jueves, 19 de mayo de 2016

¿QUÉ ROL JUEGA LA TOLERANCIA PARA ALCANZAR LA PAZ ?

       ¿QUÉ ROL JUEGA LA TOLERANCIA PARA ALCANZAR LA PAZ ?

MC 9, 38-48

Existen personas que realizan obras buenas “en nombre de Jesús”, pero no pertenecen a instituciones o agrupaciones visibles.

Los que sí forman parte de ellas –por filiación, nombramiento, o función conferida- pueden actuar frente a estas personas como lo hacían los discípulos de Jesús, es decir, NO APRECIAR NI ALEGRARSE POR EL BIEN QUE HACEN SINO CRITICARLAS ÚNICAMENTE PORQUE NO PERTENECEN AL PROPIO GRUPO, “NO SON DE LOS NUESTROS”.

Dan a entender que sólo en su ámbito actúa el espíritu de Jesús, COMO SI A ELLOS SE LES HUBIESE CONCEDIDO UN MONOPOLIO DE JESÚS Y DE SU EVANGELIO.

Sustituyen a Jesús por la institución a la que pertenecen, olvidando que Jesús está por encima de todas las instituciones.

OLVIDAN QUE ES ÉL QUIEN DEBE CRECER Y NO MI GRUPO, MI CORRIENTE, MI MODO DE PENSAR.

No se trata de que la gente nos siga a nosotros sino que siga a Cristo; no se trata de incrementar mi grupo, SINO DE HACER CRECER A LA IGLESIA; no se trata de hacer que los demás piensen y actúen como nosotros, SINO QUE SIGAN EN VERDAD A JESUCRISTO Y OBREN EL BIEN.

Creer que sólo quienes piensan como nosotros tienen la verdad y actúan correctamente, ESO ES LA RAÍZ DE TODAS LAS INTOLERANCIAS, EXCLUSIONES Y DISCRIMINACIONES, QUE DAÑAN PROFUNDAMENTE EL SER DE LA IGLESIA.

Por eso dice el Señor: QUIEN NO ESTÁ CONTRA NOSOTROS, ESTÁ CON NOSOTROS. 

El evangelio nos cura de toda tendencia al ghetto, al círculo cerrado, a la crispación sectaria y fanática, a la postura intransigente y al gesto discriminador.

Libre, por encima de todo aquello que divide en bandos y enfrenta a las personas, JESÚS ALIENTA EN NOSOTROS LA VERDADERA TOLERANCIA, QUE ES AMPLITUD DE CORAZÓN, ESPÍRITU UNIVERSAL PARA ABRAZAR, RESPETAR Y ESTIMAR A TODOS LOS QUE, EN SU NOMBRE, BUSCAN SERVIR A LOS HERMANOS.

Tolerancia, amplitud de miras, respeto, diálogo, colaboración…, son pues virtudes esencialmente eclesiales.

Y no debemos olvidar que: «SÓLO HAY UNA COSA QUE EN EL PLANO HUMANO PUEDE ESTABLECER LA UNIDAD EN LA IGLESIA: EL AMOR, QUE PERMITE AL OTRO SER DE OTRA MANERA, AUNQUE NO LOGRE “COMPRENDERLO”» (K. Rahner).


Entonces podemos afirmar con toda justicia que el mismo Jesús que quiere que la salvación alcance a todo ser humano, incluso por medio de personas que no pertenecen al grupo:

 «EL QUE NO ESTÁ CONTRA NOSOTROS, ESTÁ A FAVOR NUESTRO», NOS CAPACITA PARA APRECIAR LA LABOR QUE REALIZAN TANTOS HOMBRES Y MUJERES QUE BUSCAN SERVIR A SU PRÓJIMO Y CONTRIBUYEN A CONSTRUIR UNA SOCIEDAD MÁS JUSTA Y FRATERNA, AUNQUE NO PERTENEZCAN A LA IGLESIA.

En ellos podemos reconocer la acción del mismo Espíritu de Jesús y podemos sentirlos como amigos y aliados.

NO ESTÁN CONTRA NOSOTROS PUES ESTÁN A FAVOR DEL SER HUMANO, COMO ESTABA JESÚS.

Este  evangelio ilumina otros aspectos de la vida, que tienen que ver con el seguimiento de Cristo y la lucha contra el mal.
TODO EL QUE LES DÉ A BEBER UN VASO DE AGUA A USTEDES EN RAZÓN DE QUE SIGUEN A CRISTO, NO QUEDARÁ SIN RECOMPENSA. 

La tolerancia va siempre acompañada de la magnanimidad.

Hasta los más pequeños gestos de atención y acogida del prójimo, como dar un vaso de agua, SON SIGNIFICATIVOS, TOCAN PERSONALMENTE AL MISMO CRISTO.

Jesús hace ver, con gran severidad, AQUELLO QUE CONSTITUYE LO CONTRARIO DEL SERVICIO Y LO LLAMA EL ESCÁNDALO.

 Escándalo es toda acción, gesto o actitud QUE INDUCE A OTRO A OBRAR EL MAL.

Los pequeños, los niños, y la gente sencilla creen ya en Dios, PERO LAS ACCIONES Y CONDUCTA DE LOS MAYORES PUEDEN HACERLES DIFÍCIL LA FE. NADA HAY MÁS GRAVE QUE INDUCIR A PECAR A LOS DÉBILES.

La advertencia es tajante: quienes no respetan a los pequeños y se convierten en sus seductores acaban de manera desastrosa.

Pero no solamente se puede escandalizar a otros, SINO QUE UNO PUEDE TAMBIÉN SER ESCÁNDALO PARA SÍ MISMO.

En este sentido, Jesús nos exhorta a que tengamos cuidado con nosotros mismos Y MIREMOS NUESTRO INTERIOR, de donde surgen los conflictos.

Debemos pues  preguntarnos, DÓNDE RADICAN LAS POSIBLES OCASIONES DE NUESTRO MAL PROCEDER, PARA NO HACERLO.

SI TU MANO, TU PIE O TU OJO SON OCASIÓN DE ESCÁNDALO…, CÓRTATELO”, obviamente no significan mutilación. SON IMÁGENES HIPERBÓLICAS, GRÁFICAS Y DE GRAN FUERZA EXPRESIVA; con ellas lo que Jesús nos dice es que debemos llegar a una opción firme y decisiva por un estilo de vida que refleje un humanismo cristiano.

Se ve con mucha frecuencia, que:
Las personas  quieren ser los primeros Y HAN DE OPTAR POR SER SERVIDORES DE LOS DEMÁS,
Otros descubren el tesoro escondido y deciden dejarlo todo para obtenerlo. En este caso, SE TRATA DE VIVIR COMO VERDADEROS CRISTIANOS, QUE ES EL BIEN SUPREMO.

