domingo, 15 de mayo de 2016

ACEPTAMOS A LOS DEMÁS TAL COMO SON Y LOS HACEMOS SENTIRSE LLAMADOS, ACOGIDOS, Y COMPRENDIDOS, INCLUSO GENTE DE MAL VIVIR?


¿ACEPTAMOS A LOS DEMÁS TAL COMO SON Y LOS HACEMOS SENTIRSE LLAMADOS, ACOGIDOS, Y COMPRENDIDOS, INCLUSO  GENTE DE MAL VIVIR?

Despojemos a la imagen del pastor de los tonos sentimentales con que se la ha pintado, y a la imagen de las ovejas de la connotación de falta de personalidad, docilidad o masificación.

Lo que Jesús quiso señalar al designarse como el pastor bueno fue lo más nuclear de su persona: ÉL SUPO AMAR DE VERDAD Y SÓLO BUSCÓ HACER EL BIEN.

Y POR ESO JESÚS ATRAE Y FASCINA HASTA HOY, LO AMAN Y VENERAN NO SÓLO LOS CRISTIANOS SINO TAMBIÉN LOS DE OTRAS TRADICIONES RELIGIOSAS Y AUN MUCHOS NO CREYENTES: POR SU AMOR, POR SU NO VIOLENCIA, POR SU BONDAD.

“ALLÍ ACTUABA UN HOMBRE SIMPLEMENTE BUENO, COSA QUE NO HABÍA OCURRIDO ANTES” (E. Bloch).

Pero ¿cómo pudo Jesús amar con la solicitud y entrega tan plena que Él describe cuando habla de sí mismo como el pastor bueno?

La respuesta la encontramos en la última frase del texto: “El Padre y yo somos uno”.

Esto quiere decir que por esa singularísima relación de hijo a padre que Jesús mantenía con Dios, Y QUE SE MANIFESTABA:

COMO UNA COMPENETRACIÓN TOTAL EN LAS PERSONAS,
UNA ARMONÍA PLENA DE VOLUNTADES,
UN SOLO QUERER Y OBRAR,
POR ELLO MISMO ESTABA UNIDO A TODOS LOS HIJOS E HIJAS DE DIOS.

De esta pertenencia a Dios brotó aquella apertura suya que lo llevaba A ACEPTAR A TODOS POR IGUAL, PUES TODOS ERAN PARA ÉL HIJOS E HIJAS QUERIDOS POR SU PADRE DEL CIELO.

Por ello se situaba ante los demás sin asomo de búsqueda interesada de sí mismo, y todos podían presentarse ante Él TAL COMO ERAN Y SENTIRSE ACOGIDOS, COMPRENDIDOS Y LLAMADOS: HOMBRES, MUJERES Y NIÑOS DE TODA CONDICIÓN, JUDÍOS Y NO JUDÍOS, SANOS Y ENFERMOS, POBRES Y RICOS, INCLUSO AQUELLOS QUE ERAN TENIDOS POR IMPUROS O GENTE DE MAL VIVIR. (Mc 7,15; 2,16s; Lc 15,ls).

El amor de Dios por nosotros se hizo realidad palpable en Él.
Más aún, Jesús no fue sólo un testigo del amor de Dios, SINO EL CUMPLIMIENTO DEL AMOR SALVADOR E INCONDICIONAL DE DIOS POR NOSOTROS.

Por eso Jesús fue diferente:

POR SU SENSIBILIDAD Y COMPASIÓN HACIA EL DOLOR DE LOS DEMÁS,
POR SU SIMPATÍA ACTIVA CON TODOS (CF. MT 9,36; 15,32) Y
POR SU COMPROMISO INCANSABLE EN SU FAVOR.

Al tratar con Él,
LOS POBRES PERCIBÍAN QUE ERA POSIBLE SU LIBERACIÓN (Lc 4,18-21; Mt 11,4s),
LOS ENFERMOS Y NECESITADOS SENTÍAN A DIOS CERCANO (Mt 25,31-45),
LOS EXCLUIDOS ADVERTÍAN QUE ERAN TENIDOS EN CUENTA Y FORTALECIDOS PARA INTEGRARSE CON DIGNIDAD EN LA SOCIEDAD Y DESARROLLAR SU PROPIA ESTIMA (Mt 11,19 par; Mc 2,14-17).

Al verlo, los discípulos -y más tarde las comunidades cristianas- aprendieron a forjar relaciones nuevas entre sí y a ejercitarse EN UNA CONVIVENCIA SIN VIOLENCIA, CON RESPETO Y APRECIO MUTUO (Mc 2,15-17; 3,18s; Mt 5,43-48 par).

Nadie puede recordar a Jesús SIN SENTIRSE MOVIDO A ESTABLECER RELACIONES SOLIDARIAS, A CREAR FRATERNIDAD Y UNIÓN PORQUE ESTO FUE LO QUE JESÚS HIZO Y ESTE FUE EL DESEO MÁS PROFUNDO DE SU CORAZÓN.

Por eso, cuando Jesús dice que Él es el buen pastor que conoce y guía a sus ovejas, que estas lo siguen y Él les da vida eterna, LO QUE HACE ES HABLARNOS DE LA TERNURA PATERNAL-MATERNAL DE DIOS, QUE ÉL, SU HIJO ENVIADO, HA VENIDO A REVELAR.

El Dios que, por boca de los profetas –concretamente  Ez 34 y en el Salmo 23- reivindica para sí el título de pastor auténtico y lleno de cariño, se realiza históricamente en Jesús, BUEN PASTOR DE SU PUEBLO Y DE LA HUMANIDAD.

La relación que Él establece con sus discípulos está hecha de intercambio mutuo, de intimidad y de afecto.

Por eso dice: “Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen”.
EL PASTOR NO JUZGA, LLAMA A CADA UNO POR SU NOMBRE Y LOS ACEPTA COMO SON.
POR ESO LO SIGUEN Y SE DEJAN GUIAR POR SUS ENSEÑANZAS.

SU SOLICITUD POR LOS SUYOS CONSTITUYE LA FUENTE DE INSPIRACIÓN DE SUS SEGUIDORES, QUE SE MUEVEN A ADOPTAR SU ESTILO DE VIDA Y ASUMIR SU FORMA DE TRATAR A LOS DEMÁS COMO PRINCIPIO DE SU PROPIA ACTUACIÓN.

