA EXPRESIÓN PRIMERA DE LA COMUNIÓN DE PERSONAS HUMANAS;
ELSIGNIFICADO DEL ACTUAR HUMANO EN EL MUNDO QUE ESTÁ LIGADO AL DESCUBRIMIENTO Y AL RESPETO DE LAS LEYES DE LA NATURALEZA QUE DIOS HA IMPRESO EN EL UNIVERSO CREADO, PARA QUE LA HUMANIDAD LO HABITE Y LO CUSTODIE SEGÚN SU PROYECTO.


ESTA VISIÓN DE LA PERSONA HUMANA, DE LA SOCIEDAD Y DE LA HISTORIA HUNDE SUS RAÍCES EN DIOS Y ESTÁ ILUMINADA POR LA REALIZACIÓN DE SU DESIGNIO DE SALVACIÓN”

sábado, 31 de diciembre de 2016

¿SABÍAS QUE NO PODEMOS SER DISCÍPULOS SIN SER MISIONEROS?

¿SABÍAS QUE NO PODEMOS SER DISCÍPULOS SIN SER MISIONEROS?

“EL PLAZO SE HA CUMPLIDO. EL REINO DE DIOS ESTÁ LLEGANDO. CONVIÉRTANSE Y CREAN EN EL EVANGELIO (Mc1,15).

La voz del Señor nos sigue llamando como discípulos misioneros Y NOS INTERPELA A ORIENTAR TODA NUESTRA VIDA DESDE LA REALIDAD TRANSFORMADORA DEL REINO DE DIOS QUE SE HACE PRESENTE EN JESÚS.

Acogemos con mucha alegría esta buena noticia.
Dios es amor, es Padre de todos los hombres y mujeres de todos los pueblos y razas.

Jesucristo es el Reino de Dios que procura desplegar toda su fuerza transformadora en nuestra Iglesia y en nuestras sociedades.

En Él, Dios nos ha elegido para:

Que seamos sus hijos con el mismo origen y destino,
Con la misma dignidad,
Con los mismos derechos y deberes vividos en el mandamiento supremo del amor.

El Espíritu ha puesto este germen del Reino en nuestro Bautismo y lo hace crecer mediante la conversión permanente gracias a la Palabra y a los sacramentos”.

LA PERSONA ES EL FUNDAMENTO Y EL FIN DE LA CONVIVENCIA POLÍTICA.
El hombre es una criatura social y política por naturaleza; de ahí que la comunidad política derive de la naturaleza misma de las personas.

La comunidad política encuentra en referencia al pueblo, su auténtica dimensión: ella “es, y debe ser.  En los albores del Tercer Milenio de la era cristiana ESTAMOS LLAMADOS A RESPONDER AL DESAFÍO DE TRANSFORMAR LA REALIDAD SOCIAL CON LA FUERZA DEL EVANGELIO, DANDO TESTIMONIO COMO SEGUIDORES COMPROMETIDOS DE JESUCRISTO.

Somos conscientes de que el anuncio de su Palabra, “buena nueva” DE SALVACIÓN, DE AMOR, DE JUSTICIA Y DE PAZ, NO ENCUENTRA FÁCIL ACOGIDA EN EL MUNDO DE HOY, AQUEJADO AÚN POR TANTAS MISERIAS E INJUSTICIAS.

Por esto, el hombre de nuestro tiempo tiene más que nunca necesidad del Evangelio:
DE LA FE QUE SALVA,
DE LA ESPERANZA QUE ILUMINA,
DE LA CARIDAD QUE AMA Y ACTÚA SIN CONDICIONES NI
RETRIBUCIONES DE TIPO MATERIAL.

Este Evangelio -esta buena noticia- es, sobre todo, un hombre: JESÚS DE NAZARET, en quien tenemos la gracia de reconocer a Dios que se ha hecho uno de nosotros PARA SER “CAMINO, VERDAD Y VIDA” (Jn 14, 6) PARA TODOS.

Por lo tanto, no podemos dejar de mirarlo todo DESDE ÉL; Y EN ÉL, HACERNOS “EXPERTOS EN HUMANIDAD”, INDICANDO A CADA PERSONA EL SENTIDO AUTÉNTICO DE SU VIDA: “EL HOMBRE QUE VIVE EN PLENITUD SU DIGNIDAD DA GLORIA A DIOS, QUE SE LA HA DONADO”.