Decidirse por llevar una vida conforme a los valores cristianos implica modificar el uso que damos a cosas que pueden ser muy apreciadas.

Toda opción implica renunciar a otras posibilidades que pueden ser válidas y preciosas, PERO QUE NO PUEDEN MANTENERSE JUNTO CON EL BIEN MAYOR QUE SE HA ELEGIDO.

No debemos entender estas advertencias de Jesús en clave moralista tratando de ser cristianos perfectos.


EN TODO ESTO ESTÁ DE POR MEDIO LA ALEGRÍA QUE NOS MOTIVA Y NOS ORIENTA HACIA LA PLENA REALIZACIÓN DE NUESTRA PERSONA EN DIOS.

EL MATRIMONIO

EL MATRIMONIO

Dios ha dado a la persona humana, desde su origen, una orientación fundamental A REALIZARSE PLENAMENTE EN LA ENTREGA A LA PERSONA AMADA.

Esta relación encuentra SU EXPRESIÓN MÁS DENSA Y SIGNIFICATIVA en la unión del hombre y la mujer, DE LA QUE PUEDE SURGIR UNA VIDA NUEVA por una acción creativa, que los hace participar de la fecundidad de Dios, FUENTE Y ORIGEN DE LA VIDA.

Los lenguajes con que se expresa esta experiencia pueden cambiar a lo largo de los tiempos, pero siempre queda esta verdad: que cuando un hombre y una mujer deciden unirse, AHÍ SE LES REVELA LA ENTREGA Y EL SERVICIO MUTUO COMO LA VERDAD Y EL SENTIDO DE SUS VIDAS.

Existe una conexión entre la dualidad de sexos y la propagación de la vida humana, pero no se agota ahí el sentido de la sexualidad.

La finalidad de ésta no es únicamente la procreación; ni tampoco lo es la simple satisfacción placentera de un instinto.

Con su sexualidad, los seres humanos ESTABLECEN UNA RELACIÓN DE AMOR Y MUTUA PERTENENCIA, QUE LOS LLEVA A DESEAR Y SOSTENER JUNTOS UNA VIDA BIEN ESTRUCTURADA.

Por eso, la procreación de los hijos aparece ya en el Génesis encuadrada en el marco de una relación de encuentro, compañía y ayuda mutua: “NO ESTÁ BIEN QUE EL HOMBRE ESTÉ SOLO –DIJO DIOS; VOY A HACERLE ALGUIEN COMO ÉL QUE LE AYUDE”.

Con lo cual queda excluida cualquier subordinación de un sexo a las pretensiones de poder y a las necesidades del otro, y toda ofensa a la dignidad asignada a uno y otro sexo.

La igualdad del varón y la mujer y su destinación a formar una unidad estaba asentada en la Biblia.

Sin embargo, EN LA CULTURA JUDÍA, LA MUJER ERA PROPIEDAD DEL VARÓN Y LA SUPERIORIDAD DE ÉSTE SE VEÍA REFRENDADA EN LA LEY DE MOISÉS QUE CONCEDÍA AL HOMBRE EL DERECHO DE DIVORCIARSE

Si Moisés permitió el divorcio fue por la “DUREZA DEL CORAZÓN” del pueblo judío, que le impedía comprender en profundidad los planes divinos y poner en práctica los preceptos más santos.

Jesús critica esta actitud parcial, legalista, que lleva al hombre a quedarse sólo en lo que señala la ley, y no aspirar a ideales más altos de amor y de servicio.

El segundo argumento lo toma Jesús del libro del Génesis, rebatiendo con él una norma legal secundaria.

Lo que está en el Génesis es lo que Dios QUISO DESDE EL PRINCIPIO.

EL PODER REPUDIAR A LA ESPOSA ES UN AÑADIDO POSTERIOR, QUE NO CONCUERDA CON EL PLAN ORIGINAL DEL CREADOR SINO QUE PARTE DE CONVENIENCIAS HUMANAS EGOÍSTAS.

De este modo, Jesús SE PONE COMO GARANTE, TANTO DE LA ESTABILIDAD DE LA PAREJA COMO DE LA IGUALDAD ENTRE EL HOMBRE Y LA MUJER.

Por el matrimonio ambos forman una sola carne, que ninguna autoridad humana puede separar; eso fue lo establecido originalmente por Dios: “POR ESO DEJARÁ EL HOMBRE A SU PADRE Y A SU MADRE, Y SE UNIRÁ A SU MUJER Y SERÁN LOS DOS UNO SOLO”.

La conclusión: “POR TANTO, LO QUE DIOS HA UNIDO, QUE NO LO SEPARE EL HOMBRE”, se deduce perfectamente de las razones aportadas.

La respuesta de Jesús mira a la comunidad de los que le siguen, entonces y ahora.

Separarse del cónyuge y casarse con otro lo equipara Jesús con el ADULTERIO y así ha de pensar el cristiano, pero Jesús les responde: “NO TODOS PUEDEN CON ESO, SINO SÓLO AQUELLOS A QUIENES DIOS SE LO CONCEDE”.

Los discípulos, como muchos hoy, deben entender que el Señor nunca los abandona y que LO QUE RESULTA IMPOSIBLE A LOS HOMBRES PUEDE SER FACTIBLE CON LA AYUDA DE DIOS.

Esto supuesto, todos sabemos que el matrimonio puede naufragar PORQUE SIEMPRE ESTÁ EL RIESGO DEL ERROR Y SIEMPRE LA PERSONA PUEDE MANIFESTAR SU INCAPACIDAD PARA AMAR ASÍ.

Por eso la Iglesia y sus ministros, SIGUIENDO EL EJEMPLO DE JESÚS, QUE ERA CLARO EN LOS IDEALES Y VALORES, PERO COMPRENSIVO ANTE LOS FRACASOS, ha de mostrar comprensión, dar ánimos y acompañar al hermano o hermana QUE, POR LA HUMANA FLAQUEZA Y FALIBILIDAD FRACASÓ EN SU MATRIMONIO.

LAS MAYORES FRUSTRACIONES Y MÁS HONDOS SUFRIMIENTOS PROVIENEN DE LA RUPTURA DEL AMOR, precisamente porque es la fuente de todo buen deseo y de las mayores alegrías.

Lo prioritario es curar heridas. Pero aunque todo esto sea verdad, y aunque sean tan frecuentes los fracasos matrimoniales, la conclusión no puede ser no casarse o casarse hasta ver qué pasa…

No podemos aceptar como lo normal la “MENTALIDAD DIVORCISTA”; con ella no se puede contraer un matrimonio válido.

Muchos lamentablemente se casan con la idea de vivir juntos mientras dure el amor y uno se sienta feliz, pero ¿de qué amor hablan?
Eso no es el amor cristiano, del que dice san Pablo en 1Cor 13: que no pasa nunca, PORQUE PERDONA Y SE REHACE CONTINUAMENTE.