“YO LES DOY VIDA ETERNA Y NO PERECERÁN PARA SIEMPRE, NADIE ME LAS PODRÁ QUITAR”.

Es la promesa que hace Jesús a los que lo siguen: que llegarán a realizar el anhelo más profundo que tiene todo ser humano A UNA VIDA PLENA, CARGADA DE SENTIDO, FECUNDA, LIBRE DE AMENAZAS, FELIZ PARA SIEMPRE Y NO SÓLO HASTA LA MUERTE.

UNA VIDA ASÍ ES LA VIDA SALVADA, QUE SÓLO PUEDE VENIRNOS DE DIOS COMO EL DON POR EXCELENCIA.

Ahora bien, Jesús nos hace ver que ese don es ya ahora una realidad para quien cree en El.
ES DECIR, QUIENES ASUMEN LOS VALORES Y ACTITUDES QUE ÉL MANIFIESTA, EXPERIMENTAN LA CERTEZA DE VIVIR UNA EXISTENCIA BIEN ENCAMINADA HACIA UNA PLENA Y ETERNA REALIZACIÓN EN DIOS.

Quienes se confían a Él y comulgan con Él tienen a Dios de su parte, Y CUENTAN CON EL MISMO JESÚS COMO EL GARANTE DE SUS VIDAS.

“No perecerán para siempre y nadie me los podrá quitar” PORQUE LLEVAN UNA VIDA CON VALIDEZ DURADERA, DEFINITIVA, UNA VIDA QUE ES PARTICIPACIÓN DE LA VIDA MISMA DE DIOS INMORTAL.

“Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos, y nadie puede arrebatármelas”.

El Padre de nuestro señor Jesucristo nos ha confiado a Él, NADA NOS PUEDE FALTAR, NADA DEBEMOS TEMER

sábado, 14 de mayo de 2016

QUIEN NO AMA A SU PRÓJIMO NO AMA A DIOS

QUIEN NO AMA A SU PRÓJIMO NO AMA A DIOS


Lo más característico de Jesús siempre fue su amor a los demás, UN AMOR INCONDICIONAL, SOLIDARIO, PERDONADOR, QUE BROTABA DE SU ÍNTIMA UNIÓN CON DIOS, SU PADRE.

POR ESO JESÚS:
SORPRENDE,
ATRAE,  
LO AMAN Y VENERAN CRISTIANOS, NO CRISTIANOS Y
MUCHOS NO CREYENTES:
PORQUE EL AMOR NO FUE EN ÉL UNA CUESTIÓN                                                                 COYUNTURAL, SINO QUE FUE SU PERMANENTE Y ÚNICA MANERA DE SER.

El discurso de despedida que Jesús dirigió a sus discípulos en la Última Cena antes de dar inicio a su pasión, transmite un clima profundamente humano, Jesús se ha reunido por última vez con sus más íntimos Y EN ESA INTIMIDAD QUIERE QUE ENTIENDAN QUE SU PASIÓN Y SU MUERTE, VAN A SER LA EXPRESIÓN MÁXIMA DE SU AMOR (Jn 13,1) Y DEL AMOR DE SU PADRE POR NOSOTROS.

Jesús no solamente da testimonio del amor con que el Padre nos ama, sino que en su persona, en su vida y en su muerte, realiza el amor salvador de Dios, gracias al cual obtenemos LO QUE NO PODEMOS DARNOS:
LA VIDA PLENA, INMORTAL, QUE ES COMUNIÓN CON DIOS Y PARTICIPACIÓN EN LA VIDA MISMA DE DIOS.

Jesús, es el regalo del Padre a la humanidad, procede de lo alto, es Dios encarnado.

POR ÉL NUESTRA NATURALEZA HUMANA ES ELEVADA HASTA ALCANZAR LA NATURALEZA DIVINA, LA MISMA DIGNIDAD DE DIOS.

Ya no hay un abismo infranqueable entre los seres humanos y Dios.
Por medio de la humanidad de su Hijo, Dios ha querido incorporar nuestra humanidad en su propio ser, HA REALIZADO SU DESEO DE TENERNOS CON ÉL Y EN ÉL PARA SIEMPRE.

Por Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre como nosotros, el ser humano entra en una situación renovada:
La de una humanidad nueva de hijos e hijas de Dios, destinados como Jesús A PASAR DE ESTE MUNDO A DIOS Y SER PARA SIEMPRE SEMEJANTES A ÉL.
Y así se manifiesta la gloria del Padre, que es vida nuestra, y la gloria del Hijo lleno de gracia y de verdad, de “amor y lealtad” para con nosotros.

Y en este contexto de la manifestación de la gloria de Dios y de su Hijo, Jesús nos dice: “Les doy un mandamiento nuevo: AMENSE COMO YO LOS HE AMADO”.

Su lógica es sorprendente: “si yo los he amado, amense ustedes”.
NO CONCLUYE: ÁMENME A MÍ COMO YO LOS AMO A USTEDES, O AMEN A DIOS.

NO. Hace la misma afirmación, repetida hasta tres veces en el discurso de la Cena; que su discípulo Juan señalará en su carta: “SI DIOS NOS AMÓ ASÍ, TAMBIÉN NOSOTROS DEBEMOS AMARNOS UNOS A OTROS” (1Jn 4,11).

Los diez mandamientos ya los había resumido Jesús en dos: AMARÁS AL SEÑOR SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO.

 Ahora los sintetiza en uno solo: ÁMENSE COMO YO LOS HE AMADO. PERO NO ES UNA LEY, ES UN REGALO: PORQUE ÉL NOS HA AMADO PRIMERO, NOSOTROS PODEMOS AMARNOS LOS UNOS A LOS OTROS.

Este don de su amor ES LO QUE NOS HACE VIVIR LA VIDA MÁS AUTÉNTICA Y VERDADERA, LA VIDA DE HIJOS E HIJAS DE UN MISMO PADRE, Y VIDA DE HERMANOS Y HERMANAS.
 Por consiguiente, la respuesta al mandamiento del amor sólo es posible si se tiene la experiencia de que Dios nos ha dado antes este amor.
Así es en realidad: PARA AMAR HAY QUE SABERSE AMADO. “Y NOSOTROS HEMOS CONOCIDO Y CREÍDO EN EL AMOR QUE DIOS NOS TIENE” (1 Jn 4,16).

