miércoles, 15 de marzo de 2017

MORIR AL EGOÍSMO ES NACER AL AMOR SOLIDARIO.

MORIR AL EGOÍSMO ES NACER AL AMOR SOLIDARIO.
                                                                
                                                                                           Cáritas

Cargue con su cruz cada día, añade Jesús, ALUDIENDO A LA LUCHA QUE CADA UNO HA DE MANTENER CONTRA EL MAL QUE ACTÚA EN ÉL, LA LUCHA CONTRA EL EGOÍSMO.

Es mi tarea diaria, que nadie puede hacerla por mí.
Llevar la cruz significa también ASUMIR LAS CARGAS DE SUFRIMIENTO Y RENUNCIA A PLACERES QUE LA VIDA IMPONE.
ES CON ESTE MODO DE VIDA QUE VEREMOS DIOS.

POR ESTO, EL HOMBRE DE NUESTRO TIEMPO TIENE MÁS QUE NUNCA NECESIDAD DEL EVANGELIO:
DE LA FE QUE SALVA,
DE LA ESPERANZA QUE ILUMINA,
DE LA CARIDAD QUE AMA Y ACTÚA SIN CONDICIONES NI RETRIBUCIONES DE TIPO MATERIAL.

Este Evangelio -esta buena noticia- es, sobre todo, un hombre: Jesús de Nazaret, EN QUIEN TENEMOS LA GRACIA DE RECONOCER A DIOS QUE SE HA HECHO UNO DE NOSOTROS PARA SER “CAMINO, VERDAD Y VIDA” (Jn 14, 6) PARA TODOS.


Por lo tanto, no podemos dejar de mirarlo todo desde Él; y en Él, HACERNOS “EXPERTOS EN HUMANIDAD”, INDICANDO A CADA PERSONA EL SENTIDO AUTÉNTICO DE SU VIDA:

“EL HOMBRE QUE VIVE EN PLENITUD SU DIGNIDAD DA GLORIA A DIOS, QUE SE LA HA DONADO”.

Nuestra misión como Cáritas es trabajar por devolver al hombre su plena dignidad personal, Y “EL AMOR –«CARITAS»– ES LA FUERZA EXTRAORDINARIA QUE NOS HA DE MOVER A COMPROMETERNOS CON VALENTÍA Y GENEROSIDAD EN EL CAMPO DE LA JUSTICIA Y DE LA PAZ.

UNA «CARITAS» QUE DEBE DEFENDER LA VERDAD, PROPONERLA CON HUMILDAD Y CONVICCIÓN, Y TESTIMONIARLA CON LA VIDA”.

La encíclica Populorum Progressio  señala que “el anuncio de Cristo es el primero y principal factor del desarrollo” QUE, PARA SER INTEGRAL, DEBE SER UN “DESARROLLO DE TODO EL HOMBRE Y DE TODOS LOS HOMBRES” EN EL PASO DE “CONDICIONES MENOS HUMANAS A CONDICIONES MÁS HUMANAS”.

A partir de Él estamos llamados, por un lado, A SUPERAR UNA VISIÓN QUE REDUCE EL DESARROLLO DE LOS PUEBLOS A LO ECONÓMICO, A LO POLÍTICO, AL ASISTENCIALISMO SOCIAL; Y, POR OTRO, A SER TESTIGOS Y MISIONEROS DEL SEÑOR EN UN MUNDO QUE HA PERDIDO EL SENTIDO DE LA VIDA, como nos recuerda la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe celebrada en Aparecida-Brasil.

La pobreza de nuestro continente RADICA EN EL EGOÍSMO PERSONAL Y ESTRUCTURAL QUE UNAS VECES NO CONOCE Y OTRAS RECHAZA ABIERTAMENTE ´´EL AMENSE COMO YO LOS HE AMADO”.

Así podemos superar posturas dualistas como: “PRIMERO FORMAMOS AL HOMBRE Y DESPUÉS AL CRISTIANO”, O: “NO ES SUFI CIENTE LA CARIDAD, SE NECESITA PRIMERO LA JUSTICIA”.

PORQUE EL HOMBRE NO ESTÁ COMPLETO SI NO ES CRISTIANO, Y EL CRISTIANO ES EL HOMBRE COMPLETO.