Desde el punto de vista humano –y no sólo bíblico– no se puede considerar como lo “normal” UN AMOR SIN HONDURA, QUE DEJA ABIERTA LA PUERTA A POSIBLES ABANDONOS, RUPTURAS, VARIABLES Y SUCEDÁNEOS.

En el fondo de todo esto late una mentalidad pesimista y amargada que desconfía en la capacidad de la personas para rehacerse Y NO CREE QUE SE PUEDAN ASUMIR COMPROMISOS ESTABLES Y DEFINITIVOS.

Esta mentalidad del desaliento ignora la fuerza de la gracia.
Por eso, la indisolubilidad del matrimonio se ve sólo como una ley, dura ley.

Y muchas veces los ministros de la iglesia presentan la indisolubilidad únicamente como ley Y NO COMO IDEAL MORAL Y ASPIRACIÓN DE TODA PERSONA CASADA.

La fidelidad indisoluble NO ES LEY SINO EVANGELIO, es la buena noticia de que la gracia de Dios PUEDE TRANSFORMAR EL EGOÍSMO EN MUTUA ACEPTACIÓN, los límites del otro en diálogo y comprensión, las frustraciones en sano realismo que, cuando falta lo ideal, se aferra a lo posible, lo disfruta todo lo que puede, y no desespera jamás en la búsqueda del ideal.

Por todo eso, no basta proclamar la prohibición del divorcio.
Si no formamos a los jóvenes que se han de casar, eso no conduce a nada.

Es una necesidad urgente, clamorosa. Para que puedan llegar a formar familias estables y unidas, ellos necesitan una formación que los capacite para poner las condiciones necesarias de la unión matrimonial EN UNA SOCIEDAD FRAGMENTADA QUE TIENDE A DESUNIR.

SÓLO UNA LIBERTAD EDUCADA EN EL MANEJO HUMANO DE LOS SENTIMIENTOS hace que la persona sea capaz de entregarse con sentido de unidad e indisolubilidad.

HOY MÁS QUE NUNCA LA CAPACIDAD DE ASUMIR FRUSTRACIONES FORMA PARTE DE LA EDUCACIÓN DEL ADULTO.

El evangelio forja hombres y mujeres de personalidad recia, libres y responsables.

Él nos abre los ojos a la acción de Dios que, sobre todo en los momentos de dolor y de crisis, mueve a poner con coraje y perseverancia las condiciones necesarias para seguir unidos, para seguir aspirando al ideal de un amor fiel y duradero, AUN CUANDO OTRAS VOCES PUEDAN DECIRTE: ¡ABANDONA, SEPÁRATE, DIVORCIATE!

La Iglesia no puede dejar de transmitir las palabras de su Señor.
Sería infiel a Él. Ella no nos puede recortar el horizonte de nuestra generosidad.

Por eso, ella nos anuncia la buena noticia de que somos capaces de aspirar a lo alto Y DARLE A ESTE MUNDO NUESTRO, DIVIDIDO Y FRAGMENTADO, EL TESTIMONIO DE UN AMOR CAPAZ DE SUPERAR CRISIS.
Mostrar menos
1

miércoles, 18 de mayo de 2016

¿SABES QUE EL DIOS DE JESÚS, SU PADRE, ES TAMBIÉN NUESTRO DIOS Y NUESTRO PADRE?


¿SABES QUE EL DIOS DE JESÚS, SU PADRE, ES TAMBIÉN NUESTRO DIOS Y NUESTRO PADRE?

Cuando Jesucristo retorna al lado de su Padre deja a sus discípulos la certeza de que no los abandona: “YO ESTARÉ CON USTEDES HASTA EL FIN DE LOS TIEMPOS”.

La comunidad que ellos forman, y que da inicio a la Iglesia, vivirá de esta vivencia en la cual sentirán su presencia continua y darán testimonio de ella. “USTEDES SERÁN MIS TESTIGOS”.

Los Hechos de los Apóstoles y los evangelios describen el paso de Jesús de este mundo al Padre, con un lenguaje simbólico que corresponde a la idea que se tenía del mundo en aquella época.

Se pensaba el universo dividido en tres niveles:

EL CIELO: La casa de Dios,
LA TIERRA: El lugar de las criaturas y
LOS INFIERNOS: El lugar de los muertos.

Por eso se dice que Jesús “desciende” a los infiernos como los muertos y “sube” después a los cielos de donde procedía.

Con ello, lo que la los evangelios nos quieren decir, es que la resurrección del Señor culmina en su ascensión.
Jesucristo vuelve a su Padre, vive y reina con él para siempre.

Por eso, ascensión es sinónimo de exaltación. JESÚS PARTICIPA DE LA GLORIA DEL PADRE.

En adelante Jesús ya no estará presente físicamente con sus discípulos, COMO LO ESTUVO DURANTE SU VIDA TERRENA; ahora ÉL ESTARÁ DENTRO DE ELLOS, EN LO ÍNTIMO DE SU SER. “YO ESTARÉ CON USTEDES TODOS LOS DÍAS” (Mt 28, 20).

San Pablo dirá que esa nueva forma de hacerse presente Cristo se realiza POR MEDIO DEL ESPÍRITU SANTO que habita en nuestros corazones.

No permanece únicamente como un recuerdo de sus palabras, de su doctrina, del ejemplo de su vida. No, ÉL NOS DEJA SU ESPÍRITU, ES DECIR, INFUNDE EN NOSOTROS SU AMOR, QUE ES LA ESENCIA MISMA DEL SER DIVINO, LA VIDA DE DIOS.

Por el Espíritu, que nos envía desde el Padre, la vida divina penetra en las profundidades más secretas de la tierra y de nuestros corazones.

Así, volviendo a su Padre Y NUESTRO PADRE, A SU DIOS Y NUESTRO DIOS (cf. Jn 20,17), llevando consigo nuestra realidad humana, que él hizo suya por su encarnación, NOS HACE CAPACES DE COMPARTIR SU VIDA DIVINA.

En el prefacio de la misa siempre damos gracias porque Cristo Nuestro Señor, “después de su Resurrección, se apareció visiblemente a todos sus discípulos y, ante sus ojos, fue elevado al cielo PARA HACERNOS COMPARTIR SU DIVINIDAD”.

Con su ascensión, CRISTO NO ABANDONA EL MUNDO; adquiere una nueva forma de existencia que lo hace misteriosamente presente en el corazón de la historia.

POR ESO NO SE LE PUEDE BUSCAR ENTRE LAS NUBES SINO EN LA TIERRA EN DONDE PERMANECE.

Huir del mundo es una tentación, porque Cristo no ha huido. Los ángeles, en el relato de Hechos, corrigen a los apóstoles QUE SE QUEDAN PARADOS MIRANDO AL CIELO.