Lo que nos hace capaces de amar a los demás Y VER EL ROSTRO DE DIOS EN EL ROSTRO DEL PRÓJIMO, ES EL VIVIR AGRADECIDOS DEL AMOR QUE DIOS NOS TIENE, CIMENTANDO EN ÈL NUESTRA CONFIANZA Y EL APRECIO QUE DEBEMOS TENER DE NOSOTROS MISMOS, y esto se debe dar con todos sin distingos, PORQUE TODO PRÓJIMO ES UN HIJO DE NUESTRO PADRE DEL CIELO.

Edith Stein, la filósofa judía, mártir cristiana de Auschwitz, lo dijo certeramente en uno de sus escritos:
“SI DIOS ESTÁ EN NOSOTROS Y SI ÉL ES EL AMOR, NO PODEMOS HACER OTRA COSA QUE AMAR A NUESTROS HERMANOS.
NUESTRO AMOR A NUESTROS HERMANOS ES TAMBIÉN LA MEDIDA DE NUESTRO AMOR A DIOS.
PERO ÉSTE ES DIFERENTE DEL AMOR HUMANO NATURAL.
EL AMOR NATURAL NOS VINCULA A TAL O CUAL PERSONA QUE NOS ES PRÓXIMA POR LOS LAZOS DE SANGRE, POR UNA SEMEJANZA DE CARÁCTER O INCLUSO POR UNOS INTERESES COMUNES.
LOS DEMÁS SON PARA NOSOTROS “EXTRAÑOS”, “NO NOS CONCIERNEN”… PARA EL CRISTIANO NO HAY “HOMBRE EXTRAÑO” ALGUNO, Y ES ESE HOMBRE QUE ESTÁ DELANTE DE NOSOTROS QUIEN TIENE NECESIDAD DE NOSOTROS, QUIEN ES PRECISAMENTE NUESTRO PRÓJIMO; Y DA LO MISMO QUE SEA O NO PARIENTE NUESTRO, QUE LO “AMEMOS” DE MANERA NATURAL O NO, QUE SEA “MORALMENTE DIGNO” O NO DE NUESTRA AYUDA”. (Edith Stein, filósofa crucificada, Sal Terrae, Santander 2000).

Ámense como yo los he amado. Es la síntesis perfecta de lo que Jesús nos ha querido enseñar.
Por estas palabras sabemos que NO SE PUEDE LLEGAR A DIOS SI NO SE AMA A LOS HIJOS E HIJAS DE DIOS.
Jesús no nos ha enseñado únicamente una doctrina, sino ante todo, UN COMPORTAMIENTO, EL SUYO PROPIO, CARACTERIZADO POR EL AMOR QUE LLEGA HASTA DAR LA VIDA.

Por esto dice Jesús QUE EL DISTINTIVO DE LOS CRISTIANOS ES EL AMOR AL PRÓJIMO.

En esto conocerán que son mis discípulos: si se aman como yo los he amado.

MI FE NO PUEDE ACREDITARSE COMO CREÍBLE NI MANTENERSE LARGO TIEMPO SIN UNAS SEÑALES CONCRETAS DE MI AMOR Y SOLIDARIDAD.

AMAR AL PRÓJIMO ES AMAR AL SEÑOR. QUIEN QUIERA AMAR A DIOS, QUE AME A SU PRÓJIMO.


martes, 10 de mayo de 2016

¿VIVIMOS SIEMPRE PROCURANDO LA PAZ PARA NOSOTROS Y PARA LOS DEMÁS?

¿VIVIMOS SIEMPRE PROCURANDO LA PAZ PARA NOSOTROS Y PARA LOS DEMÁS?

Antes que Jesús se vaya, nos dejó como herencia su mandamiento: AMARNOS COMO ÉL NOS HA AMADO.

Su amor, que le lleva hasta dar su vida por nosotros, es la fuente de nuestro amor a los demás. Uno debe amar como es amado, DÁNDONOS LOS UNOS A LOS OTROS.

El amor no es sólo un sentimiento: ABRAZA A TODA LA PERSONA, DÁNDOLE UNA NUEVA MANERA DE SER, DE PENSAR, QUERER Y ACTUAR.

Se ama realmente con hechos y en verdad.

Por eso dice Jesús: “Si me aman, guardarán mis mandamientos”.

Se pueden observar los mandamientos como deberes impuestos, sin libertad de hijos y de amigos (como el hermano mayor del Hijo Pródigo), o se pueden observar como expresión del amor filial que uno tiene a Dios como a su Padre.

El secreto de la verdadera observancia de los mandamientos de Dios ES EL AMOR DE UN CORAZÓN QUE SE SABE AMADO.

El amor que nos enseña Jesucristo nos lleva, además, a reconocer en toda circunstancia lo que nos corresponde hacer, lo que más nos conviene a nosotros y a los demás, “LO BUENO, LO AGRADABLE A DIOS Y LO PERFECTO” (Rom 12,3).

Por eso, el amor es cumplimiento de la ley, resume y contiene toda la ley antigua y las profecías de los profetas, y es el culmen de toda moral.

Jesús se va y promete enviarnos el Espíritu Santo. Con él Jesucristo inaugura una nueva forma de hacerse presente en la Iglesia, EN NOSOTROS Y CON NOSOTROS, POR MEDIO DEL ESPÍRITU.

Por eso dice a sus apóstoles que no los dejará solos, QUE VOLVERÁ Y QUE POR EL ESPÍRITU ESTABLECERÁ UNA COMUNIÓN DE AMOR ENTRE EL PADRE, LOS FIELES Y ÉL MISMO.

Su nombre, Espíritu, neuma, significa viento, fuerza y no es otro QUE EL ESPÍRITU MISMO DE DIOS, SU FUERZA Y SU ENERGÍA, QUE PROCEDE DE DIOS Y ES DIOS.

Su función para con nosotros es consolar y defendernos como abogado.

