martes, 13 de diciembre de 2016

¿AGRADECEMOS A DIOS TODO LO QUE NOS DA Y QUE HA HECHO POSIBLE QUE TENGA UNA VIDA DE SATISFACCIONES?

¿AGRADECEMOS A DIOS TODO LO QUE NOS DA Y QUE HA HECHO POSIBLE QUE TENGA UNA VIDA DE SATISFACCIONES? LC 17, 11-19 Homilía del padre CARLOS CARDÓ SJ. Entre las curaciones que Jesús realizaba, las curaciones de leprosos eran particularmente significativas porque, según la mentalidad judía ERAN COMPARABLES A LA RESURRECCIÓN DE UN MUERTO. La ley de Moisés (Levítico 13-14), consideraba a estos enfermos COMO PERSONAS IMPURAS QUE VOLVÍAN IMPURO A QUIEN LOS TOCABA, IGUAL QUE CUANDO SE TOCABA UN CADÁVER. Inhabilitados para la vida social, no podían permanecer con su familia y relacionarse con la gente. Tenían que vivir aislados fuera de las ciudades Y GRITAR: “¡IMPURO, IMPURO!”, A LA DISTANCIA, PARA QUE NADIE SE LES ACERCASE. PARA MAYOR MISERIA MORAL DE ESTOS DESGRACIADOS, MUCHAS VECES SE LES CONSIDERABAN PECADORES PÚBLICOS. A pesar de todo ello, nos dice el relato evangélico de Lc que Jesús en seguida se hizo cargo de la situación de aquellos diez enfermos, tuvo compasión de ellos y los curó. Pero la intención del evangelista no está puesta en la descripción del milagro en sí, SINO EN RESALTAR EL COMPORTAMIENTO AMBIVALENTE MANTENIDO POR LOS CURADOS. Los diez salen al encuentro de Jesús y le dirigen una súplica que los israelitas dirigían a Dios: ¡Ten piedad de nosotros! Los leprosos piden no sólo su curación, SINO TAMBIÉN VERSE LIBRES DE LA MARGINACIÓN EN QUE VIVEN. Por eso Jesús, después de curarlos, se preocupa de restablecerles su dignidad de personas. Y ESTOS DESDICHADOS PASAN, DE SER COMO CADÁVERES AMBULANTES, A SER PERSONAS LIBRES, CON TODOS SUS DERECHOS, CAPACES DE DIRIGIR SU PROPIO DESTINO. Jesús les manda ir a presentarse a los sacerdotes, para que confirmen su curación y, de este modo, puedan integrarse en la sociedad. Los sacerdotes eran los custodios y garantes de la ley mosaica; por eso se atribuían el poder de dictaminar lo que era lícito o ilícito y juzgar quién era puro o impuro, justo o pecador. CON LA VENIDA DE CRISTO QUEDA DESTRUIDO TODO MURO DE SEPARACIÓN ENTRE LOS HOMBRES PORQUE DIOS, EL ÚNICO SANTO, SE HA MOSTRADO SOLIDARIO DE TODOS, AMIGO Y DEFENSOR: DEL DÉBIL, DEL MARGINADO y DEL QUE ES TENIDO POR PERDIDO EN ESTE MUNDO. Con su actuación Jesús muestra en la práctica cómo obra Dios, su Padre, porque Él hace lo que el Padre le dicta. Obrando así, JESÚS MANIFIESTA UNA COMPRENSIÓN RADICALMENTE NUEVA DE DIOS, TRANSMITE NUEVA IMAGEN DE DIOS Y, POR CONSIGUIENTE, UNA NUEVA MORAL. En su persona y en su modo de actuar, Jesús deja traslucir el comportamiento de Dios con aquellos que, según la mentalidad religiosa de su tiempo, eran los perdidos y estaban fuera del pueblo escogido de Dios. Con esta nueva concepción de Dios, Jesús justifica su modo propio de obrar. Es como si dijera: DIOS ES ASÍ, HAGO BIEN EN OBRAR COMO ÉL. Más aún, Dios no sólo inspira el comportamiento de Jesús con los pecadores, SINO QUE DIOS ESTÁ REALMENTE PRESENTE, SE MANIFIESTA Y ACTÚA EN JESÚS. EN JESÚS, DIOS: BUSCA A LOS PERDIDOS, LOS SANA, LOS LIBERA, LOS SIENTA A SU MESA, LES MUESTRA TODA SU BONDAD. LOS QUE SE SIENTEN PERDIDOS VEN QUE SE LES ABRE UNA NUEVO PORVENIR, LOS QUE ESTÁN EN LAS ÚLTIMAS VEN QUE VUELVEN A LA VIDA, LOS QUE HAN PERDIDO SU DIGNIDAD SE REVISTEN DE HONOR, “LOS CIEGOS VEN, LOS COJOS ANDAN, LOS LEPROSOS QUEDAN LIMPIOS, LOS SORDOS OYEN, LOS MUERTOS RESUCITAN Y A LOS POBRES SE LES ANUNCIA LA BUENA NOTICIA” (Lc 7,22). En Jesús todos pueden ver quién es Dios y cómo actúa. SU VIDA ESTÁ DETERMINADA A TODOS LOS NIVELES POR LA MISERICORDIA Y EL AMOR. La actitud de Jesús ha sido ejemplar, pero la de nueve de los diez leprosos curados deja mucho que desear. Muy pronto se han olvidado del gran favor recibido. Sólo uno de ellos y, por cierto, un samaritano, es decir, un hereje reprobado por los judíos, al verse sano, REGRESÓ ALABANDO A DIOS EN VOZ ALTA Y SE POSTRÓ A LOS PIES DE JESÚS DÁNDOLE GRACIAS. RECONOCE QUE DIOS HA OBRADO EN JESÚS Y LO DECLARA ABIERTAMENTE CON UN GESTO DE AUTÉNTICA FE. Por eso le dice Jesús: Levántate, vete; tu fe te ha salvado. QUIEN NO RECONOCE LO MUCHO QUE IN MERECIDAMENTE RECIBE DE DIOS, ECHA A PERDER EL VERDADERO SIGNIFICADO DE LA FE, QUE IMPLICA SIEMPRE ADMIRACIÓN, ALABANZA Y ACCIÓN DE GRACIAS. ¿Somos agradecidos de verdad, por lo que hemos recibido de Dios? La gratitud es una de las virtudes más nobles. Los grandes hombres y mujeres son siempre agradecidos: atribuyen a Dios, fuente de todo bien: LO QUE SON, LO QUE TIENEN Y LO QUE HACEN. María es ejemplo: en el Magníficat, se asombra de que el Altísimo fije sus ojos en la humildad de su sierva, Y LE RETRIBUYE ENTREGÁNDOLE TODO: MI ALMA ENGRANDECE AL SEÑOR. JESÚS TAMBIÉN AGRADECÍA A SU PADRE continuamente: Te alabo, Padre, porque has escondido estas cosas… y las has revelado. Gracias Padre por los que me diste sacándolos del mundo… Dar gracias ES ATRIBUIR –DEVOLVER– A DIOS LA GRACIA QUE HA HECHO POSIBLE AQUELLO QUE ME HA DADO GOZO. Así, la vida entera puede convertirse en un himno de alabanza y gratitud, como enseña San Ignacio al final del proceso de los Ejercicios Espirituales, cuando invita a “TRAER A LA MEMORIA LOS BENEFICIOS RECIBIDOS Y CONSIDERAR LO QUE DEBO POR MI PARTE OFRECER Y DAR, A SABER: “TODA MI LIBERTAD, MI MEMORIA, MI ENTENDIMIENTO Y TODA MI VOLUNTAD, TODO MI HABER Y MI POSEER…” Esta es la segunda alianza y definitiva, con el Dios de Jesús, a la cual pertenecemos todos los católicos.