Ellos hacen ver a los apóstoles que LA IGLESIA DEBE MIRAR A LA TIERRA Y REALIZAR EN ELLA LA MISIÓN QUE JESÚS LES HA CONFIADO.

CON LA ASCENSIÓN se inaugura el tiempo de la Iglesia, QUE ES:

EL TIEMPO DEL TESTIMONIO Y DEL EMPEÑO,
DE LA SIEMBRA LABORIOSA Y DE LA LENTA GERMINACIÓN DE LA SEMILLA,
DEL CRECIMIENTO DEL TRIGO JUNTO CON LA CIZAÑA,
EN LA ESPERANZA DE LA ÚLTIMA Y GLORIOSA VENIDA DE NUESTRO SALVADOR Y SEÑOR.

Por esta razón, NI UN ESPIRITUALISMO DESENCARNADO NI UNA PRAXIS MERAMENTE TEMPORAL REALIZAN EL MANDATO DEL SEÑOR DE “PROCLAMAR LA BUENA NOTICIA A TODA CRIATURA” (Mc 16, 15) Y SER SUS TESTIGOS (Hech 1,8).

LA ASCENSIÓN NOS LLEVA A COMPROMETERNOS CON LA TIERRA, CON NUESTRO PAÍS, PORQUE ES ALLÍ ADONDE CRISTO NOS ENVÍA PARA COLABORAR EN LA INSTAURACIÓN DE SU REINO.

Asimismo, sabemos también QUE ASÍ COMO NO SE PUEDEN BUSCAR EXCUSAS EN LA FE Y EN LA RELIGIÓN PARA ELUDIR LAS RESPONSABILIDADES CON LA CONSTRUCCIÓN DE LA SOCIEDAD, ASÍ TAMPOCO SE PUEDE ESPERAR QUE LA CREACIÓN DE UN MUNDO NUEVO Y LA LIBERACIÓN DE TODOS LOS MALES QUE AFECTAN LA VIDA HUMANA DEPENDERÁN ÚNICAMENTE DE NUESTRA VOLUNTAD Y DE NUESTRO INGENIO.

Recordemos, finalmente, que la ascensión pone ante nuestros ojos nuestro destino final: somos “ciudadanos del cielo” Y, POR TANTO, ANUNCIADORES DE UNA ESPERANZA QUE MIRA MÁS ALLÁ DE LAS COSAS DE ESTE MUNDO.

La ascensión del Señor nos hace ver que nuestra vida encuentra sólo en Dios, en lo alto, el lugar que más nos conviene, la meta final a la que debemos tender.
Esta tierra no es nuestro lugar definitivo YA QUE HEMOS SIDO HECHOS PARA DIOS.

Así, para elevar el corazón Y NO CEDER EN NUESTRO EMPEÑO POR MEJORAR NUESTRO MUNDO CONFORME A LOS VALORES DEL REINO DE DIOS, nos reunimos en el domingo, DÍA DEL SEÑOR, y celebramos juntos su memorial, SACRAMENTO DE SU PRESENCIA Y DE NUESTRA COMUNIÓN CON ÉL, fuente de eucaristía, de alegría y acción de gracias, que nos hace expresar y mantener vivo en nuestro corazón el anhelo más hondo: ¡MARANA THA, VEN, SEÑOR JESÚS!