NO ES UN CONCEPTO, NI UNA FÓRMULA, SINO EL MISMO SER DIVINO QUE HA DADO LA EXISTENCIA A TODO CUANTO EXISTE Y CONDUCE LA HISTORIA HUMANA A SU PLENITUD.

Nosotros lo reconocemos en la fuerza interior QUE DA:

 DINAMISMO AL MUNDO,
 QUE NO CEJA DE EMPUJAR PARA QUE TODO CREZCA Y LA VIDA SE MULTIPLIQUE,
 ALIENTA Y SOSTIENE TODO EL DESPLIEGUE HISTÓRICO EN DIRECCIÓN DEL AMOR, LA JUSTICIA, LA VERDAD Y EL BIEN EN SU PLENITUD.


Este Espíritu, dice Jesús, nos recordará todo lo que él nos enseñó.

DIOS SE NOS HA REVELADO EN JESÚS.

Por su parte, Jesús nos ha enseñado todo acerca de Dios y todo lo que necesitamos para nuestra salvación.

Por eso decimos que la revelación culmina y concluye en Jesucristo.

La función del Espíritu Santo es hacernos comprender que el sentido de nuestras vidas es DARNOS MUTUAMENTE LOS UNOS A LOS OTROS y, sobre todo, sostenerlo durante toda nuestra existencia, haciéndolo siempre de todo corazón.

Los cristianos vivimos de la memoria de Jesús. El ser humano vive de lo que recuerda, de aquello que se guarda en el corazón. Por eso es importante la memoria: porque lo que no se recuerda, ya no existe.

LES DEJO MI PAZ, LES DOY LA PAZ.

Pronunciada por Jesús con toda la resonancia semítica que le es propia, la paz (Shalom), que Jesús deja a los suyos como su regalo final, ES EL DON QUE CONTIENE TODOS LOS DONES.

La paz significa el hallazgo de lo que se busca, el logro de lo que se desea.
En eso consiste la paz mesiánica que el Señor nos deja como fruto de su pascua; PLENITUD DE BENDICIÓN, FRUTO DEL AMOR.

No como la da el mundo. Para el mundo, LA PAZ ES AUSENCIA DE GUERRA, DESIGNA EL INTERVALO –¡MUCHAS VECES TAN CORTO!– QUE SE DA ENTRE UN CONFLICTO Y OTRO, UNA GUERRA Y OTRA.

La paz del mundo DURA MIENTRAS EL VENCEDOR SEA CAPAZ DE SEGUIR IMPONIÉNDOSE SOBRE EL VENCIDO Y MIENTRAS ÉSTE SEA INCAPAZ DE REBELARSE Y VENGARSE.

Por eso, dice el mundo: “Si quieres paz, prepárate para la guerra”, pero la paz que así se logra TIENE CASI SIEMPRE EL SABOR INSULSO DE LA MERA DISUASIÓN Y DEL MIEDO, O EL SABOR AMARGO DE AQUELLO QUE SE CONSIGUE CON LA VIOLENCIA Y LA MUERTE.
Así no es la paz de Cristo.

Tampoco es su paz la de quien endurece sus sentimientos para permanecer impávido frente a los problemas, necesidades y sufrimientos de quienes lo rodean.

Ni es, en fin, LA PAZ PERNICIOSA DE QUIEN SE ENCIERRA EN SUS INTERESES EGOÍSTAS, Y BUSCA SÓLO SU PROPIA FELICIDAD Y NO LA DE LOS DEMÁS.

La paz de Cristo ES LA PAZ QUE NACE DE UN AMOR MÁS FUERTE QUE LA MUERTE, ES LA PAZ DEL CRUCIFICADO RESUCITADO, QUE, ANTE EL DOLOR DE LOS DEMÁS, NO SE PONE A BUEN RESGUARDO, Y ANTE LA INJUSTICIA NO TEME MORIR POR LA JUSTICIA.

NO SE TURBE SU CORAZÓN.
La partida física de Jesús no nos deja un vacío lleno de temor y desaliento.

Su vuelta al Padre significa que permanece en nosotros con su amor, gracias al Espíritu Santo.

Ha ido al Padre a prepararnos un lugar junto a Él, y viene a nosotros de un modo nuevo.

Por eso nos dice: QUE SE ALEGREN SUS CORAZONES.
Mostrar menos
1

CUANDO NOS FALTA LA SALUD
Juan Pablo II en su mensaje a los enfermos del Perú, en el año 1,985 .

Empecemos por decir que Cristo es:
ü   
ü  FIGURA Y SENTIDO DE LA PÉRDIDA DE LA SALUD,
ü  SENTIDO DEL SUFRIMIENTO EN EL DOLOR SALVÍFICO,
ü  POSTRACIÓN POR LA ENFERMEDAD.

También es:
ü  UN MOMENTO DE PRUEBA QUE NOS ACERCA A DIOS,
ü  PREDILECCIÓN DE DIOS POR LOS ENFERMOS.

LA IMPORTANCIA DE LOS ENFERMOS:
ü  NO SÓLO SE LES DEBE DAR UNA ATENCIÓN DE CALIDAD TÉCNICA Y PROFESIONAL, SINO SOBRE TODO CON HUMANIDAD Y CON CARIÑO.
ü  ACOMPAÑARLOS HACIÉNDOLOS SENTIR QUE ESTAMOS Y ESTAREMOS SIEMPRE PRESENTES PARA ELLOS,
ü  EL AMOR CRISTIANO SE HACE NOTAR POR NUESTRA ENTREGA AMOROSA E INCONDICIONAL,

El Sentido del Sufrimiento

ü  EL SENTIDO DE NUESTRAS VIDAS SÓLO SE PUEDE ENCONTRAR EN DIOS,
ü  EN LA CRUZ DE CRISTO, EL HOMBRE ENCUENTRA EL SENTIDO DEL DOLOR.

Unidos con el Sacrificio Salvador de Cristo

ü  DEBEMOS COOPERAR  EN LA REDENCIÓN DE NUESTROS HERMANOS, HACIÉNDOLES TENER FE Y ESPERANZA EN UNA NUEVA VIDA ETERNA  DE REALIZACIÓN PLENA Y FELICIDAD.

