viernes, 27 de abril de 2018

El Papa en Santa Marta: seguir a Jesús por fe, no por interés


El Papa en Santa Marta: seguir a Jesús por fe, no por interés

¿Sigo a Jesús por interés o por fe? ¿Cómo respondo a su amor? Fueron algunas de las preguntas propuestas por el Papa Francisco en la misa matutina en la Casa Santa Marta, este 16 de abril
María Cecilia Mutual - Ciudad del Vaticano
En la misa de este lunes, en la residencia Santa Marta , el Papa Francisco pone en guardia sobre el seguir a Jesús por interés, es decir, por los milagros que cumple, exhortando, en cambio, a buscarlo por la fe, para escuchar su palabra. Para esto, ES NECESARIO REFRESCAR LA MEMORIA DE AQUELLO QUE EL SEÑOR HA REALIZADO EN NUESTRA VIDA Y PODER ASÍ RESPONDER CON AMOR.

No buscar a Jesús por los milagros
El Papa se basa en el Evangelio del día de Juan, capítulo 6 versículos del 22 al 29, en el cual se narra que después de la multiplicación de los panes y de los peces, la multitud quería nombrar a Jesús rey, y lo buscaba no sólo para escucharlo sino también por interés, porque hacía milagros.
Jesús se retira y cuando lo encuentran, les reprocha: “vosotros me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado”. Reflexionando, el Papa Francisco nota estos dos aspectos: por un lado, buscaban a Jesús PARA SENTIR COMO SU PALABRA “LLEGABA AL CORAZÓN”, POR LA FE. Por otro lado, lo buscaban por “interés”. Están también personas buenas, pero con una fe “un poco interesada”. Jesús entonces les reprocha por la poca fe.

Buscar el amor de Dios
Una actitud que se transparenta también con la curación del endemoniado de Gerasa: cuando la gente ve que había perdido los cerdos, piensa que no le conviene, que así perdían dinero y, por lo tanto, le dicen que se vaya. Y nuevamente, con la curación de los 10 leprosos: uno solo vuelve para agradecer, mientras los otros, después de la curación, se olvidan de Jesús. Por esto, Jesús invita a obrar, no por el alimento perecedero SINO POR AQUEL QUE PERMANECE PARA LA VIDA ETERNA, ES DECIR, POR LA “PALABRA DE DIOS Y EL AMOR DE DIOS”

Esteban sigue a Jesús sin sopesar las consecuencias
El Papa señala también otra actitud: la de San Esteban que, como se ve en la Primera Lectura (Hechos de los Apóstoles 6, 8-15):
“SEGUÍA A JESÚS SIN SOPESAR LAS CONSECUENCIAS: esto me conviene, no me conviene… no era interesado. Amaba. Y seguía a Jesús, seguro. Y así terminó. Le tendieron la trampa de las calumnias, lo hicieron entrar allí y así termino lapidado. Pero dando testimonio de Jesús”.

Recordar lo que Jesús ha hecho en nuestra vida porque nos ama
Tanto la multitud del Evangelio como Esteban siguen a Jesús pero hay dos modos para hacerlo: dando la vida o “con un poco de interés personal”, afirma el Papa. E invita a cada uno a preguntarse cómo se sigue a Jesús, “refrescando la memoria”, preguntándose QUÉ HA HECHO JESÚS, NO EN GENERAL, SINO CONCRETAMENTE EN LA PROPIA VIDA:
Y encontraremos tantas cosas grandes que Jesús nos ha dado gratuitamente, porque nos ama: a cada uno de nosotros. Y una vez que yo veo las cosas que Jesús ha hecho por mí, me hago la segunda pregunta: ¿Y YO, QUÉ DEBO HACER POR JESÚS? Y así, con estas dos preguntas, quizás lograremos purificarnos de toda manera de fe interesada.
Cuando veo todo lo que Jesús me ha dado, la generosidad del corazón va y…“¡Si Señor, doy todo!” Y no cometeré más estos errores, estos pecados, cambiaré de vida en esto…” EL CAMINO DE LA CONVERSIÓN POR AMOR: TÚ ME HAS DADO TANTO AMOR, TAMBIÉN YO TE DOY ESTE AMOR.

¿Interesados o no? Purificar la fe del interés
Finalmente, el Papa reitera la importancia de estas dos preguntas para purificar la fe:
“Ésta es una buena prueba para ver cómo nosotros seguimos a Jesús: ¿interesados o no? Refrescar la memoria: las dos preguntas. ¿Qué ha hecho Jesús por mí, en mi vida, por amor? Y mirando esto, qué debo hacer yo por Jesús, como respondo a este amor. Y así, seremos capaces de purificar nuestra fe de todo interés. Que el Señor nos ayude en este camino”.

lunes, 9 de abril de 2018

´´SI CON EL SEÑOR MORIMOS, VIVIREMOS CON ÉL; SI CON ÉL SUFRIMOS, REINAREMOS CON ÉL. PORQUE SI CRISTO RESUCITÓ, TAMBIÉN NOSOTROS RESUCITAREMOS”