PORQUE TUYO ES EL REINO, TUYO EL PODER Y LA GLORIA POR SIEMPRE SEÑOR.
Mostrar menos
1

martes, 17 de mayo de 2016

¿SABES QUE CUANDO ESTEMOS VIEJOS NOS PODRAN LLEVAR A DONDE NO QUERRAMOS? El Resucitado se hizo presente cuando sus más allegados pescaban, representando esto LA LABOR EVANGELIZADORA DE LA IGLESIA; y también la comida, que sigue a la pesca y representa LA EUCARISTÍA, PRINCIPIO Y FIN DE LA MISIÓN. “Estaban juntos”. El Resucitado se hace presente en la comunidad. Esta vez ya no son 12 los reunidos sino 7, QUIZÁ PORQUE EL NÚMERO 7, SIMBOLIZA TOTALIDAD, y por lo tanto SIRVE PARA ALUDIR A LA UNIVERSALIDAD QUE HA DE CARACTERIZAR A LA IGLESIA. Se menciona a Pedro, que a pesar de las negaciones, sigue siendo el apóstol destinado a pastorear, en nombre de Jesús, a la comunidad. Su autoridad ha de estar inspirada por el amor al Señor, buen pastor, y a sus ovejas, QUE DEBEN SER TRATADAS COMO HERMANOS Y AMIGOS. “Voy a pescar”, dice Pedro. Es la misión de la comunidad. “Los he destinado para que vayan y den fruto”. La iniciativa de Pedro arrastra. “Salieron, pero aquella noche no pescaron nada”. Sin el Señor, y de noche, la labor es infecunda: “porque sin mí, no pueden hacer nada”, les había dicho (15,5). EL TRABAJO SI NO ES CON JESÚS NO RINDE. Ni siquiera saben dónde echar la red. El Señor se lo dirá y recogerán fruto abundante. “Cuando amaneció” nos está diciendo que Jesucristo es la luz del mundo, la aurora del sol que nace de lo alto. Pero ellos, concentrados en su esfuerzo, no reconocen al Señor. “Muchachos”, hijitos, les dice con afecto personal. “¿Tienen pescado?”. Ellos responden secamente: No, mostrando todo su desencanto. “Echen la red a la derecha”. El fruto que logren se debe a la docilidad a las palabras de Jesús, a su mensaje. “Muchedumbre de peces”. La abundante pesca simboliza LA ENTERA COMUNIDAD DE FIELES, REUNIDOS POR LA PREDICACIÓN Y ESFUERZOS APOSTÓLICOS EN LA IGLESIA. Y a pesar de ser tantos los ganados para Cristo, LA RED DE LA IGLESIA NO SE ROMPE, PORQUE CUENTA CON LAS PROMESAS DE JESÚS. La pesca concluye con una invitación del Resucitado a una comida, que por la forma como está narrada ES UNA ALUSIÓN CLARA A LA EUCARISTÍA. “Vengan a comer”. El evangelista Juan quiere hacernos conscientes de la presencia permanente de Jesucristo Resucitado en el banquete de la eucaristía Jesús lo explicará en su discurso sobre del Pan de Vida, en Jn cap.6. En ella está presente el Señor. Participar en la eucaristía, aceptar el don de Jesús, IMPLICA EL COMPROMISO DEL DISCÍPULO A ASIMILARSE A LA VIDA Y MUERTE DEL SEÑOR. Es el sentido del diálogo con Pedro que sigue a continuación. “Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?”. Pedro ha pretendido ser el primero. Ahora Jesús le pregunta si puede aducir la única razón por la cual podría justificar su pretensión de ser el primero: un amor mayor que el de los demás. Pedro no podría afirmarlo, ha negado a su Señor. Por eso evita toda comparación y simplemente expresa su cariño de amigo. “Señor, sí, tú sabes que te quiero”. Ya no queda nada de su pretensión y obstinación anterior. Ha aprendido también QUE EL AMOR A JESÚS SE DEMUESTRA NO CON DECLARACIONES DE FIDELIDAD, SINO MOSTRÁNDOSE DISPONIBLE A SERVIR COMO ÉL HASTA DAR LA VIDA (14,21: “El que ha hecho suyos mis mandamientos y los cumple, ése es el que me ama”). Jesús le dice “Apacienta mis corderos”. Hace ver a Pedro QUE SU AMISTAD SÓLO ES AUTÉNTICA SI SE ENTREGA A DAR Y PROMOVER LA VIDA DE LOS DEMÁS. “Apacentar”, procurar pasto, significa alimentar, dar vida, COLABORAR CON JESÚS EN DAR VIDA A SUS CORDEROS Y OVEJAS, ES DECIR, A TODO EL REBAÑO, A LOS PEQUEÑOS Y A LOS GRANDES, SIN DISCRIMINACIÓN BASADA EN LA IMPORTANCIA (O EN TODO CASO, PRIMERO LOS PEQUEÑOS). *“Le preguntó de nuevo: Simón de Juan...” y la respuesta de Pedro es la misma; afirma su vinculación a Jesús como amigo y se remite a su saber. Jesús le dice “pastorea mis ovejas”, asociando al discípulo a su oficio de buen pastor, que se entrega por las ovejas. “Por tercera vez le preguntó: Simón de Juan ¿me quieres?”. Pedro advierte que le pregunta por tercera vez porque tres veces lo negó, y se entristece, SE MUEVE A UNA RECTIFICACIÓN TOTAL. Pedro había seguido al Señor como quien vive sometido a un jefe. Lo que le pide Jesús ES LA ADHESIÓN QUE DA LIBERTAD, PORQUE SE BASA NO EN LA SUBORDINACIÓN SINO EN LA AMISTAD. Pedro ha de tener esto para dar su respuesta, que será la definitiva. Ahora ve que no puede tener secretos para Jesús y que éste conoce perfectamente la calidad de su adhesión. Por eso dice: “Señor, tú lo sabes todo…” Y Jesús con sus palabras, “Apacienta mis ovejas”, sintetiza las dos invitaciones anteriores, moviendo a Pedro a considerar COMO MISIÓN SUYA EL HACER QUE LOS HERMANOS ENCUENTREN VIDA. Pero para esto, TENDRÁ QUE ESTAR DISPUESTO A ENTREGAR SU PROPIA VIDA. Por eso añade Jesús: “CUANDO ERAS JOVEN…IBAS DONDE QUERÍAS, CUANDO SEAS VIEJO OTROS TE CEÑIRÁN Y LLEVARÁN DONDE NO QUIERAS IR”. LE PREDICE CON ELLO QUE SU DESTINO SERÁ DAR SU VIDA EN LA CRUZ COMO ÉL. “Dicho esto, añadió: SÍGUEME”. Pedro inicia o recomienza su discipulado, sigue los pasos de Jesús en su vida y en su muerte. Celebramos las eucaristías CONSCIENTES DE QUE EL SEÑOR RESUCITADO SE NOS HACE PRESENTE. Traemos nuestro pan y nuestro vino PERO ÉL ES NUESTRO ANFITRIÓN. En la celebración eucarística SE CONJUNTAN LA INICIATIVA DIVINA Y LA ACCIÓN HUMANA. JESÚS NOS OFRECE EL DON DE SU CUERPO Y DE SU SANGRE, Y EL ACEPTARLOS Y COMULGAR NOS COMPROMETE A ASIMILARNOS A ÉL, EN SU VIDA Y EN SU MISIÓN DE DAR VIDA. Mostrar menos 1

¿SABES QUE CUANDO ESTEMOS VIEJOS NOS PODRÁN LLEVAR A DONDE NO QUERAMOS?

El Resucitado se hizo presente cuando sus más allegados pescaban, representando esto LA LABOR EVANGELIZADORA DE LA IGLESIA; y también la comida, que sigue a la pesca y representa LA EUCARISTÍA, PRINCIPIO Y FIN DE LA MISIÓN.

“Estaban juntos”. El Resucitado se hace presente en la comunidad. Esta vez ya no son 12 los reunidos sino 7, QUIZÁ PORQUE EL NÚMERO 7, SIMBOLIZA TOTALIDAD, y por lo tanto SIRVE PARA ALUDIR A LA UNIVERSALIDAD QUE HA DE CARACTERIZAR A LA IGLESIA.

Se menciona a Pedro, que a pesar de las negaciones, sigue siendo el apóstol destinado a pastorear, en nombre de Jesús, a la comunidad.

Su autoridad ha de estar inspirada por el amor al Señor, buen pastor, y a sus ovejas, QUE DEBEN SER TRATADAS COMO HERMANOS Y AMIGOS.

“Voy a pescar”, dice Pedro. Es la misión de la comunidad. “Los he destinado para que vayan y den fruto”. La iniciativa de Pedro arrastra.

“Salieron, pero aquella noche no pescaron nada”. Sin el Señor, y de noche, la labor es infecunda: “porque sin mí, no pueden hacer nada”, les había dicho (15,5).

EL TRABAJO SI NO ES CON JESÚS NO RINDE. Ni siquiera saben dónde echar la red. El Señor se lo dirá y recogerán fruto abundante.

“Cuando amaneció” nos está diciendo que Jesucristo es la luz del mundo, la aurora del sol que nace de lo alto.

Pero ellos, concentrados en su esfuerzo, no reconocen al Señor.

“Muchachos”, hijitos, les dice con afecto personal. “¿Tienen pescado?”.
Ellos responden secamente: No, mostrando todo su desencanto.

“Echen la red a la derecha”. El fruto que logren se debe a la docilidad a las palabras de Jesús, a su mensaje.

“Muchedumbre de peces”. La abundante pesca simboliza LA ENTERA COMUNIDAD DE FIELES, REUNIDOS POR LA PREDICACIÓN Y ESFUERZOS APOSTÓLICOS EN LA IGLESIA.

Y a pesar de ser tantos los ganados para Cristo, LA RED DE LA IGLESIA NO SE ROMPE, PORQUE CUENTA CON LAS PROMESAS DE JESÚS.

La pesca concluye con una invitación del Resucitado a una comida, que por la forma como está narrada ES UNA ALUSIÓN CLARA A LA EUCARISTÍA.

“Vengan a comer”. El evangelista Juan quiere hacernos conscientes de la presencia permanente de Jesucristo Resucitado en el banquete de la eucaristía Jesús lo explicará en su discurso sobre del Pan de Vida, en Jn cap.6.