A los Adultos Mayores
ü  HONRARLOS,
ü  CUIDARLOS Y
ü  GRATITUD CON LOS QUE LE DAN CARIÑO.
                                                                                      Mt. 8,17
                ´´ÉL TOMÓ NUESTRAS FLAQUEZAS Y CARGÓ CON NUESTRAS ENFERMEDADES”.

No solo nos describe su sufrimiento, SINO EL SENTIDO DE SU PASIÓN, la cual culmina con su muerte y resurrección.
Este sufrimiento así, tendrá sentido para el hombre, SI ESTÁ UNIDO A CRISTO POR LA FE.
Es justamente ESE SUFRIMIENTO EL QUE VA A REDIMIRNOS, porque Cristo lo ha elevado a ese nivel.

Es así que cualquiera de nosotros cuando sufrimos, PODEMOS OFRECER ESTE SUFRIMIENTO PARA LA REDENCIÓN DE NUESTROS HERMANOS.

Cuando nuestras fuerzas naturales decrecen, nos postramos y de alguna manera nos convertimos en un ser dependiente de nuestros cuidadores.

Esta situación puede provocar que nos concentremos en nosotros mismos.

Es así que la enfermedad nos puede acercar al Señor O CONDUCIRNOS A LA DESESPERACIÓN.

Jesús se acercó a los enfermos CON AMOR Y LES TENDIÓ SU MANO BONDADOSA PARA QUE REAVIVARAN SU FE Y ANHELARAN MÁS HONDAMENTE LA SALVACIÓN PLENA.

Curó a muchos, pero sobretodo, superó el sufrimiento, HACIÉNDOLO SERVIR AL MISTERIO DE SU REDENCIÓN.

Es así que al visitar a los enfermos ES UN RASGO DE CORAZÓN CRISTIANO.

Este cuidado que muchas veces exige sacrificios, BRILLA LA MÁS ALTA VIRTUD: LA CARIDAD.

Pero este mundo hecho por los hombres CON EGOÍSMO, FRECUENTEMENTE DEJAN APARTE A LOS ENFERMOS ya que los miran como seres incapaces para la lucha activa por ´´EL PROGRESO”; Y MÁS BIEN SE LES VE COMO UN LASTRE.

También se ve como ´´UNA PÉRDIDA DE TIEMPO” a la visita o al consuelo que se les puede dar a los que yacen en el lecho de enfermo.

El enfermo como ser humano, siempre va a apreciar la calidez que siente de los que lo visitan con sus buenos deseos. ESTA ES LA MEDICINA ESPIRITUAL QUE NOS HACE AMAR LA VIDA y nos inclina a luchar por ella con más fuerza interior, que tantas veces influye decisivamente en la recuperación de la salud.

Mañana podemos ser nosotros, los que hoy estamos sanos, QUIENES OCUPEMOS EL LECHO DEL DOLOR, y entonces nos aliviará también compartir la solidaridad y el afecto de parientes y amigos.

PERO HAY MUCHOS QUE NO LOS TOMAN EN CUENTA

Hoy al hombre se le quiere ver COMO UN SER DURO Y CASI INSENSIBLE, SÓLO HECHO PARA EL TRABAJO, LA PRODUCCIÓN Y LA PRODUCTIVIDAD.

Jesús en cambio nos enseña a amar al hombre tanto en SU GRANDEZA COMO EN SU DESVALIMIENTO.

Es ahí donde el amor se hace más necesario y verdadero, haciendo sentir la necesidad de otro mundo:
ü  CON AMOR HUMANO,
ü  CON AMOR DESINTERESADO Y
ü  QUE SE SIENTE EN EL CORAZÓN Y LAS BUENAS OBRAS, Y NO EN UN MUNDO SIGNADO CON EL SUFRIMIENTO HUMANO.

NO PODEMOS VER EL SUFRIMIENTO AJENO CON DESINTERÉS.

SÓLO EL HOMBRE QUE ES CAPAZ DE ACOGER EL AMOR MISERICORDIOSO, será capaz de darlo sin egoísmos.

Los enfermos así se constituyen en signos de la dignidad humana; Jesús se entrega a ellos y nos
Invita a servirle COMO EXPRESIÓN DE AMOR GENUINO AL HOMBRE.

Toda enfermedad grave, suele pasar por un desaliento radical, donde surge la pregunta del porqué de la vida, precisamente porque nos sentimos arraigados de ella. En esos momentos son las oraciones de nuestros familiares y amigos las que nos ayudan eficazmente.

Pero finalmente, será Dios que ANTE  NUESTRO CORAZÓN HERIDO NOS DARÁ SU AMOR MISERICORDIOSO LLENO DE ESPERANZA.

Cuando en nuestra aflicción decimos: Señor, Señor,  ¿Por qué me has abandonado?, sólo El nos aquietará y reconfortará con su gracia.
Es la cruz de Cristo la que proyecta un rayo de luz sobre el misterio del dolor humano.
SÓLO EN LA CRUZ PODREMOS ENCONTRAR UNA RESPUESTA VÁLIDA a la interpelación angustiada que surge en el corazón del hombre doliente.

´´Suplo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia” (Col. 1,24).
Identificados con Cristo en la cruz, el hombre puede experimentar QUE EL DOLOR ES UN TESORO, Y LA MUERTE GANANCIA (Flp. 1,21).
Puede experimentar como el amor a Cristo DIGNIFICA, HACE DULCE EL DOLOR Y NOS REDIME.

Este es el consuelo de los creyentes cuando somos con la fe verdaderos cristianos, así mantiene nuestra esperanza y aviva nuestra caridad.
Vista así la vida en libertad, gracias a Cristo, podremos ver la muerte como vida para nosotros, convirtiéndose en una cosecha abundante de redención.

Los tiempos de enfermedad no son realidades inútiles, más bien pueden convertirse ante Dios, los más decisivos para nuestras vidas, las de los nuestros y las de los demás con muchos frutos.
Hay adultos mayores que se van acercando a la ciudad permanente. Es una etapa para muchos de incomprensión y soledad.

Ésta, mas bien debe ser una etapa de reposo, de paz y felicidad, producto del amor de su familia y de sus amigos.