lunes, 12 de diciembre de 2016

¿SABÍAS QUE LA FE ES UNA FUERZA MOVILIZADORA QUE HACE POSIBLE LO QUE PARECE IMPOSIBLE?

¿SABÍAS QUE LA FE ES UNA FUERZA MOVILIZADORA QUE HACE POSIBLE LO QUE PARECE IMPOSIBLE?
                   LC 17,5-10
Homilia del padre Carlos Cardó SJ.
1
“Si tuvieran fe como un grano de mostaza, le dirían a ese árbol arráncate…, y les obedecería”. El mensaje es claro: LA FE TIENE SIEMPRE UN CONTENIDO DE CONFIANZA EN DIOS, QUE LLEVA A LA PERSONA A TRASCENDER SUS PROPIAS LIMITACIONES Y LOGRAR RESULTADOS QUE NUNCA HABRÍA PODIDO SOSPECHAR.

Quien confía en el poder amoroso de Dios, puede decir con san Pablo. “Todo lo puedo en Aquel que me conforta”.

LA CONFIANZA EN DIOS, AFIANZA LA CONFIANZA DE LA PERSONA EN SÍ MISMA Y ANTE LOS DEMÁS;
ES BASE DE LA AUTOACEPTACIÓN, ESTIMA Y SEGURIDAD PROPIA. 