En ella está presente el Señor. Participar en la eucaristía, aceptar el don de Jesús, IMPLICA EL COMPROMISO DEL DISCÍPULO A ASIMILARSE A LA VIDA Y MUERTE DEL SEÑOR.
Es el sentido del diálogo con Pedro que sigue a continuación.


“Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?”.
Pedro ha pretendido ser el primero. Ahora Jesús le pregunta si puede aducir la única razón por la cual podría justificar su pretensión de ser el primero: un amor mayor que el de los demás.

Pedro no podría afirmarlo, ha negado a su Señor. Por eso evita toda comparación y simplemente expresa su cariño de amigo.

“Señor, sí, tú sabes que te quiero”. Ya no queda nada de su pretensión y obstinación anterior.

Ha aprendido también QUE EL AMOR A JESÚS SE DEMUESTRA NO CON DECLARACIONES DE FIDELIDAD, SINO MOSTRÁNDOSE DISPONIBLE A SERVIR COMO ÉL HASTA DAR LA VIDA (14,21: “El que ha hecho suyos mis mandamientos y los cumple, ése es el que me ama”).

Jesús le dice “Apacienta mis corderos”.
Hace ver a Pedro QUE SU AMISTAD SÓLO ES AUTÉNTICA SI SE ENTREGA A DAR Y PROMOVER LA VIDA DE LOS DEMÁS.

“Apacentar”, procurar pasto, significa alimentar, dar vida, COLABORAR CON JESÚS EN DAR VIDA A SUS CORDEROS Y OVEJAS, ES DECIR, A TODO EL REBAÑO, A LOS PEQUEÑOS Y A LOS GRANDES, SIN DISCRIMINACIÓN BASADA EN LA IMPORTANCIA (O EN TODO CASO, PRIMERO LOS PEQUEÑOS).

*“Le preguntó de nuevo: Simón de Juan...” y la respuesta de Pedro es la misma; afirma su vinculación a Jesús como amigo y se remite a su saber.

Jesús le dice “pastorea mis ovejas”, asociando al discípulo a su oficio de buen pastor, que se entrega por las ovejas.

“Por tercera vez le preguntó: Simón de Juan ¿me quieres?”.
Pedro advierte que le pregunta por tercera vez porque tres veces lo negó, y se entristece, SE MUEVE A UNA RECTIFICACIÓN TOTAL.

Pedro había seguido al Señor como quien vive sometido a un jefe.

Lo que le pide Jesús ES LA ADHESIÓN QUE DA LIBERTAD, PORQUE SE BASA NO EN LA SUBORDINACIÓN SINO EN LA AMISTAD.

Pedro ha de tener esto para dar su respuesta, que será la definitiva.

Ahora ve que no puede tener secretos para Jesús y que éste conoce perfectamente la calidad de su adhesión. Por eso dice: “Señor, tú lo sabes todo…”

Y Jesús con sus palabras, “Apacienta mis ovejas”, sintetiza las dos invitaciones anteriores, moviendo a Pedro a considerar COMO MISIÓN SUYA EL HACER QUE LOS HERMANOS ENCUENTREN VIDA.

Pero para esto, TENDRÁ QUE ESTAR DISPUESTO A ENTREGAR SU PROPIA VIDA.

Por eso añade Jesús: “CUANDO ERAS JOVEN…IBAS DONDE QUERÍAS, CUANDO SEAS VIEJO OTROS TE CEÑIRÁN Y LLEVARÁN DONDE NO QUIERAS IR”.

LE PREDICE CON ELLO QUE SU DESTINO SERÁ DAR SU VIDA EN LA CRUZ COMO ÉL.
“Dicho esto, añadió: SÍGUEME”.

Pedro inicia o recomienza su discipulado, sigue los pasos de Jesús en su vida y en su muerte.

Celebramos las eucaristías CONSCIENTES DE QUE EL SEÑOR RESUCITADO SE NOS HACE PRESENTE.

Traemos nuestro pan y nuestro vino PERO ÉL ES NUESTRO ANFITRIÓN.

En la celebración eucarística SE CONJUNTAN LA INICIATIVA DIVINA Y LA ACCIÓN HUMANA.

JESÚS NOS OFRECE EL DON DE SU CUERPO Y DE SU SANGRE, Y EL ACEPTARLOS Y COMULGAR NOS COMPROMETE A ASIMILARNOS A ÉL, EN SU VIDA Y EN SU MISIÓN DE DAR VIDA.
Mostrar menos
1

domingo, 15 de mayo de 2016

ACEPTAMOS A LOS DEMÁS TAL COMO SON Y LOS HACEMOS SENTIRSE LLAMADOS, ACOGIDOS, Y COMPRENDIDOS, INCLUSO GENTE DE MAL VIVIR?


¿ACEPTAMOS A LOS DEMÁS TAL COMO SON Y LOS HACEMOS SENTIRSE LLAMADOS, ACOGIDOS, Y COMPRENDIDOS, INCLUSO  GENTE DE MAL VIVIR?

Despojemos a la imagen del pastor de los tonos sentimentales con que se la ha pintado, y a la imagen de las ovejas de la connotación de falta de personalidad, docilidad o masificación.

Lo que Jesús quiso señalar al designarse como el pastor bueno fue lo más nuclear de su persona: ÉL SUPO AMAR DE VERDAD Y SÓLO BUSCÓ HACER EL BIEN.

Y POR ESO JESÚS ATRAE Y FASCINA HASTA HOY, LO AMAN Y VENERAN NO SÓLO LOS CRISTIANOS SINO TAMBIÉN LOS DE OTRAS TRADICIONES RELIGIOSAS Y AUN MUCHOS NO CREYENTES: POR SU AMOR, POR SU NO VIOLENCIA, POR SU BONDAD.

“ALLÍ ACTUABA UN HOMBRE SIMPLEMENTE BUENO, COSA QUE NO HABÍA OCURRIDO ANTES” (E. Bloch).

Pero ¿cómo pudo Jesús amar con la solicitud y entrega tan plena que Él describe cuando habla de sí mismo como el pastor bueno?

La respuesta la encontramos en la última frase del texto: “El Padre y yo somos uno”.

Esto quiere decir que por esa singularísima relación de hijo a padre que Jesús mantenía con Dios, Y QUE SE MANIFESTABA:

COMO UNA COMPENETRACIÓN TOTAL EN LAS PERSONAS,
UNA ARMONÍA PLENA DE VOLUNTADES,
UN SOLO QUERER Y OBRAR,
POR ELLO MISMO ESTABA UNIDO A TODOS LOS HIJOS E HIJAS DE DIOS.

De esta pertenencia a Dios brotó aquella apertura suya que lo llevaba A ACEPTAR A TODOS POR IGUAL, PUES TODOS ERAN PARA ÉL HIJOS E HIJAS QUERIDOS POR SU PADRE DEL CIELO.