Esta edad se caracteriza por la experiencia y madurez QUE PERMITEN VER LA VIDA TERRENA CON LOS OJOS DEL ESPÍRITU SANTO, QUE NOS LLEVA A DIOS, A ESA PLENITUD QUE TODOS ANSIAMOS.

Cuando los cristianos viven en un lugar donde cunde el materialismo, ESTOS DEBEN ANTEPONER LOS VALORES DEL ESPÍRITU- UN PRECIOSO DON - Y ENTONCES LOS ANCIANOS SON TRATADOS CON CARIÑO, BIEN ATENDIDOS.

Muchos ancianos son migrantes, apartados de su tierra, más aun muchos no gozan de una jubilación, a ellos deben asistirlos el Estado Y TODO HOMBRE DE BUENA VOLUNTAD.


Si comprendemos esta gracia donde la fuerza del Espíritu es la que nos lleva a Dios, AHÍ ALCANZAREMOS LA PLENITUD Y  VIVIREMOS CON PAZ, SUPERANDO LA SOLEDAD.CUANDO NOS FALTA LA SALUD
Juan Pablo II en su mensaje a los enfermos del Perú, en el año 1,985 .

Empecemos por decir que Cristo es:
ü   
ü  FIGURA Y SENTIDO DE LA PÉRDIDA DE LA SALUD,
ü  SENTIDO DEL SUFRIMIENTO EN EL DOLOR SALVÍFICO,
ü  POSTRACIÓN POR LA ENFERMEDAD.

También es:
ü  UN MOMENTO DE PRUEBA QUE NOS ACERCA A DIOS,
ü  PREDILECCIÓN DE DIOS POR LOS ENFERMOS.

LA IMPORTANCIA DE LOS ENFERMOS:
ü  NO SÓLO SE LES DEBE DAR UNA ATENCIÓN DE CALIDAD TÉCNICA Y PROFESIONAL, SINO SOBRE TODO CON HUMANIDAD Y CON CARIÑO.
ü  ACOMPAÑARLOS HACIÉNDOLOS SENTIR QUE ESTAMOS Y ESTAREMOS SIEMPRE PRESENTES PARA ELLOS,
ü  EL AMOR CRISTIANO SE HACE NOTAR POR NUESTRA ENTREGA AMOROSA E INCONDICIONAL,

El Sentido del Sufrimiento

ü  EL SENTIDO DE NUESTRAS VIDAS SÓLO SE PUEDE ENCONTRAR EN DIOS,
ü  EN LA CRUZ DE CRISTO, EL HOMBRE ENCUENTRA EL SENTIDO DEL DOLOR.

Unidos con el Sacrificio Salvador de Cristo

ü  DEBEMOS COOPERAR  EN LA REDENCIÓN DE NUESTROS HERMANOS, HACIÉNDOLES TENER FE Y ESPERANZA EN UNA NUEVA VIDA ETERNA  DE REALIZACIÓN PLENA Y FELICIDAD.

A los Adultos Mayores
ü  HONRARLOS,
ü  CUIDARLOS Y
ü  GRATITUD CON LOS QUE LE DAN CARIÑO.
                                                                                      Mt. 8,17
                ´´ÉL TOMÓ NUESTRAS FLAQUEZAS Y CARGÓ CON NUESTRAS ENFERMEDADES”.

No solo nos describe su sufrimiento, SINO EL SENTIDO DE SU PASIÓN, la cual culmina con su muerte y resurrección.
Este sufrimiento así, tendrá sentido para el hombre, SI ESTÁ UNIDO A CRISTO POR LA FE.
Es justamente ESE SUFRIMIENTO EL QUE VA A REDIMIRNOS, porque Cristo lo ha elevado a ese nivel.

Es así que cualquiera de nosotros cuando sufrimos, PODEMOS OFRECER ESTE SUFRIMIENTO PARA LA REDENCIÓN DE NUESTROS HERMANOS.

Cuando nuestras fuerzas naturales decrecen, nos postramos y de alguna manera nos convertimos en un ser dependiente de nuestros cuidadores.

Esta situación puede provocar que nos concentremos en nosotros mismos.

Es así que la enfermedad nos puede acercar al Señor O CONDUCIRNOS A LA DESESPERACIÓN.

Jesús se acercó a los enfermos CON AMOR Y LES TENDIÓ SU MANO BONDADOSA PARA QUE REAVIVARAN SU FE Y ANHELARAN MÁS HONDAMENTE LA SALVACIÓN PLENA.

Curó a muchos, pero sobretodo, superó el sufrimiento, HACIÉNDOLO SERVIR AL MISTERIO DE SU REDENCIÓN.

Es así que al visitar a los enfermos ES UN RASGO DE CORAZÓN CRISTIANO.

Este cuidado que muchas veces exige sacrificios, BRILLA LA MÁS ALTA VIRTUD: LA CARIDAD.

Pero este mundo hecho por los hombres CON EGOÍSMO, FRECUENTEMENTE DEJAN APARTE A LOS ENFERMOS ya que los miran como seres incapaces para la lucha activa por ´´EL PROGRESO”; Y MÁS BIEN SE LES VE COMO UN LASTRE.

También se ve como ´´UNA PÉRDIDA DE TIEMPO” a la visita o al consuelo que se les puede dar a los que yacen en el lecho de enfermo.

El enfermo como ser humano, siempre va a apreciar la calidez que siente de los que lo visitan con sus buenos deseos. ESTA ES LA MEDICINA ESPIRITUAL QUE NOS HACE AMAR LA VIDA y nos inclina a luchar por ella con más fuerza interior, que tantas veces influye decisivamente en la recuperación de la salud.

Mañana podemos ser nosotros, los que hoy estamos sanos, QUIENES OCUPEMOS EL LECHO DEL DOLOR, y entonces nos aliviará también compartir la solidaridad y el afecto de parientes y amigos.

PERO HAY MUCHOS QUE NO LOS TOMAN EN CUENTA

Hoy al hombre se le quiere ver COMO UN SER DURO Y CASI INSENSIBLE, SÓLO HECHO PARA EL TRABAJO, LA PRODUCCIÓN Y LA PRODUCTIVIDAD.

Jesús en cambio nos enseña a amar al hombre tanto en SU GRANDEZA COMO EN SU DESVALIMIENTO.