La fe no consiste únicamente en aceptar un conjunto de verdades dogmáticas, sino mucho más.

ES PONER EN MANOS DE DIOS TODA LA EXISTENCIA, PERSONAL Y SOCIAL:

NUESTRAS ESPERANZAS,
DESAFÍOS Y
TEMORES,
NUESTRA REALIDAD TAL COMO ELLA ES, CON SUS POSIBILIDADES Y
AUN CON AQUELLOS ASPECTOS QUE NOS PARECEN INSUPERABLES.

LA FE MANTIENE ABIERTO EL HORIZONTE.

Cuando digo: “Creo en Dios”, afirmo que EN ÉL ENCUENTRA MI VIDA SU SENTIDO, POR LO CUAL PUEDO VERLO TODO DESDE ÉL Y HACIA ÉL.

Admito, además que todo cuanto tengo o poseo es don suyo y eso me hace vivir agradecido.

Puedo decir con San Ignacio de Loyola: “TOMA, SEÑOR, Y RECIBE TODA MI LIBERTAD, MI MEMORIA, MI ENTENDIMIENTO... TODO MI HABER Y POSEER…”

De una u otra manera, la persona humana anhela hallar una referencia absoluta a la que remitir los acontecimientos de la vida Y QUE LES DÉ SENTIDO.

Con frecuencia, la atracción y placer de los bienes temporales o la amargura por desgracias y fracasos sufridos pueden desviar ese anhelo hacia metas parciales que no aportan sentido y seguridad, con valores inconsistentes que no realizan integralmente a la persona ni dan a la sociedad la justicia de la que nace la paz duradera:
En el plano individual:
El éxito,
El dinero y
La comodidad como meta de mi vida;  
En el plano social:
El valor mercado y
La acumulación sin distribución...

Lo que uno persigue con todo su interés, aquello en lo que pone el corazón, PUEDE VOLVERSE PARA ÉL SU ABSOLUTO, SU ÍDOLO, SU dios.

EL CRISTIANO PONE SU CORAZÓN EN LOS VALORES DEL EVANGELIO; ALLÍ SE ENCUENTRA CONSIGO MISMO, ENCUENTRA EL SENTIDO Y DEVENIR DE SU PAÍS, Y SE ENCUENTRA CON DIOS.

No desprecia los otros valores, pero los refiere a Él, los pone a su servicio.

Recuerda las palabras de Jesús: “BUSQUEN PRIMERO EL REINO DE DIOS Y ÉL LES DARÁ TODO LO DEMÁS” (Lc 12,31).

Ante Dios todo es relativo, sólo en referencia a Él adquiere su verdadera importancia y su pleno valor.

¿Pero cómo se puede tener una fe así?

¿Cómo puedo abandonar todo en manos de Dios, mis cosas, mis deseos, mis acciones, y vivir orientado a Él?

En última instancia, esto sólo es posible, y siempre de manera progresiva e inacabada, en mis encuentros personales con Jesucristo, PORQUE LA FE NO ES SÓLO PENSARLO TODO EN DIOS, SINO PENSAR EN DIOS Y, SOBRE TODO, HABLARLE.

En esos encuentros personales, uno conoce cada vez más internamente a Jesucristo y nos mueve a amarlo y seguirlo.

Ese encuentro, hecho de admiración y de súplica, hace al cristiano capaz de decir:
Porque existe esa persona que llamamos Jesucristo, Porque su vida y su muerte son para mí la prueba más segura de que Dios me ama y sólo quiere mi felicidad,
PUEDO YO POR MI PARTE DECIRLE SÍ A DIOS DE   MANERA LIBRE, AGRADECIDA Y RESPONSABLE.

LA FE EN DIOS NO ES PARA SOLUCIONAR DIFICULTADES Y PROBLEMAS.

PERO SÍ PARA HALLARLE SENTIDO Y ORIENTACIÓN A LA VIDA.

El creyente sabe que procede de Dios y se dirige a Él, que su vida está en las buenas manos de Dios.
Por eso nada está definitivamente perdido.

SU VIDA PUEDE EMPEZAR DE NUEVO EN CUALQUIER MOMENTO.
LA FE ES:
UNA FUERZA MOVILIZADORA QUE HACE POSIBLE LO QUE PARECE IMPOSIBLE,
PUEDE HACER:
DEL CREYENTE –HASTA EL MÁS PECADOR Y PERDIDO,
HASTA EL MÁS ANGUSTIADO Y DEPRIMIDO- UNA MARAVILLA DE BONDAD, DE JUSTICIA, DE RECTITUD, DE GENEROSIDAD...