Por ello se situaba ante los demás sin asomo de búsqueda interesada de sí mismo, y todos podían presentarse ante Él TAL COMO ERAN Y SENTIRSE ACOGIDOS, COMPRENDIDOS Y LLAMADOS: HOMBRES, MUJERES Y NIÑOS DE TODA CONDICIÓN, JUDÍOS Y NO JUDÍOS, SANOS Y ENFERMOS, POBRES Y RICOS, INCLUSO AQUELLOS QUE ERAN TENIDOS POR IMPUROS O GENTE DE MAL VIVIR. (Mc 7,15; 2,16s; Lc 15,ls).

El amor de Dios por nosotros se hizo realidad palpable en Él.
Más aún, Jesús no fue sólo un testigo del amor de Dios, SINO EL CUMPLIMIENTO DEL AMOR SALVADOR E INCONDICIONAL DE DIOS POR NOSOTROS.

Por eso Jesús fue diferente:

POR SU SENSIBILIDAD Y COMPASIÓN HACIA EL DOLOR DE LOS DEMÁS,
POR SU SIMPATÍA ACTIVA CON TODOS (CF. MT 9,36; 15,32) Y
POR SU COMPROMISO INCANSABLE EN SU FAVOR.

Al tratar con Él,
LOS POBRES PERCIBÍAN QUE ERA POSIBLE SU LIBERACIÓN (Lc 4,18-21; Mt 11,4s),
LOS ENFERMOS Y NECESITADOS SENTÍAN A DIOS CERCANO (Mt 25,31-45),
LOS EXCLUIDOS ADVERTÍAN QUE ERAN TENIDOS EN CUENTA Y FORTALECIDOS PARA INTEGRARSE CON DIGNIDAD EN LA SOCIEDAD Y DESARROLLAR SU PROPIA ESTIMA (Mt 11,19 par; Mc 2,14-17).

Al verlo, los discípulos -y más tarde las comunidades cristianas- aprendieron a forjar relaciones nuevas entre sí y a ejercitarse EN UNA CONVIVENCIA SIN VIOLENCIA, CON RESPETO Y APRECIO MUTUO (Mc 2,15-17; 3,18s; Mt 5,43-48 par).

Nadie puede recordar a Jesús SIN SENTIRSE MOVIDO A ESTABLECER RELACIONES SOLIDARIAS, A CREAR FRATERNIDAD Y UNIÓN PORQUE ESTO FUE LO QUE JESÚS HIZO Y ESTE FUE EL DESEO MÁS PROFUNDO DE SU CORAZÓN.

Por eso, cuando Jesús dice que Él es el buen pastor que conoce y guía a sus ovejas, que estas lo siguen y Él les da vida eterna, LO QUE HACE ES HABLARNOS DE LA TERNURA PATERNAL-MATERNAL DE DIOS, QUE ÉL, SU HIJO ENVIADO, HA VENIDO A REVELAR.

El Dios que, por boca de los profetas –concretamente  Ez 34 y en el Salmo 23- reivindica para sí el título de pastor auténtico y lleno de cariño, se realiza históricamente en Jesús, BUEN PASTOR DE SU PUEBLO Y DE LA HUMANIDAD.

La relación que Él establece con sus discípulos está hecha de intercambio mutuo, de intimidad y de afecto.

Por eso dice: “Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen”.
EL PASTOR NO JUZGA, LLAMA A CADA UNO POR SU NOMBRE Y LOS ACEPTA COMO SON.
POR ESO LO SIGUEN Y SE DEJAN GUIAR POR SUS ENSEÑANZAS.

SU SOLICITUD POR LOS SUYOS CONSTITUYE LA FUENTE DE INSPIRACIÓN DE SUS SEGUIDORES, QUE SE MUEVEN A ADOPTAR SU ESTILO DE VIDA Y ASUMIR SU FORMA DE TRATAR A LOS DEMÁS COMO PRINCIPIO DE SU PROPIA ACTUACIÓN.

“YO LES DOY VIDA ETERNA Y NO PERECERÁN PARA SIEMPRE, NADIE ME LAS PODRÁ QUITAR”.

Es la promesa que hace Jesús a los que lo siguen: que llegarán a realizar el anhelo más profundo que tiene todo ser humano A UNA VIDA PLENA, CARGADA DE SENTIDO, FECUNDA, LIBRE DE AMENAZAS, FELIZ PARA SIEMPRE Y NO SÓLO HASTA LA MUERTE.

UNA VIDA ASÍ ES LA VIDA SALVADA, QUE SÓLO PUEDE VENIRNOS DE DIOS COMO EL DON POR EXCELENCIA.

Ahora bien, Jesús nos hace ver que ese don es ya ahora una realidad para quien cree en El.
ES DECIR, QUIENES ASUMEN LOS VALORES Y ACTITUDES QUE ÉL MANIFIESTA, EXPERIMENTAN LA CERTEZA DE VIVIR UNA EXISTENCIA BIEN ENCAMINADA HACIA UNA PLENA Y ETERNA REALIZACIÓN EN DIOS.

Quienes se confían a Él y comulgan con Él tienen a Dios de su parte, Y CUENTAN CON EL MISMO JESÚS COMO EL GARANTE DE SUS VIDAS.

“No perecerán para siempre y nadie me los podrá quitar” PORQUE LLEVAN UNA VIDA CON VALIDEZ DURADERA, DEFINITIVA, UNA VIDA QUE ES PARTICIPACIÓN DE LA VIDA MISMA DE DIOS INMORTAL.

“Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos, y nadie puede arrebatármelas”.

El Padre de nuestro señor Jesucristo nos ha confiado a Él, NADA NOS PUEDE FALTAR, NADA DEBEMOS TEMER

sábado, 14 de mayo de 2016

QUIEN NO AMA A SU PRÓJIMO NO AMA A DIOS

QUIEN NO AMA A SU PRÓJIMO NO AMA A DIOS


Lo más característico de Jesús siempre fue su amor a los demás, UN AMOR INCONDICIONAL, SOLIDARIO, PERDONADOR, QUE BROTABA DE SU ÍNTIMA UNIÓN CON DIOS, SU PADRE.

POR ESO JESÚS:
SORPRENDE,
ATRAE,  
LO AMAN Y VENERAN CRISTIANOS, NO CRISTIANOS Y
MUCHOS NO CREYENTES:
PORQUE EL AMOR NO FUE EN ÉL UNA CUESTIÓN                                                                 COYUNTURAL, SINO QUE FUE SU PERMANENTE Y ÚNICA MANERA DE SER.