Nuestra misión como Cáritas es trabajar POR DEVOLVER AL HOMBRE SU PLENA DIGNIDAD PERSONAL, Y “EL AMOR –«CARITAS»– ES LA FUERZA EXTRAORDINARIA QUE NOS HA DE MOVER A COMPROMETERNOS CON VALENTÍA Y GENEROSIDAD EN EL CAMPO DE LA JUSTICIA Y DE LA PAZ.

Una «caritas» que debe DEFENDER LA VERDAD, PROPONERLA CON HUMILDAD Y CONVICCIÓN, Y TESTIMONIARLA CON LA VIDA”.

Al servicio de la verdad de la vida plena del hombre.
La Iglesia, pueblo de Dios peregrino en la tierra, se ha adentrado en el Tercer Milenio de la era cristiana guiada por Cristo, el “gran Pastor” (Heb 13,20).

Nosotros, integrantes de la Cáritas peruana y parte activa de la Iglesia militante, confirmamos nuestra fe y nuestra esperanza en el único Salvador y fin de la historia.

“JESÚS VINO A TRAER LA SALVACIÓN INTEGRAL, QUE ABARCA AL HOMBRE ENTERO Y A TODOS LOS HOMBRES, ABRIÉNDOLES A LOS ADMIRABLES HORIZONTES DE LA FILIACIÓN DIVINA”.

POR ELLO, LA IGLESIA SIGUE INTERPELANDO HOY A TODOS LOS HOMBRES DE TODOS LOS PUEBLOS, PORQUE SÓLO EN EL NOMBRE DE CRISTO SE DA AL HOMBRE LA SALVACIÓN.

En relación al desarrollo humano, Benedicto XVI acude al Magisterio de la Encíclica Populorum Progressio para señalar que “EL ANUNCIO DE CRISTO ES EL PRIMERO Y PRINCIPAL FACTOR DEL DESARROLLO” QUE, PARA SER INTEGRAL, DEBE SER UN “DESARROLLO DE TODO EL HOMBRE Y DE TODOS LOS HOMBRES” EN EL PASO DE “CONDICIONES MENOS HUMANAS A CONDICIONES MÁS HUMANAS”.

Para que este proceso sea pleno, se necesita un encuentro personal con Jesucristo.
A partir de Él estamos llamados, por un lado, A SUPERAR UNA VISIÓN QUE REDUCE EL DESARROLLO DE LOS PUEBLOS A LO ECONÓMICO, A LO POLÍTICO, AL ASISTENCIALISMO SOCIAL;
Y, POR OTRO, A SER TESTIGOS Y MISIONEROS DEL SEÑOR EN UN MUNDO QUE HA PERDIDO EL SENTIDO DE LA VIDA, COMO NOS RECUERDA LA V CONFERENCIA DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO Y DEL CARIBE CELEBRADA EN APARECIDA.

La pobreza de nuestro continente radica EN EL EGOÍSMO PERSONAL Y ESTRUCTURAL QUE UNAS VECES NO CONOCE Y OTRAS RECHAZA ABIERTAMENTE EL MANDAMIENTO DEL AMOR.  

El magisterio social de la Iglesia nos enseña que “LA EVANGELIZACIÓN ES PROMOCIÓN HUMANA”.

Así podemos superar POSTURAS DUALISTAS COMO:
“PRIMERO FORMAMOS AL HOMBRE Y DESPUÉS AL CRISTIANO”, O
“NO ES SUFICIENTE LA CARIDAD, SE NECESITA PRIMERO LA JUSTICIA”.

PORQUE EL HOMBRE NO ESTÁ COMPLETO SI NO ES CRISTIANO, Y EL CRISTIANO ES EL HOMBRE COMPLETO.

Del mismo modo, la caridad no puede ser injusta, y la justicia no es algo que el hombre pueda darse a sí mismo.

“ES NECESARIO PARTIR DE CRISTO PARA QUE EL HOMBRE SE ENCUENTRE A SÍ MISMO, SU ROSTRO HUMANO, Y, POR CONSIGUIENTE, PARA QUE PUEDA VIVIR UNA SOLIDARIDAD CON LOS DEMÁS”.

“La solidaridad es fruto de la comunión que se funda en el misterio de Dios uno y trino, y en el Hijo de Dios encarnado y muerto por todos.

SE EXPRESA EN EL AMOR DEL CRISTIANO QUE BUSCA EL BIEN DE LOS OTROS, ESPECIALMENTE DE LOS MÁS NECESITADOS”. Bajo el signo de la solidaridad, del respeto y del amor.

El amor tiene por delante un amplio trabajo al que la Iglesia quiere contribuir también con su Doctrina Social, que concierne a todo el hombre y se dirige a todos los hombres.