Del mismo modo, LA CARIDAD NO PUEDE SER INJUSTA, Y LA JUSTICIA NO ES ALGO QUE EL HOMBRE PUEDA DARSE A SÍ MISMO.

“ES NECESARIO PARTIR DE CRISTO PARA QUE EL HOMBRE SE ENCUENTRE A SÍ MISMO, SU ROSTRO HUMANO, Y, POR CONSIGUIENTE, PARA QUE PUEDA VIVIR UNA SOLIDARIDAD CON LOS DEMÁS”.
PUEDA VIVIR UNA SOLIDARIDAD CON LOS DEMÁS”.

 “La solidaridad es fruto de la comunión que se funda en el misterio de Dios uno y trino, y en el Hijo de Dios encarnado y muerto por todos.

SE EXPRESA EN EL AMOR DEL CRISTIANO QUE BUSCA EL BIEN DE LOS OTROS, ESPECIALMENTE DE LOS MÁS NECESITADOS”BAJO EL SIGNO DE LA SOLIDARIDAD, DEL RESPETO Y DEL AMOR.

El amor tiene por delante un amplio trabajo al que LA IGLESIA QUIERE CONTRIBUIR TAMBIÉN CON SU DOCTRINA SOCIAL, QUE CONCIERNE A TODO EL HOMBRE Y SE DIRIGE A TODOS LOS HOMBRES.

“PARA LA IGLESIA, LA CARIDAD… PERTENECE A SU NATURALEZA Y ES MANIFESTACIÓN IRRENUNCIABLE DE SU PROPIA ESENCIA”

Vivamos siempre con:
REFLEXIÓN,
DIÁLOGO Y
DEBATE FRATERNO.
ANIMADOS POR LA “CARIDAD QUE NOS URGE”, SU CONTENIDO ESTÁ IMPREGNADO DE LA ESPIRITUALIDAD DEL BUEN SAMARITANO QUE, A EJEMPLO DE JESUCRISTO, BUSCA “PASAR HACIENDO EL BIEN” Y MOSTRANDO EL ROSTRO SIEMPRE PROVIDENTE Y MISERICORDIOSO DE NUESTRO DIOS.

SU SANTIDAD BENEDICTO XVI NOS RECUERDA QUE “TODA LA IGLESIA, EN TODO SU SER Y OBRAR, CUANDO ANUNCIA, CELEBRA Y ACTÚA EN LA CARIDAD, TIENDE A PROMOVER EL DESARROLLO INTEGRAL DEL HOMBRE”

LA PROMOCIÓN DEL HOMBRE, DESDE LA PERSPECTIVA DEL DESARROLLO HUMANO INTEGRAL, es la razón y el tema principal del compromiso y testimonio de Cáritas en el Perú.

ESTE ESFUERZO DEBE CONSTRUIRSE DESDE LA RELACIÓN ENTRE LA CARIDAD Y LA VERDAD.

EL MISMO JESUCRISTO ES TESTIGO DEL AMOR DE DIOS POR TODOS LOS HOMBRES Y NOS RECUERDA LA VERDAD A LA QUE ESTÁ LLAMADO EL HOMBRE: LA SANTIDAD EN LA CARIDAD.

ESTA CARIDAD “ES LA PRINCIPAL FUERZA IMPULSORA DEL AUTÉNTICO DESARROLLO DE CADA PERSONA Y DE TODA LA HUMANIDAD”

Creado por Amor, EL SER HUMANO ESTÁ LLAMADO A VIVIR ESE AMOR EN SU PROPIA VIDA Y EN TODAS LAS RELACIONES QUE ESTABLECE.
SU VOCACIÓN ES EL AMOR, ES SU PRINCIPIO Y SU FIN.

ACTUALIZAR Y POTENCIAR LA CAPACIDAD DE TODO SER HUMANO POR DONARSE, “POR DAR DE LO MÍO AL OTRO”.