´´SI CON EL SEÑOR MORIMOS, VIVIREMOS CON ÉL; SI CON ÉL SUFRIMOS, REINAREMOS CON ÉL. PORQUE SI CRISTO RESUCITÓ, TAMBIÉN NOSOTROS RESUCITAREMOS”  

Resucitado Jesucristo, se presentó a sus discípulos de distintas maneras y en distintos lugares, ya que había incredulidad de lo sucedido y les decía:     ´´ Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos". 
Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras, y añadió: "Así estaba escrito: el Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y comenzando por Jerusalén, EN SU NOMBRE DEBÍA PREDICARSE A TODAS LAS NACIONES LA CONVERSIÓN PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS. USTEDES SON TESTIGOS DE TODO ESTO."
Los discípulos no se inventaron la fe en la resurrección, no se les ocurrió que la vida del Señor no había acabado en el sepulcro, ni fueron víctimas de una ilusión. Lo que los evangelios nos demuestran es que, a consecuencia de la muerte de Jesús, los discípulos quedaron profundamente abatidos, con sus esperanzas por los suelos, sin nada que hacer ya, sino disolverse como grupo.
Poco después, sin embargo, movidos por el testimonio dado por unas mujeres, fueron al sepulcro y comprobaron que estaba vacío; pero aquello se prestaba a diversas interpretaciones y, por sí solo, no era un hecho contundente que los moviera a aceptar la resurrección.
Ellos la captan y comprenden, no a partir de sus propias razonamientos y deducciones, sino como una experiencia que les viene otorgada, como un don, cuya iniciativa la toma el mismo Señor, que es quien los hace reconocer su presencia en medio de sus búsquedas –como los que iban a Emaús– o en la comunidad reunida en Jerusalén.
Pero les costó reconocerlo: el miedo, las dudas, la tristeza se lo impedían. Unos quedaron atónitos sin poder reconocerlo, otros aturdidos en sus dudas y otros creyeron ver un fantasma.
Lucas relata con realismo la experiencia del Resucitado que tienen los discípulos e insiste, más que los otros evangelistas, en la corporalidad del Resucitado. La razón de esto es que los miembros de la comunidad a los que destinaba su escrito eran cristianos procedentes de un medio cultural helenista, en el que muchos creían en la inmortalidad del alma, pero no en la resurrección de los cuerpos (Hech 17,18.32; 26.8.24), aunque creían fácilmente en fantasmas.
Para evitar equívocos y disipar dudas, Jesús no sólo les demuestra su identidad, mostrándoles sus manos y sus pies, sino que se sienta a comer con ellos.
Con este gesto se quiere indicar que Él no es un fantasma, sino que está ante ellos de manera real y concreta.
LOS DISCÍPULOS NO HAN TENIDO UNA ILUSIÓN NI HAN VISTO UN ESPÍRITU.
Pero la resurrección no significa que Él ha vuelto a la vida terrena que antes tenía, destinada de nuevo a morir, sino todo lo contrario: DIOS LO HA HECHO PASAR A UNA VIDA NUEVA, DEFINITIVA, QUE SUPERA LA MUERTE PORQUE ES UNA VIDA QUE SE SITÚA EN EL MISMO PLANO DE EXISTENCIA QUE LA DE DIOS. NO SÓLO SU ESPÍRITU HA VENCIDO A LA MUERTE; TODA LA PERSONA DE JESÚS ES LA QUE HA SIDO SALVADA DE LA MUERTE Y SUBSISTE PARA SIEMPRE EN SU NUEVA Y DEFINITIVA FORMA DE EXISTIR EN DIOS.

Asimismo, Lucas pretende señalar la relación que existe entre la experiencia que tuvieron los primeros testigos y la que podemos tener hoy: ellos, a pesar de haber visto y tocado al Resucitado, tienen –al igual que nosotros– que reconocerlo y creer por la Palabra y el banquete.
El relato nos invita, pues, a sentir presente al Señor escuchando su Palabra, contenida en la Escritura.
Ella nos hace ver que DIOS HA DEMOSTRADO TODO EL PODER DE SU AMOR SALVADOR EN JESÚS RESUCITÁNDOLO DE LA MUERTE.
Ella nos enseña también a confiar en el Señor, SEGUROS DE QUE SI CON ÉL MORIMOS, VIVIREMOS CON ÉL; SI CON ÉL SUFRIMOS, REINAREMOS CON ÉL” (2 Tim 2,11s). PORQUE SI CRISTO RESUCITÓ, TAMBIÉN NOSOTROS RESUCITAREMOS (cf. 1 Cor 15).
Al mismo tiempo, el relato enseña a descubrir la presencia del Señor en la comunidad, sobre todo cuando se congrega para la eucaristía.
Allí, en la mesa fraterna, en el banquete del pan único y compartido, que celebramos en memoria suya, se nos hace presente el Señor, y se realiza la fraternidad por la acción de su Espíritu.
Finalmente el Señor quiere que sus discípulos se conviertan en “testigos” de su triunfo sobre el pecado y la muerte. Llevarán este anuncio a todas las naciones, fortalecidos por la fuerza que les viene del Espíritu Santo. 
Los discípulos “vieron” y “tocaron”, pero tuvieron que reconocer y creer. También nosotros tenemos que reconocer y creer. La Palabra nos abre el entendimiento para comprender lo que hizo por nosotros. 
El Pan que partimos nos hace comulgar en su Cuerpo y forja nuestra unidad.
Comprobamos lo que nos transmitieron aquellos primeros testigos Y NOS ANIMAMOS A LLEVAR AL MUNDO EL MENSAJE DE QUE LA ESPERANZA DEL SER HUMANO ESTÁ GARANTIZADA.