ESTA ES LA FE QUE MUEVE MONTAÑAS, O ARRANCA UN ÁRBOL Y LO PLANTA EN EL MAR.

El evangelio de hoy incluye a continuación la parábola del servidor que sirve a su señor.
Ella nos hace ver POR QUÉ NO ES VÁLIDA UNA FE INTERESADA.

“Cuando hayan hecho lo que se les había mandado, digan: somos siervos inútiles. Hemos hecho lo que teníamos que hacer”.

“Inútil” aquí no es peyorativo, puesto que el criado ha cumplido la misión que se le ha encomendado.

Quizá habría que traducir mejor: “SOMOS SIMPLES SIERVOS”, QUE NO RECLAMAN DERECHOS NI MÉRITOS POR SU TRABAJO.

Es la invitación de Jesús a la gratuidad:
A HACER EL BIEN SIN BUSCAR RECOMPENSA, SABIENDO QUE DIOS NO NECESITA DE NUESTRAS BUENAS OBRAS, SINO QUE SOMOS NOSOTROS LOS QUE NOS BENEFICIAMOS DE ESAS BUENAS OBRAS.

EL PREMIO ESTÁ EN LA MISMA OBRA BIEN HECHA.

Santa Teresa de Calcuta, recientemente canonizada, comenta este texto:
“Somos unos servidores sin importancia: NO HEMOS HECHO OTRA COSA QUE NUESTRO DEBER”.

Sé siempre fiel en las cosas pequeñas, porque en ellas reside nuestra fuerza.

Para Dios no hay nada pequeño. PARA ÉL TODAS LAS COSAS SON INFINITAS.

Practica la fidelidad en las cosas más mínimas, no por su propia virtud, sino porque la cosa más grande es la voluntad de Dios.

DEBEMOS PROCURAR CUMPLIR SOLAMENTE LO QUE PODEMOS, DE LA MEJOR MANERA QUE PODAMOS, Y DEJAR EL RESTO EN MANOS DE DIOS.


Lo que importa es el don de ti misma, EL GRADO DE AMOR QUE PONES EN CADA UNA DE TUS ACCIONES.

sábado, 10 de diciembre de 2016

¿SABEMOS QUÉ ES LA VIDA?

¿SABEMOS QUÉ ES LA VIDA?

LA TRADICIÓN APOSTÓLICA ES LA TRANSMISIÓN DEL MENSAJE DE CRISTO DE MANERA ORAL Y ESCRITA.
Ambas constituyen el mismo depósito de la fe confiados a la Iglesia.

LA FE ES UN SENTIDO SOBRENATURAL:
       Sostenido por el Espíritu Santo y
       El Magisterio de la iglesia tanto para una adecuada guía por comprensión COMO PARA UNA CORRECTA APLICACIÓN A LA VIDA.

La interpretación del depósito de la fe, corresponde al Papa, los obispos, al magisterio con el carisma de la verdad que define las verdades de la revelación.
La Fe Cristiana NO ES UNA RELIGIÓN DE LIBRO SINO DE LA PALABRA DE DIOS: El verbo encarnado y vivo.

Para leer las escrituras es necesario:
       Atención al contenido y A LA UNIDAD de toda la escritura,
       Lectura de la Escritura en el contexto DE LA TRADICIÓN y
       Respetar la analogía de la fe: COHESIÓN ENTRE LAS VERDADES DE LA FE.


ENTONCES

Trato de satisfacer las permanentes expectativas sociales de mejorar nuestra calidad de vida.

EVITAR SER VÍCTIMAS DEL TIEMPO Y DEL DINERO.

QUE LOS ESQUEMAS DE ESTE MUNDO NO NOS AHOGUEN, SALGÁMONOS DEL MOLDE.

SOMOS LIBRES PARA ACTUAR SI LO HACEMOS SIEMPRE CON VERDAD.      

Hacer que cada vez más deje de tener vigencia lo que dice al comienzo del Eclesiastés: ´´VANIDAD DE VANIDADES…….. TODO ES VANIDAD”.

HACER CONOCER CON CLARIDAD LAS NECESIDADES ESPIRITUALES  QUE A SU VEZ  HABLEN A LOS HOMBRES Y MUJERES QUE VIVEN EN UNA SOCIEDAD SECULAR.