Hagamos nuestro estos lineamientos cristianos para hacer posible un mundo mejor donde prevalezca la  libertad, la justicia, el amor, la solidaridad, y la paz; así  las próximas generaciones nos lo agradecerán infinitamente al haberles dejado un mundo inundado de bondad en el cual sentirán el Reino del Dios de Jesús.

miércoles, 8 de marzo de 2017

SER CRISTIANO ES DIFÍCIL

SER CRISTIANO ES DIFÍCIL

Ser cristiano es difícil en este mundo PORQUE COLISIONA CON INTERESES SOTERRADOS QUE LO QUE BUSCAN ES SÓLO EL CRECIMIENTO MATERIAL.

Esta realidad es lo que hace que a diario y en muchos lugares, lo que cunda es el personalismo, evitando así los sentimientos de dolor que se experimenta en el sufrimiento de los pobres y desvalidos.

Nuestra libertad relativa mal utilizada ocasiona daños a otros en beneficio de conseguir más poder, más riqueza y otras frivolidades por creer en  falsos sentidos del éxito, falsos sentidos de la vida, Y ES ASÍ QUE TERMINAMOS AUTO-DESTRUYÉNDONOS, ARRASTRANDO EN ESTA ENAJENACIÓN A NUESTROS SERES QUERIDOS.

Si damos pero somos incapaces de darnos, porque más vivimos PREOCUPADOS POR EL RECONOCIMIENTO SOCIAL, EL PRESTIGIO ECONÓMICO, EL ESTATUS Y OTRAS TONTERÍAS FINITAS DE ESTE MUNDO QUE NO NOS LLEVAN A NADA BUENO.

En cambio si vivimos cargando la cruz de Cristo viviremos CON UN VERDADERO SENTIDO DE LA VIDA, ALEGRES DE LAS SATISFACCIONES DE VIVIR DÁNDONOS A LOS MÁS PEQUEÑOS, A LOS MÁS NECESITADOS RENUNCIANDO A NUESTROS APETITOS TERRENALES. ´´Cuando lo hiciste con ellos lo hiciste conmigo”.


Esa es la vida auténtica y verdadera, que no se pierde, PORQUE PERTENECE YA A DIOS y Él estará a nuestro lado antes y después de nuestra muerte. 

¿HAZ DECIDIDO RECORRER EL CAMINO AL ESTILO DE JESUCRISTO, EN ESTE MUNDO, HASTA EL FINAL Y ASUMIR TODAS SUS CONSECUENCIAS?

¿HAZ DECIDIDO RECORRER EL CAMINO AL ESTILO DE JESUCRISTO, EN ESTE MUNDO, HASTA EL FINAL Y ASUMIR TODAS SUS CONSECUENCIAS?


Homilía del padre Carlos Cardó SJ.

En el camino hacia Jerusalén donde iba a ser entregado, Jesús anunció a sus discípulos que “TENÍA QUE SUFRIR MUCHO, SER RECHAZADO POR LOS ANCIANOS, LOS JEFES DE LOS SACERDOTES Y LOS MAESTROS DE LA LEY, QUE LO MATARÍAN Y AL TERCER DÍA RESUCITARÍA”. 

Habló de esto con claridad, haciendo ver que su misión era la del Mesías Siervo, que no se acredita con un triunfo según el mundo sino ASUMIENDO EL DOLOR Y LA CULPA DE SUS HERMANOS.

Con ello Jesús aceptaba como propia la voluntad de su Padre que ama tanto al mundo hasta entregar a su Hijo. Con ello demostraba que “NO HAY MAYOR AMOR QUE EL QUE DA SU VIDA POR SUS AMIGOS”.

Junto a los anuncios de su pasión, Jesús expone LAS OPCIONES FUNDAMENTALES que ha de tomar el que quiera ser su discípulo, sobre todo en los momentos difíciles que le toque vivir, cuando sienta la tentación de volverse atrás.

Y lo primero que dice Jesús es que la adhesión a su persona y a su mensaje REQUIERE UNA DECISIÓN DE IR EN POS DE ÉL, DE SEGUIRLO. 

En cierto sentido era lo que hacían los discípulos de los rabinos judíos de aquel tiempo, pero el modo como Jesús plantea el seguimiento IMPLICA UNA DISPOSICIÓN PERSONAL A RECORRER CON ÉL SU CAMINO HASTA EL FINAL Y ASUMIR SU ESTILO DE VIDA CON TODAS SUS CONSECUENCIAS.