Existen muchos hermanos necesitados:

Que esperan ayuda,
Muchos oprimidos que esperan justicia,
Muchos desocupados que esperan trabajo,
Muchos pueblos que esperan respeto:
“¿CÓMO ES POSIBLE QUE, EN NUESTRO TIEMPO, HAYA TODAVÍA QUIEN SE MUERE DE HAMBRE;
QUIEN ESTÁ CONDENADO AL ANALFABETISMO;
QUIEN CARECE DE LA ASISTENCIA MÉDICA MÁS ELEMENTAL; QUIEN NO TIENE TECHO DONDE COBIJARSE?

EL PANORAMA DE LA POBREZA PUEDE EXTENDERSE INDEFINIDAMENTE SI A LAS ANTIGUAS POBREZAS AÑADIMOS LAS NUEVAS, QUE AFECTAN A MENUDO A AMBIENTES Y GRUPOS NO CARENTES DE RECURSOS ECONÓMICOS, PERO EXPUESTOS:

A LA DESESPERACIÓN DEL SIN SENTIDO,
A LA INSIDIA DE LA DROGA,
AL ABANDONO EN LA EDAD AVANZADA O EN LA ENFERMEDAD,
A LA MARGINACIÓN O A LA DISCRIMINACIÓN SOCIAL […]

¿Podemos quedar al margen ante las perspectivas de un desequilibrio ecológico que hace inhabitables y enemigas del hombre vastas áreas del planeta?

¿O ante los problemas de la paz, amenazada a   menudo por las pesadillas de las guerras?

¿O frente a la violación de los derechos humanos fundamentales de tantas personas, especialmente de los niños?”

Llegados a este punto, debemos preguntarnos:
¿cómo podemos contribuir como Cáritas a la solución de los urgentes problemas sociales y políticos, y responder al gran desafío de la pobreza y de la miseria?

“Los problemas de América Latina y del Caribe, así como los del mundo de hoy –nos recuerda Benedicto XVI en Aparecida– son múltiples y complejos y no se pueden afrontar con programas generales.
Sin embargo, la cuestión fundamental sobre el modo como la Iglesia, iluminada por la fe en Cristo, deba reaccionar a estos desafíos, NOS CONCIERNE A TODOS”.

El mismo Papa, en su encíclica Caritas in veritate, nos propone lineamientos generales de una acción fecunda y renovadora al hablar de “LA CARIDAD COMO EXPRESIÓN AUTÉNTICA DE HUMANIDAD Y COMO ELEMENTO DE IMPORTANCIA FUNDAMENTAL EN LAS RELACIONES HUMANAS, TAMBIÉN LAS DE CARÁCTER PÚBLICO”.

CARIDAD QUE ES LA VÍA MAESTRA DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA;
CARIDAD QUE SE DEBE PRACTICAR A LA LUZ DE LA VERDAD, SIN LA CUAL CAERÍA EN UN MERO SENTIMENTALISMO SIN RESPUESTAS A ESTOS DESAFÍOS.

Cáritas, en estado permanente de misión, camina junto a toda la humanidad por los senderos de la historia, viviendo en el mundo aunque sin ser del mundo (cf. Jn 17,14-16).

El Concilio Vaticano II, la voz más autorizada de la Iglesia, ha querido dar una elocuente demostración de SOLIDARIDAD, RESPETO Y AMOR POR LA FAMILIA HUMANA INSTAURANDO CON ELLA UN DIÁLOGO ACERCA DE TODOS ESTOS PROBLEMAS PARA “ACLARÁRSELOS A LA LUZ DEL EVANGELIO y poner a disposición del género humano el poder salvador que la Iglesia –conducida por el Espíritu Santo– ha recibido de su Fundador.
Es la persona del hombre la que hay que salvar.

Es la sociedad humana la que hay que renovar”.
Pero esto implica un gran reto para todos y cada uno de nosotros:

LA DECISIÓN DE RECORRER JUNTOS UN ITINERARIO DE CONVERSIÓN QUE NOS LLEVE A SER DISCÍPULOS DE JESUCRISTO Y TESTIGOS DE SU AMOR AL HOMBRE, Y PARTICULARMENTE AL HOMBRE QUE SUFRE:

“Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; Tuve sed y me dieron de beber;
Estaba de paso y me alojaron;
Desnudo y me vistieron;
Enfermo y me visitaron;

preso y me vinieron a ver… LES ASEGURO QUE CADA VEZ QUE LO HICIERON CON EL MÁS PEQUEÑO DE MIS HERMANOS, LO HICIERON CONMIGO” (Mt 25, 35-36.40).