DARLES PODER DE ORIENTACIÓN ESPIRITUAL A LOS SACERDOTES que con la catequesis que se ha venido utilizando llena de conceptos e imágenes de la historia gloriosa de Cristo han perdido dicho poder.

Hacer que nos puedan oír dando respuestas al hambre y la sed espiritual que existe en la gran mayoría de las gentes que caminan por las calles de las ciudades.

Dar palabras de esperanza a los que ya no van a los templos ni a las sinagogas, donde los sacerdotes y rabinos han dejado de ser los mejores consejeros.

Todo esto es sobre todo para los jóvenes llenos de ambiciones, GENTES DEL MUNDO DE HOY QUE SE PREGUNTAN ¿QUÉ ES LA VIDA?

HACER QUE EL CRISTIANISMO NO SEA ALGO EXTRAÑO QUE NOS CONFUNDA, sino más bien eduquemos en la religión, para que la retomen con ilusión, los abogados, los médicos y hombres de negocios, cuyas vidas profesionales les habían robado toda su energía sin mayor tregua para la necesaria reflexión.
Atender las muchas peticiones de la sociedad que pide ser atendida con algo auténtico y acorde con la vida real de las personas HOY Y AQUÍ.

Frente a nuestras perspectivas continuamente cambiantes, pediremos tener una misión más amplia para hablar de alguien más grande que nosotros. HABLAREMOS DE DIOS.

Podemos hacer esto y mucho más; sino lo hacemos nosotros ¿Quiénes?

Prestemos más atención a los que vemos y oímos; y escucharemos los lamentos que se escapan de las profundidades de sus corazones que no han sido escuchados PORQUE NADIE LES HA PRESTADO OÍDOS.

Sí podemos decir mucho a nuestros hermanos que cotidianamente viven en barrios donde cunde la violencia, la opresión, la sospecha de las gentes de malvivir, generando el temor, la angustia y la agonía.

POR SI FUERA POCO, LOS NIÑOS CRECEN CREYENDO QUE LA VIDA ES SÓLO DE PLACER, ENTONCES SE VIVE A UN RITMO ALOCADO DE PERPETUO MOVIMIENTO, CON MUCHOS LUGARES DE DIVERSIÓN.

Lo que podamos decir siempre dará esperanza de que este mundo si puede cambiar,  SI TODOS PONEMOS EN ACCIÓN ESE AMOR CON EL CUAL HEMOS SIDO CREADOS.

Hablaremos de manera directa, con sencillez, con amor, con delicadeza, sin paliativos frente a la realidad, DICIENDO SIEMPRE QUE ESTE  MUNDO, ANTES AHORA Y SIEMPRE  LO HACEMOS NOSOTROS.
Así conoceremos el verdadero sentido de nuestras vidas con luz y con verdad. JUNTÉMONOS EN ESTA BÚSQUEDA  ESPIRITUAL.

TÚ ERES MI HIJO AMADO

´´Tú eres mi hijo, el amado, en el que he puesto todas mis complacencias”

Estas palabras deben resonar en el último rincón de nuestro ser porque nos lo dijo a nosotros, por lo tanto, lo menos que podemos hacer es tener gratitud y agradecimiento a la vida que nos ha dado tanto.

EL MAYOR REGALO QUE PODEMOS DARLE A UNA PERSONA ES LA CONDICIÓN DE SER AMADO.
En los ascensores, con frecuencia, en un silencio extraño, estamos tan cerca pero a la vez tan distantes.


QUÉDATE CON NOSOTROS

Acompáñanos, aunque no siempre hayamos sabido reconocerte.
En torno a nosotros se van haciendo más densas las sombras, por eso quédate con nosotros PORQUE TÚ ERES LA LUZ.

TÚ CONVIERTES NUESTRAS DESESPERANZAS EN ARDIENTE CERTEZA DE LA PASCUA.

En nuestro cansancio tú nos reconfortas en la fracción del pan para anunciar a nuestros hermanos que EN VERDAD TÚ HAS RESUCITADO Y QUE NOS HAS DADO LA MISIÓN DE SER TESTIGOS DE TU RESURRECCIÓN.

En nuestras dudas:
       Ilumínalas,
       Sostenlas en sus dificultades,
       Consuélalas en sus sufrimientos y en la fatiga de cada día, CUANDO EN TORNO A ELLAS SE ACUMULAN SOMBRAS QUE AMENAZAN SU UNIDAD Y SU NATURALEZA.

viernes, 18 de noviembre de 2016

¿ACUMULAMOS BIENES ÚNICAMENTE PARA EL PROPIO PROVECHO DE MANERA EGOÍSTA E INJUSTA?