Lo que quiere Jesús es la identificación con Él, PARA QUE SU VIDA SE EXTIENDA EN LA DEL DISCÍPULO.
Pablo dirá: “Vivo yo, ya no yo; es Cristo quien vive en mí” (Fil 1). “Estoy crucificado con Cristo y no vivo yo, sino es Cristo quien vive en mí” (Gal 2).

El determinarse a ser como Él IMPLICA TAMBIÉN NEGARSE A SÍ MISMO, ES DECIR, NEGAR CADA UNO SU FALSO YO –DEFORMADO POR LA VOLUNTAD DE PODER, LA AMBICIÓN Y EL EGOÍSMO–, PARA HACER NACER SU VERDADERO YO Y HACER POSIBLE LA DONACIÓN SIN RESERVAS.

Morir al egoísmo es nacer al amor solidario.
Hay que volver la mirada a los otros para amarlos. Como Jesús: hombre para los demás.

Cargue con su cruz cada día, añade Jesús, ALUDIENDO A LA LUCHA QUE CADA UNO HA DE MANTENER CONTRA EL MAL QUE ACTÚA EN ÉL, LA LUCHA CONTRA EL EGOÍSMO.

Es mi tarea diaria, que nadie puede hacer por mí. Llevar la cruz significa también ASUMIR LAS CARGAS DE SUFRIMIENTO Y RENUNCIA QUE LA VIDA IMPONE Y VER LA PRESENCIA DE DIOS EN ESAS CIRCUNSTANCIAS.

Entonces se revela el sentido que pueden tener y el bien al que pueden contribuir si se viven con Dios.

NO SE TRATA DE AÑADIR SUFRIMIENTOS A LOS QUE LA VIDA MISMA Y LAS EXIGENCIAS DEL COMPROMISO CRISTIANO NORMALMENTE NOS IMPONEN.
Se trata de aprender a llevarlo como Cristo nos enseña.
LA VIDA ES UN DON Y SE REALIZA DÁNDOLA; ENCERRARSE EN SÍ MISMO, EN SU PROPIO AMOR, QUERER E INTERÉS, ES ECHARLA A PERDER

Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la salvará. 

LA ENTREGA DE UNO MISMO A LOS DEMÁS Y A DIOS, EN ESO CONSISTE LA VIDA AUTÉNTICA Y VERDADERA, QUE NO SE PIERDE, PORQUE PERTENECE YA A DIOS Y ÉL ESTARÁ A SU LADO AUN EN LA MUERTE.


Es la realización plena de la persona que todos anhelamos, el tesoro escondido que uno descubre Y, POR LA ALEGRÍA QUE LE DA, VENDE TODO PARA PODER GANARLO. 

sábado, 4 de marzo de 2017

EL HOMBRE ESTÁ VIVO MIENTRAS ESPERA, MIENTRAS EN SU CORAZÓN ESTÁ VIVA LA ESPERANZA.

EL HOMBRE ESTÁ VIVO MIENTRAS ESPERA, MIENTRAS EN SU CORAZÓN ESTÁ VIVA LA ESPERANZA.

                                                                                              BENEDICTO XVI
ÁNGELUS                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                Plaza de San Pedro  
I Domingo de Adviento, 28 de noviembre de 2010

Hoy, primer domingo de Adviento, la Iglesia inicia un nuevo Año litúrgico, un nuevo camino de fe que, por una parte, conmemora el acontecimiento de Jesucristo, y por otra, se abre a su cumplimiento final.

Precisamente de esta doble perspectiva vive el tiempo de Adviento, mirando tanto a la primera venida del Hijo de Dios, cuando nació de la Virgen María, como a su vuelta gloriosa, cuando vendrá a «juzgar a vivos y muertos», como decimos en el Credo.

Sobre este sugestivo tema de la «espera» quiero detenerme ahora brevemente, porque se trata de un aspecto profundamente humano, en el que LA FE SE CONVIERTE, POR DECIRLO ASÍ, EN UN TODO CON NUESTRA CARNE Y NUESTRO CORAZÓN.

La espera, el esperar, es una dimensión que atraviesa toda nuestra existencia personal, familiar y social.

La espera está presente en mil situaciones, desde las más pequeñas y banales hasta las más importantes, que nos implican totalmente y en lo profundo.