Es ahí donde el amor se hace más necesario y verdadero, haciendo sentir la necesidad de otro mundo:
ü  CON AMOR HUMANO,
ü  CON AMOR DESINTERESADO Y
ü  QUE SE SIENTE EN EL CORAZÓN Y LAS BUENAS OBRAS, Y NO EN UN MUNDO SIGNADO CON EL SUFRIMIENTO HUMANO.

NO PODEMOS VER EL SUFRIMIENTO AJENO CON DESINTERÉS.

SÓLO EL HOMBRE QUE ES CAPAZ DE ACOGER EL AMOR MISERICORDIOSO, será capaz de darlo sin egoísmos.

Los enfermos así se constituyen en signos de la dignidad humana; Jesús se entrega a ellos y nos
Invita a servirle COMO EXPRESIÓN DE AMOR GENUINO AL HOMBRE.

Toda enfermedad grave, suele pasar por un desaliento radical, donde surge la pregunta del porqué de la vida, precisamente porque nos sentimos arraigados de ella. En esos momentos son las oraciones de nuestros familiares y amigos las que nos ayudan eficazmente.

Pero finalmente, será Dios que ANTE  NUESTRO CORAZÓN HERIDO NOS DARÁ SU AMOR MISERICORDIOSO LLENO DE ESPERANZA.

Cuando en nuestra aflicción decimos: Señor, Señor,  ¿Por qué me has abandonado?, sólo El nos aquietará y reconfortará con su gracia.
Es la cruz de Cristo la que proyecta un rayo de luz sobre el misterio del dolor humano.
SÓLO EN LA CRUZ PODREMOS ENCONTRAR UNA RESPUESTA VÁLIDA a la interpelación angustiada que surge en el corazón del hombre doliente.

´´Suplo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia” (Col. 1,24).
Identificados con Cristo en la cruz, el hombre puede experimentar QUE EL DOLOR ES UN TESORO, Y LA MUERTE GANANCIA (Flp. 1,21).
Puede experimentar como el amor a Cristo DIGNIFICA, HACE DULCE EL DOLOR Y NOS REDIME.

Este es el consuelo de los creyentes cuando somos con la fe verdaderos cristianos, así mantiene nuestra esperanza y aviva nuestra caridad.
Vista así la vida en libertad, gracias a Cristo, podremos ver la muerte como vida para nosotros, convirtiéndose en una cosecha abundante de redención.

Los tiempos de enfermedad no son realidades inútiles, más bien pueden convertirse ante Dios, los más decisivos para nuestras vidas, las de los nuestros y las de los demás con muchos frutos.
Hay adultos mayores que se van acercando a la ciudad permanente. Es una etapa para muchos de incomprensión y soledad.

Ésta, mas bien debe ser una etapa de reposo, de paz y felicidad, producto del amor de su familia y de sus amigos.

Esta edad se caracteriza por la experiencia y madurez QUE PERMITEN VER LA VIDA TERRENA CON LOS OJOS DEL ESPÍRITU SANTO, QUE NOS LLEVA A DIOS, A ESA PLENITUD QUE TODOS ANSIAMOS.

Cuando los cristianos viven en un lugar donde cunde el materialismo, ESTOS DEBEN ANTEPONER LOS VALORES DEL ESPÍRITU- UN PRECIOSO DON - Y ENTONCES LOS ANCIANOS SON TRATADOS CON CARIÑO, BIEN ATENDIDOS.

Muchos ancianos son migrantes, apartados de su tierra, más aun muchos no gozan de una jubilación, a ellos deben asistirlos el Estado Y TODO HOMBRE DE BUENA VOLUNTAD.

Si comprendemos esta gracia donde la fuerza del Espíritu es la que nos lleva a Dios, AHÍ ALCANZAREMOS LA PLENITUD Y  VIVIREMOS CON PAZ, SUPERANDO LA SOLEDAD.

lunes, 9 de mayo de 2016

LA ÉTICA CRISTIANA

LA ÉTICA CRISTIANA
                                                                                                                                          Eduardo López Azpitarte SJ

¿ESTE MUNDO NOS HACE DIFÍCIL ENTENDER LA IDENTIDAD CRISTIANA?

Nuestra identidad no es sólo un proceso necesario para la maduración y el equilibrio de cada uno de nosotros, sino que también es necesaria para la convivencia en cualquier colectividad en la que nos encontremos.

Actualmente se puede decir que existe una crisis de identidad, ya que vivimos en una sociedad DONDE LOS ANTIVALORES SE HAN VUELTO LOS VALORES DE LAS GENTES.

A esto se suma que no sabemos:

QUÉ NOS UNE,
CON QUÉ ESTAMOS COMPROMETIDOS,
QUÉ ES LO QUE PRETENDEMOS,

Es decir , cuando ignoramos las características de lo que es un ser humano, EXISTE EL PELIGRO DE QUE SE DILUYA EL AIRE CRISTIANO Y SE PIERDA EL SENTIDO EVANGÉLICO DE NUESTROS PROCEDERES.

UNA GRAN MAYORÍA DE LOS BAUTIZADOS, EN SU MODO DE VIVIR, NO ESTÁN REVELANDO A CRISTO, ahogados o absorbidos por una vida mundana de permanente competitividad para conseguir el reconocimiento social, el prestigio económico, la fama y otras banalidades, es así que, de lo que si estamos convencidos es DE QUE LOS RASGOS DEL CRISTIANISMO EN LA ACTUALIDAD NO REPRESENTAN YA UN MODELO DE IDENTIFICACIÓN.

Lo que lamentablemente trae esta situación como consecuencia, es QUE EL CRISTIANISMO SE DIFUMINE Y OSCUREZCA COMO IDENTIDAD CRISTIANA.
Necesitamos pues, con urgencia, reforzar sus caracteres distintivos.
Y NO PODEMOS DECIR QUE LA ÉTICA ES PATRIMONIO EXCLUSIVO DEL CREYENTE POR REQUERIR UN ESFUERZO RACIONAL PARA DESCUBRIRLAS.
Son muy importantes que los rasgos significativos de la moral cristiana estén presentes en los BAUTIZADOS Y LOS NO BAUTIZADOS CON UNA VIDA HONESTA AUNQUE DESCONOZCAN SU CONDICIÓN DE CRISTIANOS.