¿ACUMULAMOS BIENES ÚNICAMENTE PARA EL PROPIO PROVECHO DE MANERA EGOÍSTA E INJUSTA?


LC 16,1-13
Homilía del padre Carlos Cardó SJ.

La parábola DEL ADMINISTRADOR SAGAZ, desconcierta, parece oscura: se podría pensar que Jesús alaba la actuación de un empleado que, al haber perdido su puesto de trabajo por su mala administración, busca quien lo proteja cuando se quede en la calle, pero lo hace en una forma que podría parecer nada aconsejable desde el punto de vista ético.

Hay que decir, como en todas las parábolas, QUE SE ENTIENDE CUANDO SE DISTINGUE SU CONTENIDO CENTRAL Y EL SENTIDO QUE JESÚS (y la comunidad de Lucas) PRETENDIÓ DAR A SUS PALABRAS.

Se acusa al administrador de malgastar los bienes de su patrón.
Pero no se dice, en concreto, si esta mala administración es por negligencia, por estafa, o por imprudencia. 

Por eso algunos comentaristas suponen que ha sido un «desaprensivo»: HA ACTUADO SIN ATENERSE A LAS REGLAS O SIN TENER EN CUENTA LOS DERECHOS DE LOS DEMÁS.
El hecho es que el administrador no se defiende ni ruega al propietario que lo perdone y lo mantenga en su puesto (cf. Mt 18,26).

Se sabe que en la Palestina del tiempo de Jesús, y en general en Medio Oriente, era común que un terrateniente residiera en otra región y que encomendara a un administrador la gerencia de sus propiedades.

El administrador debía ser un hombre competente y de confianza porque representaba al propietario y podía realizar toda clase de transacciones, como alquilar tierras, dar créditos avalados por las cosechas, fijar los intereses y aun liquidar deudas.

Se sabe también que el administrador recibía una comisión por los préstamos que hacía y que en el recibo o aval fiduciario que entregaba al deudor figuraba su comisión junto con la cuantía del préstamo y con los intereses. Esa práctica era habitual en el antiguo Medio Oriente.

¿Por qué alaba el propietario al administrador?
Es obvio que no podía aprobar una falsificación de cuentas realizada por su propio gerente, lo cual además implicaba una violación directa de la Ley judía.
Lo que el dueño elogia es la sagacidad de su administrador, que, para congraciarse con los deudores les hace escribir un nuevo «recibo» (poniendo en vez de cien barriles de aceite el valor de cincuenta y en vez de cien sacos de trigo sólo ochenta), eliminando así la comisión que solía cobrar y probablemente también los intereses, que él mismo fijaba.
Sólo así su conducta mereció la alabanza de su jefe.
De modo que la parábola no aprueba ningún tipo de irregularidad administrativa ni menos la estafa por falsificación de cuentas, sino LA PERSPICACIA CON QUE SUPO ACTUAR EL GERENTE, RENUNCIANDO INCLUSO A LO QUE ERA SUYO, PARA TENER QUIEN LE AYUDE AL SER DESPEDIDO DE SU TRABAJO.

La aplicación de la parábola es clara: frente a las exigencias del Reino de Dios, EL CRISTIANO NO PUEDE ACTUAR IRREFLEXIVAMENTE, SINO QUE TIENE QUE CALCULAR BIEN LAS CONSECUENCIAS QUE LE PUEDE ACARREAR LA VIDA QUE ESTÁ LLEVANDO, Y ESTAR DISPUESTO INCLUSO A RENUNCIAR, SI ES PRECISO, A SUS POSESIONES MATERIALES.

«Los hijos de este mundo son más sagaces que los hijos de la luz», dice Jesús.
AQUELLOS PERSIGUEN OBJETIVOS BAJOS Y RASTREROS; LOS CRISTIANOS TENDEMOS A UNA META MUCHO MÁS ELEVADA: EL REINO, SU JUSTICIA, LA SALVACIÓN; PERO CON FRECUENCIA NO PONEMOS TODOS LOS MEDIOS ADECUADOS PARA ELLO.

El poner los medios adecuados tiene especial importancia en lo referente a la administración los bienes materiales: desde el punto de vista evangélico SON DONES RECIBIDOS, QUE SE HAN DE DISTRIBUIR Y NO ACUMULAR ÚNICAMENTE PARA EL PROPIO PROVECHO, PORQUE ESO ES EGOÍSMO E INJUSTICIA.