El discurso de despedida que Jesús dirigió a sus discípulos en la Última Cena antes de dar inicio a su pasión, transmite un clima profundamente humano, Jesús se ha reunido por última vez con sus más íntimos Y EN ESA INTIMIDAD QUIERE QUE ENTIENDAN QUE SU PASIÓN Y SU MUERTE, VAN A SER LA EXPRESIÓN MÁXIMA DE SU AMOR (Jn 13,1) Y DEL AMOR DE SU PADRE POR NOSOTROS.

Jesús no solamente da testimonio del amor con que el Padre nos ama, sino que en su persona, en su vida y en su muerte, realiza el amor salvador de Dios, gracias al cual obtenemos LO QUE NO PODEMOS DARNOS:
LA VIDA PLENA, INMORTAL, QUE ES COMUNIÓN CON DIOS Y PARTICIPACIÓN EN LA VIDA MISMA DE DIOS.

Jesús, es el regalo del Padre a la humanidad, procede de lo alto, es Dios encarnado.

POR ÉL NUESTRA NATURALEZA HUMANA ES ELEVADA HASTA ALCANZAR LA NATURALEZA DIVINA, LA MISMA DIGNIDAD DE DIOS.

Ya no hay un abismo infranqueable entre los seres humanos y Dios.
Por medio de la humanidad de su Hijo, Dios ha querido incorporar nuestra humanidad en su propio ser, HA REALIZADO SU DESEO DE TENERNOS CON ÉL Y EN ÉL PARA SIEMPRE.

Por Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre como nosotros, el ser humano entra en una situación renovada:
La de una humanidad nueva de hijos e hijas de Dios, destinados como Jesús A PASAR DE ESTE MUNDO A DIOS Y SER PARA SIEMPRE SEMEJANTES A ÉL.
Y así se manifiesta la gloria del Padre, que es vida nuestra, y la gloria del Hijo lleno de gracia y de verdad, de “amor y lealtad” para con nosotros.

Y en este contexto de la manifestación de la gloria de Dios y de su Hijo, Jesús nos dice: “Les doy un mandamiento nuevo: AMENSE COMO YO LOS HE AMADO”.

Su lógica es sorprendente: “si yo los he amado, amense ustedes”.
NO CONCLUYE: ÁMENME A MÍ COMO YO LOS AMO A USTEDES, O AMEN A DIOS.

NO. Hace la misma afirmación, repetida hasta tres veces en el discurso de la Cena; que su discípulo Juan señalará en su carta: “SI DIOS NOS AMÓ ASÍ, TAMBIÉN NOSOTROS DEBEMOS AMARNOS UNOS A OTROS” (1Jn 4,11).

Los diez mandamientos ya los había resumido Jesús en dos: AMARÁS AL SEÑOR SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO.

 Ahora los sintetiza en uno solo: ÁMENSE COMO YO LOS HE AMADO. PERO NO ES UNA LEY, ES UN REGALO: PORQUE ÉL NOS HA AMADO PRIMERO, NOSOTROS PODEMOS AMARNOS LOS UNOS A LOS OTROS.

Este don de su amor ES LO QUE NOS HACE VIVIR LA VIDA MÁS AUTÉNTICA Y VERDADERA, LA VIDA DE HIJOS E HIJAS DE UN MISMO PADRE, Y VIDA DE HERMANOS Y HERMANAS.
 Por consiguiente, la respuesta al mandamiento del amor sólo es posible si se tiene la experiencia de que Dios nos ha dado antes este amor.
Así es en realidad: PARA AMAR HAY QUE SABERSE AMADO. “Y NOSOTROS HEMOS CONOCIDO Y CREÍDO EN EL AMOR QUE DIOS NOS TIENE” (1 Jn 4,16).

Lo que nos hace capaces de amar a los demás Y VER EL ROSTRO DE DIOS EN EL ROSTRO DEL PRÓJIMO, ES EL VIVIR AGRADECIDOS DEL AMOR QUE DIOS NOS TIENE, CIMENTANDO EN ÈL NUESTRA CONFIANZA Y EL APRECIO QUE DEBEMOS TENER DE NOSOTROS MISMOS, y esto se debe dar con todos sin distingos, PORQUE TODO PRÓJIMO ES UN HIJO DE NUESTRO PADRE DEL CIELO.

Edith Stein, la filósofa judía, mártir cristiana de Auschwitz, lo dijo certeramente en uno de sus escritos:
“SI DIOS ESTÁ EN NOSOTROS Y SI ÉL ES EL AMOR, NO PODEMOS HACER OTRA COSA QUE AMAR A NUESTROS HERMANOS.
NUESTRO AMOR A NUESTROS HERMANOS ES TAMBIÉN LA MEDIDA DE NUESTRO AMOR A DIOS.
PERO ÉSTE ES DIFERENTE DEL AMOR HUMANO NATURAL.
EL AMOR NATURAL NOS VINCULA A TAL O CUAL PERSONA QUE NOS ES PRÓXIMA POR LOS LAZOS DE SANGRE, POR UNA SEMEJANZA DE CARÁCTER O INCLUSO POR UNOS INTERESES COMUNES.
LOS DEMÁS SON PARA NOSOTROS “EXTRAÑOS”, “NO NOS CONCIERNEN”… PARA EL CRISTIANO NO HAY “HOMBRE EXTRAÑO” ALGUNO, Y ES ESE HOMBRE QUE ESTÁ DELANTE DE NOSOTROS QUIEN TIENE NECESIDAD DE NOSOTROS, QUIEN ES PRECISAMENTE NUESTRO PRÓJIMO; Y DA LO MISMO QUE SEA O NO PARIENTE NUESTRO, QUE LO “AMEMOS” DE MANERA NATURAL O NO, QUE SEA “MORALMENTE DIGNO” O NO DE NUESTRA AYUDA”. (Edith Stein, filósofa crucificada, Sal Terrae, Santander 2000).

Ámense como yo los he amado. Es la síntesis perfecta de lo que Jesús nos ha querido enseñar.
Por estas palabras sabemos que NO SE PUEDE LLEGAR A DIOS SI NO SE AMA A LOS HIJOS E HIJAS DE DIOS.
Jesús no nos ha enseñado únicamente una doctrina, sino ante todo, UN COMPORTAMIENTO, EL SUYO PROPIO, CARACTERIZADO POR EL AMOR QUE LLEGA HASTA DAR LA VIDA.

Por esto dice Jesús QUE EL DISTINTIVO DE LOS CRISTIANOS ES EL AMOR AL PRÓJIMO.

En esto conocerán que son mis discípulos: si se aman como yo los he amado.

MI FE NO PUEDE ACREDITARSE COMO CREÍBLE NI MANTENERSE LARGO TIEMPO SIN UNAS SEÑALES CONCRETAS DE MI AMOR Y SOLIDARIDAD.

AMAR AL PRÓJIMO ES AMAR AL SEÑOR. QUIEN QUIERA AMAR A DIOS, QUE AME A SU PRÓJIMO.