Pensemos, entre estas, en la espera de un hijo por parte de dos esposos; en la de un pariente o de un amigo que viene a visitarnos de lejos; pensemos, para un joven, en la espera del resultado de un examen decisivo, o de una entrevista de trabajo; en las relaciones afectivas, en la espera del encuentro con la persona amada, de la respuesta a una carta, o de la aceptación de un perdón... SE PODRÍA DECIR QUE EL HOMBRE ESTÁ VIVO MIENTRAS ESPERA, MIENTRAS EN SU CORAZÓN ESTÁ VIVA LA ESPERANZA.
Y al hombre se lo reconoce por sus esperas: NUESTRA «ESTATURA» MORAL Y ESPIRITUAL SE PUEDE MEDIR POR LO QUE ESPERAMOS, POR AQUELLO EN LO QUE ESPERAMOS.

Cada uno de nosotros, por tanto, especialmente en este tiempo que nos prepara a la Navidad, puede preguntarse: ¿YO QUÉ ESPERO? EN ESTE MOMENTO DE MI VIDA, ¿A QUÉ TIENDE MI CORAZÓN?

Y esta misma pregunta se puede formular a nivel de familia, de comunidad, de nación. ¿QUÉ ES LO QUE ESPERAMOS JUNTOS? ¿QUÉ UNE NUESTRAS ASPIRACIONES?, ¿QUÉ TIENEN EN COMÚN?

En el tiempo anterior al nacimiento de Jesús, ERA MUY FUERTE EN ISRAEL LA ESPERA DEL MESÍAS, ES DECIR, DE UN CONSAGRADO, DESCENDIENTE DEL REY DAVID, QUE FINALMENTE LIBERARÍA AL PUEBLO DE TODA ESCLAVITUD MORAL Y POLÍTICA E INSTAURARÍA EL REINO DE DIOS.

Pero nadie habría imaginado nunca que el Mesías pudiese nacer de una joven humilde como era María, prometida del justo José. Ni siquiera ella lo habría pensado nunca, pero EN SU CORAZÓN LA ESPERA DEL SALVADOR ERA TAN GRANDE, SU FE Y SU ESPERANZA ERAN TAN ARDIENTES, QUE ÉL PUDO ENCONTRAR EN ELLA UNA MADRE DIGNA.

Por lo demás, Dios mismo la había preparado, antes de los siglos. Hay una misteriosa correspondencia entre la espera de Dios y la de María, la criatura «llena de gracia», totalmente transparente al designio de amor del Altísimo.


Aprendamos de ella, Mujer del Adviento, a vivir los gestos cotidianos con un espíritu nuevo, con el sentimiento de una espera profunda, que sólo la venida de Dios puede colmar.

jueves, 2 de marzo de 2017

¿SABES QUE MÁS QUE UN JUICIO, JESUCRISTO VENDRÁ BAJO EL SIGNO DE LA GRACIA, EL PERDÓN, LA MISERICORDIA Y EL AMOR DE JESUCRISTO

¿SABES QUE MÁS QUE UN JUICIO, JESUCRISTO VENDRÁ BAJO EL SIGNO DE LA GRACIA, DEL PERDÓN, DE LA MISERICORDIA Y DEL AMOR?                                                                          Mc 13,33-37
                                                                                              Los Jesuitas de Loyola

El primer domingo de adviento del ciclo dedicado a San Marcos comienza con el mismo tema con que terminó el ciclo de San Mateo: LA VIGILANCIA.

“Miren, velen y oren”. Esta exhortación cobra una fuerza especial porque viene a continuación de un pronunciamiento chocante de Jesús: “Pero acerca del aquel día o de la hora (en que regrese) NADIE SABE, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, SOLO EL PADRE”.

Este pronunciamiento lo transmiten solamente Mateo y Marcos y parece estar en contradicción con todo lo que ha dicho Jesús en el discurso apocalíptico precedente.

Pero en una contradicción parecida vivía la fe de la iglesia cristiana primitiva.
Por una parte el día final iba a ser preparado con muchos signos presagios del final; por otra parte iba a llegar ´´como un ladrón” en la noche cuando menos se le esperaba.