Y la moral cristiana no se trata de un asunto puramente sociológico para ver cuáles son los elementos característicos que la distinguen de cualquier otra.

ATENCIÓN:

Sus enseñanzas sobre el respeto a la vida desde el momento de la fecundación, La indisolubilidad del sacramento del matrimonio, las relaciones pre-matrimoniales, la impunidad de la corrupción, la mala administración de la justicia, y otros son los aspectos que tipifican a la Iglesia Católica.

Aunque nuestro patrimonio ético no es compartido por otros grupos religiosos o ideológicos, lo importante es analizar si:

TALES VALORES SON TAMBIÉN COMUNICABLES,
SI POSEEN UNA CAPACIDAD DE EXPLICACIÓN HUMANA,
SI SE PUEDEN PRESENTAR CON UNA BASE DE JUSTIFICACIÓN RACIONAL, O
SI NO EXISTE OTRA POSIBILIDAD DE FUNDAMENTARLOS QUE EL RECURSO A LA REVELACIÓN O A LA AUTORIDAD DE LA IGLESIA QUE LOS ENSEÑA.

EN POCAS PALABRAS, SE TRATA DE LA COMUNICABILIDAD DEL MENSAJE ÉTICO DE JESÚS, Y NO TANTO DE VER SI ESOS VALORES SON ÚNICOS Y EXCLUSIVOS DE QUIENES ACEPTAN EL EVANGELIO.
Mostrar menos
1

jueves, 5 de mayo de 2016

LA ALEGRÍA DEL CRISTIANISMO

 LA ALEGRÍA DEL CRISTIANISMO


Quienes comulgamos con Cristo nos liberamos de las ambiciones desmedidas, de la envidia, de la ostentación, del lujo, de la mentira, y por lo tanto NO VAMOS A VIVIR TRISTES, CON UN VACÍO INTERIOR, AISLADOS. 


CON JESUCRISTO SIEMPRE NACE Y RENACE LA ALEGRÍA.
Debemos vivir seguros de que somos infinitamente amados más allá de todo como un brote de luz.


Vivimos abrumados por la constante oferta de consumo de bienes y servicios que promueven la vanidad, el materialismo, los placeres superficiales ECHANDO DE MENOS EL ENRIQUECIMIENTO DE UNA VIDA CRISTIANA.


Cuando vivimos solo para nuestros propios intereses:


 YA NO HAY ESPACIO PARA LOS DEMÁS,
 YA NO ENTRAN LOS POBRES,
 YA NO SE ESCUCHA LA VOZ DE DIOS,
 YA NO SE GOZA LA DULCE ALEGRÍA DE SU AMOR,
 YA NO PALPITA EL ENTUSIASMO POR HACER EL BIEN.


Con estas ausencias, vivimos:


 Resentidos,
 Quejándonos,
 Frustrados,
 Sin esperanza.

Es decir
: Sin vida digna y plena,
 No es una vida Cristiana, 
 Eso no desea Dios para nosotros.


DIOS NUNCA SE CANSA DE PERDONAR; SOMOS NOSOTROS LOS QUE NOS CANSAMOS DE RECURRIR A SU TIERNA MISERICORDIA QUE NUNCA NOS DESILUSIONA Y NOS DEVUELVE LA ALEGRÍA.


Bajo excusas y reclamos aparecen las tentaciones QUE NOS ALEJAN DE LA ALEGRÍA, y es porque la sociedad tecnológica ha logrado multiplicar las ocasiones de placer PERO CON MUY POCA ALEGRÍA Y PERMANENCIA.


Existen muchas personas que se mantienen como honrados profesionales a pesar que este mundo lo hace difícil. ESTO ES GRACIAS A SUS CORAZONES CREYENTES, DESPRENDIDOS Y SENCILLOS. 


NO SE ES CRISTIANO POR UNA DECISIÓN ÉTICA O UNA GRAN IDEA, SINO POR EL ENCUENTRO CON UN ACONTECIMIENTO, CON UNA PERSONA QUE DÁ UN NUEVO HORIZONTE A LA VIDA Y, CON ELLO, UNA ORIENTACIÓN DECISIVA.


Llegamos a ser plenamente humanos, cuando somos más que humanos, es decir CUANDO ALCANZAMOS NUESTRO SER MÁS VERDADERO.


Cualquier persona que viva una profunda liberación ADQUIERE MAYOR SENSIBILIDAD ANTE LA NECESIDADES DE LOS DEMÁS.


El bien se arraiga y se desarrolla. Por eso, quien quiere vivir con dignidad y plenitud, no tiene otro camino más que RECONOCER AL OTRO Y BUSCAR SU BIEN.


´´LA VIDA SE ACRECIENTA DÁNDOLA Y SE DEBILITA EN EL AISLAMIENTO Y LA COMODIDAD. LOS QUE MÁS DISFRUTAN DE LA VIDA SON LOS QUE DEJAN LA SEGURIDAD DE LA ORILLA Y SE APASIONAN EN LA MISIÓN DE COMUNICAR VIDA A LOS DEMÁS”


El verdadero dinamismo de la realización personal es cuando la vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros.La importancia del fervor es la alegría de evangelizar, incluso entre lágrimas.


El mundo actual busca con angustia, y a veces con esperanza el mensaje de Cristo a través de evangelizadores que irradien el entusiasmo y la alegría que han recibido de Cristo.


Renovemos con Cristo nuestra vida, a nuestra comunidad, aunque estemos atravesando épocas oscuras y debilidades de nuestra fe; LA PROPUESTA CRISTIANA NUNCA ENVEJECERÁ.


Le daremos frescura al evangelio cuando trabajemos:


 NUEVOS CAMINOS,
 MÉTODOS CREATIVOS,
 NUEVAS FORMAS DE EXPRESIÓN,
 SIGNOS MÁS ELOCUENTES,
 PALABRAS MUY PROPIAS DEL MUNDO ACTUAL.

ES DIOS QUIEN HACE CRECER

Así conservamos la alegría a pesar de las tareas exigentes y desafiantes que tenemos a diario.



´´NOS PIDE TODO, PERO A LA VEZ NOS OFRECE TODO”