El mundo no se rige con criterios así.
Lucas, el evangelista de los pobres, lo sabe y observa, además, que quienes oyeron esta enseñanza la rechazaron: «estaban oyendo estas cosas unos fariseos, amantes de las riquezas, y se burlaban de él» (v.14). No entendieron el mensaje de Jesús.

LOS QUE SIGUEN AL MUNDO TIENEN COMO ÚNICO INTERÉS EL PROPIO LUCRO, Y LA PROPIA SATISFACCIÓN.

LOS QUE SIGUEN A CRISTO HAN DE PROCEDER CON OTROS CRITERIOS.

«Gánense amigos con los bienes de este mundo», prosigue Jesús. Nos quiere decir: administren bien sus bienes para ganarse amigos.

Los bienes y, más concretamente, el dinero, SON MEDIOS QUE SE HAN DE UTILIZAR PARA FINES BUENOS Y MIRANDO SIEMPRE AL BIEN COMÚN.

CUANDO EL DINERO SE CONVIERTE EN UN FIN EN SÍ MISMO Y SE VUELVE LO MÁS IMPORTANTE EN LA VIDA, EL CORAZÓN DE LA PERSONA SE LLENA DE AMBICIÓN Y ACABA HACIÉNDOSE ESCLAVO DE SUS BIENES.

Por eso es tan categórico Jesús: «no se puede servir a Dios y al dinero».
En otras palabras, hay que usar bien la riqueza para ayudar a los pobres; hay que ganarse su amistad compartiendo con ellos los bienes.


Quien obra así, verá que ellos serán sus amigos Y, A LA HORA DE LA MUERTE, CUANDO EL DINERO YA NO LE SIRVA PARA NADA, ELLOS LO ACOGERÁN EN LA CASA DEL PADRE.

¿VIVIMOS DEDICADOS A NUESTROS PLACERES, A VESTIR LUJOSAMENTE Y A COMER DELICIOSAMENTE CON NUESTROS AMIGOS, SIENDO INCAPACES DE ADVERTIR LA NECESIDAD DEL POBRE QUE ESTÁ A NUESTRO LADO?

¿VIVIMOS DEDICADOS A NUESTROS PLACERES, A VESTIR LUJOSAMENTE  Y A COMER DELICIOSAMENTE CON NUESTROS AMIGOS, SIENDO INCAPACES DE ADVERTIR LA NECESIDAD DEL POBRE QUE ESTÁ A NUESTRO LADO?

LC 16, 19-31
HOMILÍA DEL PADRE CARLOS CARDÓ SJ.

Despilfarrar el dinero, sin pensar en el bien común y en contribuir a remediar las necesidades de los prójimos, es obrar de manera egoísta e injusta.

Así procedía el rico de la parábola EL RICO EPULÓN, que banqueteaba espléndidamente, sin importarle la suerte del pobre que estaba a su lado.

Llega el día en que ambos personajes se encuentran ante la realidad ineludible de la muerte, y sus destinos cambian radicalmente:
EL POBRE ES LLEVADO AL “SENO DE ABRAHAM”, EL CIELO, MIENTRAS EL RICO VA A CAER EN EL INFIERNO, QUE LA IMAGINACIÓN JUDÍA DESCRIBÍA COMO UN LUGAR DE LLAMAS Y TORMENTOS.

Conviene entender bien la parábola. Su mensaje NO ES QUE LOS POBRES QUE SUFREN EN ESTE MUNDO TENDRÁN DESPUÉS SUS GOZOS EN EL CIELO; lo que se subraya no es la suerte del pobre, sino la condena del rico.
Por otra parte, la parábola no presenta a los dos personajes desde un punto de vista moralista.
No dice que el rico haya sido un inmoral, ni que el pobre fuera un creyente piadoso.
No cabe, pues, la conclusión maniquea
(Doctrina religiosa que se basa en la existencia de dos principios contrarios y eternos que luchan entre sí, el bien y elmal; fue fundada por el filósofo persa Manes en el s. iii y hostigada en todo el Imperio romano) de que los ricos por ser ricos son malos y los pobres por ser pobres son buenos.

La razón precisa por la que el rico de la parábola echa a perder su vida ES POR HABERSE MOSTRADO INDIFERENTE A LA NECESIDAD DE UN POBRE QUE ESTABA TENDIDO JUNTO A LA PUERTA DE SU CASA.

Lo que se condena, por tanto, NO ES LA RIQUEZA EN SÍ MISMA, SINO LA FORMA EGOÍSTA EN QUE SE LA UTILIZÓ.