Si ni el mismo Hijo sabía el día ni la hora, ¿quién podía arrogarse tal conocimiento?
Y, sin embargo, ahí están esas dos frases contradictorias dependiendo de otro pronunciamiento que acaba de enunciar el mismo Jesús: “EL CIELO Y LA TIERRA PASARÁN, PERO MIS PALABRAS NO PASARÁN”.

La contradicción en la que vive la fe cristiana se asienta sobra la palabra eterna, infalible, del Hijo del hombre.

Y Él mismo está sujeto a la polaridad misteriosa de su mensaje, como un hombre, que se atiene a lo que Dios le ha mandado proclamar.

Este pronunciamiento de Jesús creó problemas a la hora de definir el dogma trinitario en los concilios.

Pero san Marcos no tuvo esos problemas.
Así como su palabra y su saber son de Dios, así también son algo humano el saber y la palabra de Dios en la intimidad de Marcos.

La comparación del señor que se marcha de viaje y encarga el cuidado de sus tierras a sus criados ……, remite a la parábola de San Mateo.
En la versión de Marcos se observan algunas cosas extrañas.

El amo de la casa se va de viaje y la confía a sus criados. Sólo al portero le encarga la vigilancia. Pero luego les manda vigilar a todos porque, en cualquier caso, va a volver de noche.

Se comprende mejor que venga de noche inopinadamente ´´el ladrón”, pero el amo de casa… LA LITERATURA BÍBLICA hablaba siempre de aquel día, del último día, no de una noche.

También llama la atención que esa vigilancia no conlleva ninguna función. Sólo el portero sirve de ejemplo a los creyentes.

Pero al final SE LES MANDA VIGILAR A TODOS.
En todo caso esto significa que la espera próxima de los evangelistas ya no es ni puede ser una actitud entusiasta de éxtasis, ni tampoco una espera próxima apocalíptica, como la que describen los sumarios de vida eclesial en el libro de los Hechos.
En San Mateo esta vigilancia era activa, entregada a la responsabilidad de cada uno en los ministerios eclesiales.

En este estadio anterior de San Marcos puede quedar la impresión de que SE TRATA DE ESTAR DESPIERTO Y VIGILAR CON UNA ACTITUD CONSISTENTE EN MIRAR AL CIELO PARA VER CUÁNDO VUELVE EL SEÑOR.

Se comprende que esta mirada fijada en un tiempo futuro imprevisible fuera objeto de honda reflexión en las iglesias.

Si San Mateo introduce una actitud activa dedicada a los ministerios eclesiales que llena de sentido la actitud resignada de espera, San Lucas la corrige de raíz desde el final del evangelio en la escena de la Ascensión: “GALILEOS ¿QUÉ HACEN AHÍ MIRANDO AL CIELO? ESTE JESÚS QUE VEN AHORA SUBIENDO AL CIELO BAJARÁ DEL MISMO MODO”.
Y al comienzo de los Hechos se descarta la posibilidad misma de una vuelta cercana para introducir la necesidad de predicar el evangelio al mundo entero comenzando por Jerusalén.

La misión llena de sentido el tiempo que discurre desde la ascensión del Señor hasta su vuelta.

LA ESPERA ANSIOSA DE LA VUELTA PRÓXIMA DEL SEÑOR HA DEJADO DE SER UN FACTOR CONSTITUTIVO DE UNA FE PROYECTADA AL FUTURO INMINENTE.

En lugar de la inminencia de la vuelta gloriosa del Señor HA ENTRADO EN LA VIDA DE LOS FIELES LA TRASCENDENCIA DEL MOMENTO FINAL, CAPAZ DE IRRUMPIR REPENTINA E IMPREVISTAMENTE.

Ahora bien, la repentinidad no inculca en el ánimo la certeza de que la vuelta del Señor está ya cerca y puede irrumpir enseguida.
Inculca más bien QUE ESTAMOS EN UN TIEMPO PREVISIBLEMENTE LARGO CUYA DURACIÓN ES DESCONOCIDA.

La repentinidad no dice estrictamente nada acerca de la proximidad o lejanía del Reino; SÓLO AFIRMA QUE ESTA IRRUPCIÓN ES IMPREDECIBLE.
Resulta ocioso hacer cábalas con la constatación textual de que San Lucas conserva y afirma la proximidad de la parusía (el regreso del Señor), siendo así que, en la práctica la ha excluido, introduciendo en su lugar desde la ascensión un proceso histórico CON UN ENCARGO MISIONERO AMBICIOSO PARA CUYA REALIZACIÓN HABRÍA SIDO UN ESTORBO CUALQUIER FORMA DE ESPERA PRÓXIMA.

La obra de San Lucas es testigo de una reinterpretación tardía de la vuelta del Señor que convierte la actitud de espera próxima de la vuelta deseada del Señor EN UNA ACTITUD CONSTANTE DE VIGILANCIA ANTE LA VENIDA IMPREDECIBLE DE LA MUERTE DE CADA INDIVIDUO.

San Lucas es fiel testigo de que la Iglesia vivía una actitud polarizada entre vigilancia ante el futuro de la escatología (del final)  individual y la mirada hacia atrás, hacia el Jesús histórico que con su vida y su predicación asentó las bases de la vida de la Iglesia.

La Iglesia vive desde tiempo inmemorial el adviento COMO UN TIEMPO DE PREPARACIÓN DE LA NAVIDAD, UNA DE LAS FIESTAS MÁS UNIVERSALES Y ALEGRES DE LAS QUE CELEBRAMOS LOS HOMBRES.

En la Nochebuena festejaremos con alegría el nacimiento del Hijo de Dios, nos sentiremos conmovidos al contemplar la figura de un recién nacido que tiene por cuna un pesebre Y SUS PRIMEROS INVITADOS a visitarle son unos pastores, POBRES, MARGINADOS DE LA SOCIEDAD.

Hoy día fascina de manera especial la imagen de un Jesús que no anunció el reinado de Dios bajo el signo del juicio, como lo hizo Juan Bautista, SINO BAJO EL SIGNO DE LA GRACIA, DEL PERDÓN, DE LA MISERICORDIA Y DEL AMOR.

Jesús presentó a Dios COMO PADRE QUE AMA A LOS HOMBRES, PERDONA LOS PECADOS Y ACOGE A LOS PECADORES COMO HIJOS.


Pero lo nuevo del mensaje de Jesús es que el Reino de Dios está indisolublemente ligado a su persona, QUE YA VIENE.

¿QUÉ ENTENDEMOS POR CUARESMA?