Y en esto la parábola insiste gráficamente, detallando el modo de proceder del rico, que LO CONDUCE A LA PERDICIÓN:
DEDICADO A SUS PLACERES, A VESTIR LUJOSAMENTE  Y A COMER DELICIOSAMENTE CON SUS AMIGOS, SE HA HECHO INCAPAZ DE ADVERTIR LA NECESIDAD DEL POBRE QUE ESTÁ A SU LADO.

Olvida, por tanto, el mandamiento principal de la ley: EL AMOR AL PRÓJIMO.

Y es precisamente en esta dirección, en la que el evangelista saca de la parábola de Jesús la enseñanza debida.

El rico llama a Abraham “padre” (v. 24.27.30), lo cual hace suponer que era un hebreo creyente.
Pero ser miembro del pueblo elegido no basta para alcanzar la salvación.
El rico pide a Abraham que el pobre Lázaro venga a mojarle con agua para refrescarlo.
La respuesta de Abraham es tajante. La comunicación era posible en la tierra, ahora ya no.

 EL MOMENTO PARA LA GENEROSIDAD Y LA SOLIDARIDAD CON LOS POBRES ES EL HOY DE CADA DÍA.

El rico pide luego que Lázaro vaya a casa de su padre a advertir a “sus cinco hermanos” para que no caigan también ellos en ese lugar de tormento.
Pero esos “cinco hermanos”, ricos como él, eran el círculo cerrado en que había vivido y por eso nunca trató al pobre  como un “hermano”.

SU RIQUEZA LE IMPIDIÓ COMPRENDER QUE TODOS LOS SERES HUMANOS, SOBRE TODO LOS MÁS POBRES COMO LÁZARO, ERAN SUS HERMANOS.

Además, no se puede llamar padre a Abraham SI NO SE TRATA COMO HERMANO AL POBRE QUE ESTÁ A LA PUERTA DE CASA.

La respuesta de Abraham es clara: “Tienen a Moisés y a los profetas, que los escuchen” (v. 29). Es el único camino a seguir.
No se trata de cosas extraordinarias, como ver a un muerto, sino de escuchar la palabra de Dios.

De la parábola se desprende, además, una enseñanza importante: que LAS DECISIONES Y OPCIONES QUE TOMEMOS AQUÍ EN LA TIERRA, VAN CONFORMANDO UNA UNIDAD Y TIENEN SUS REPERCUSIONES DESPUÉS DE LA MUERTE.

Con nuestras decisiones vamos dando unidad y sentido a nuestra vida personal.
El rico de la parábola decide llevar un estilo de vida, que lo lleva a tratar a los demás de una manera determinada.
Su persona queda marcada por su estilo de vida y eso le trae consecuencias que van más allá de la muerte, PORQUE LA PERSONA ES UNA UNIDAD, ANTES Y DESPUÉS DE LA MUERTE.

Para el creyente, la dirección y el sentido de la vida SE ENCUENTRA EN LA ESCUCHA Y PUESTA EN PRÁCTICA DE LA PALABRA DE DIOS, EN LA ASIMILACIÓN Y PUESTA EN PRÁCTICA DE LOS VALORES DEL EVANGELIO.

NO QUERER SABER NADA DE ESA PALABRA Y VIVIR EN CONTRADICCIÓN CON ESOS VALORES, COMO HACE EL RICO DE LA PARÁBOLA, ES ECHAR A PERDER LA VIDA.

Dice un autor: «La persona que, olvidada de sí puede entregarse, ESTA PERSONA ES POBRE EN ESPÍRITU Y ES HUMANA POR ANTONOMASIA.

Porque "ESTAR PREOCUPADO POR SÍ MISMO ES DESTRUIRSE, OLVIDARSE DE SÍ MISMO EN ESTE MUNDO ES CONSERVARSE PARA UNA VIDA DEFINITIVA" (Jn 12,25).

DARSE, GASTARSE, SER POBRE SIGNIFICA BÍBLICA Y TEOLÓGICAMENTE VIVIR DE DIOS Y PARA DIOS; SIGNIFICA CIELO.

EN CAMBIO, QUEDARSE EN SÍ, SERVIRSE Y GUARDARSE PARA SÍ MISMO SIGNIFICA EL INFIERNO.


Al final, el hombre desesperado reconoce que EL TABERNÁCULO DE SU PROPIO YO, al que ha adorado durante toda su vida, está vacío y sin promesa, ya que la persona sólo puede encontrarse a sí misma, HUMANIZARSE, A TRAVÉS DE LA POBREZA DE UN CORAZÓN ENTREGADO A DIOS» (Johannes B. Metz).