Hoy, con el miércoles de ceniza, iniciamos el tiempo de Cuaresma, tiempo de preparación para la celebración de la Pascua, que debe estar signado por la oración, la limosna y el ayuno, pero no entendido como un reglamento u obligación sino como una oportunidad de llevar una vida más moderada, exenta de ciertos caprichos y de reflexión sobre lo que podemos aportar para hacer un mundo mejor y volver a traer a Dios a nuestras vidas, nos dice en la siguiente entrevista el padre Adolfo Franco, SJ.
¿Qué significado tiene la Cuaresma para el cristiano?
La cuaresma tiene varios significados para el cristiano. La raíz de la cuaresma surge de cuando los cristianos se bautizaban de adultos y requerían un tiempo largo de preparación para recibir este sacramento. Eran 40 días en los que se preparaban catequéticamente para recibir el bautismo en la noche de pascua. Pero ahora que el bautizo se hace en la infancia, la cuaresma tiene el propósito de recordar los 40 días de Cristo en el desierto sintiéndolos como 40 días de sacrificio y penitencia que nos ayude a prepararnos debidamente para la Semana Santa; así queda más resaltada la Pascua, con 40 días de preparación.
¿Existen algunos comportamientos o actitudes que deberían observarse durante este tiempo?
La cuaresma nos recuerda tres cosas: la oración, el ayuno y la limosna. Entonces, desde el inicio nos indica que estos días debemos acentuar nuestra oración, la austeridad –que sería el ayuno, una vida más sobria—, y la limosna, que también acentúa el espíritu de generosidad que debe tener el cristiano. Pero evidentemente no para que nos reduzcamos solo a eso: “yo voy a orar en cuaresma; voy a hacer penitencia en cuaresma, voy dar limosna en cuaresma” ¿y el resto de año? ¿nada? ¡Eso no puede ser! Es para que estas tres prácticas nos ayuden a prepararnos mejor espiritualmente.
Y cuando usted dice ‘una vida más sobria’ ¿a qué se refiere concretamente?
La sobriedad cada uno la puede entender y practicar de una forma diferente. Por ejemplo un glotón que procure tener un mejor control de la comida; alguien que le gusta emborracharse, que se modere; o personas que viven de caprichos pueden privarse de algunos y darle eso a los demás. Existe una entidad alemana de ayuda a la iglesia en el mundo entero que se llama Misereor, que significa misericordia. El dinero sale del bolsillo de cada cristiano alemán que se priva de algo por un día y dona ese dinero, que va a una bolsa común y así se tiene un capital que ayuda a todo el mundo. Muchas entidades de la iglesia reciben ayuda económica gracias a esta entidad alemana. Ese es un buen ejemplo de lo que se puede hacer.
En cuanto al ayuno existe cierta confusión. Algunas personas creen que consiste en quedarse todo un día sin comer, otras no saben cómo ayunar. ¿Qué se entiende por ayuno?
Lo más importante es no entender el ayuno como un reglamento, porque todo reglamento mata el espíritu. Si empiezas a decir “voy a comer tantos gramos en el desayuno, tantos en el almuerzo”, eso no es ayuno. Ayuno significa privarse de algo, sacrificarse alguna forma, no dejarse llevar tanto por los caprichos. Como vivimos de caprichos, cortar algunos ya es un buen ayuno.
¿Qué se celebra realmente el miércoles de ceniza y por qué se impone la ceniza en la frente?
El miércoles de ceniza es el comienzo de la cuaresma. La ceniza tiene un significado expresado con la frase con que se la impone. Cuando se pone la ceniza se pueden usar dos frases, a elección del sacerdote. La primera es “recuerda que eres polvo y en polvo te vas a convertir”. Es decir, que la presencia de la muerte en tu vida te ayude a vivir, porque la muerte es una maestra para la vida. La otra frase es “conviértete y cree en el Evangelio”. Es decir aprovechar la cuaresma para reflexionar sobre qué cosas tienes que mejorar espiritual y humanamente y que eso lo hagas de acuerdo al evangelio que profesamos los cristianos. Imagina que termina la cuaresma y te has quitado para siempre tu mal humor, tu cólera, tu rencor… eso es lo que anuncia el miércoles de ceniza y esta significa la fragilidad del ser humano, no somos más que un poquito de polvo.
Como bien lo ha señalado, la Cuaresma es un buen momento para hacer un alto y reflexionar, analizar no solamente nuestro comportamiento sino cómo nos estamos portando frente al mundo. En ese sentido ¿qué mensaje daría para el tiempo de cuaresma?
Primero, cuando se piensa en los horrores del mundo, que el mundo que tenemos no es el paraíso que Dios creó y hay un montón de cosas que están mal, pocas veces reparamos que, en forma global, los pecados del mundo están constituidos por los pecados o pecaditos de todos nosotros. Hay que sentirse responsables y pensar qué puedo aportar yo de bueno a este mundo. Y sugiero tres cosas. Primero, aportar siempre amor, que es de las cosas que más escasean actualmente. Segundo, aportar verdad. Imagínate que nunca digas una mentira, ni para esconderte a ti mismo ni para defenderte a ti mismo. Y tercero, hacer presente a Dios. Que todos se den cuenta, por tu conducta y tu comportamiento que Dios existe, porque el peor mal del mundo hoy en día es que Dios está ausente, lo hemos echado. ¿Recuerdan la parábola del hijo pródigo?, pues hoy no es que el hijo pródigo se haya marchado de la casa paterna, lo real es que el hijo pródigo es quien ha expulsado al padre de la casa paterna.
Me gustaMostrar más reacciones
Comentar
1 comentario
Comentarios
Ronald Lacunza Excelente entrevista que aclara de manera muy sencilla la conducta que debemos tener durante la cuaresma,, pero lo más importante es resaltar que esa conducta no debe quedarse sólo en esos 40 días, sino de manera permanente todos los dias de nuestras vidas, allí es donde empezaremos a sentir que el Reino de Dios ya está con nosotros. Hagamos pues nuestra la humilde invitación que Jesucristo nos hizo para vivir con sencillez y austeridad. Queden en compañía de Jesús.