lunes, 12 de marzo de 2018

¿SABES QUE FORMAREMOS HOMBRES BUENEOS EN TANTO SEAMOS PADRES RESPONSABLES Y UNIDOS POR EL AMOR?


¿SABES QUE FORMAREMOS HOMBRES BUENEOS EN TANTO SEAMOS  PADRES RESPONSABLES Y UNIDOS POR EL AMOR?

                       ´´LOS VALORES       
 PADRES COMBONIANOS.

Este enfoque se hace en el contexto de ´´La sagrada Familia”.

La inquietud de los Hijos rebasa todos los cuidados de los padres, la angustia del extravío de un hijo. María le dice a Jesús: ´´Tu padre y yo te buscábamos”

Los hijos creen que alcanzan temprana madurez e independencia, ´´déjenme ser libre” CUÁNDO LOS PADRES TODAVÍA NO HAN PODIDO TERMINAR DE ENSEÑARLES LO QUE ES LA VIDA, PARA QUE TOMEN SUS PRECAUCIONES, NI LOS HIJOS HAN ALCANZADO LA SUFICIENTE MADUREZ PARA SEGUIR POR EL BUEN CAMINO FRENTE AL SUBMUNDO AL QUE SE VAN A ENFRENTAR SIN LA ORIENTACIÓN DE SUS PADRES QUE LO AMAN DE VERDAD.


Lc.: ´´Regresó con ellos y les estuvo sujeto”, en adelante les obedeció.

La Familia Cristiana Moldea para bien, SIENDO GENERALMENTE DETERMINANTE PARA FORMAR UN CIUDADANO DECENTE SUMANDO VALOR A LA SOCIEDAD.

Nuestra Iglesia forma personas convencidas QUE NO DEBEN APOYAR:
El Aborto,
La promoción del divorcio,
La promiscuidad,
El rechazo egoísta a la procreación,
El abandono de los padres ancianos,
Abandono temprano del hogar.
La miseria moral o física
El descuido de los hijos por trabajar buscando satisfacer las necesidades del hogar
Abandono de la escuela
El trabajo infantil
La falta de vivienda y atención médica
El alcoholismo y la drogadicción crecientes
La Violencia física y verbal,
El machismo que ofende la dignidad de la mujer.

En las zonas rurales la Familia es muy valorada, si faltan los padres los abuelos se hacen cargo de los hijos, en esas familias casi NO SE VEN ANCIANOS ABANDONADOS O MARGINADOS, ELLOS SIGUEN SIENDO APRECIADOS HASTA EL MOMENTO DE SU MUERTE.

Son familias con fuertes y eficaces lazos familiares
Son familias con un fuerte arraigo por generaciones.
A estas familias LES DICEN MOLECULARES, TIENEN UN VALOR DIGNO DE APRECIO.
Ahora tenemos un nuevo tipo de familia refugiadas y aisladas en pequeños departamentos, creando su propia forma de vivir al no tener mayor apoyo de la comunidad, en ese sentido, aparte de integrarse  a instituciones culturales o vecinales PORQUE LA COMPAÑÍA ENRIQUECE, ES MEJOR TODAVÍA INTEGRARSE A ORGANIZACIONES RELIGIOSAS.

Los integrantes de la familia deben sentirse orgullosas de su familia.
La familia debe ser una Iglesia doméstica, COMUNIDAD DE FE, AMOR Y ALABANZA.

RESPETO A LA AUTORIDAD PATERNA Y A LA DIGNIDAD DE LOS HIJOS Crean relaciones llenas de armonía, en las cuales el miedo no tiene lugar.
Es importante el conseguir los recursos para la familia EN TANTO NO SIGNIFIQUE EL DESCUIDAR LA ATENCIÓN Y LA CONVIVENCIA FAMILIAR.

No es la familia pequeña la que vive mejor, SINO EN LA QUE HAY PADRES RESPONSABLES Y UNIDOS POR EL AMOR.

LA FAMILIA ES LA UNIÓN MÁS ESTRECHA, PROFUNDA Y SANTA QUE EXISTE EN LA VIDA DEL HOMBRE.

LA FAMILIA: ESCUELA INSISTITUIBLE DEL AMOR Y LA ESPERANZA.


viernes, 9 de febrero de 2018

¿HEMOS ESCUCHADO Y ENTENDIDO BIEN LA PALABRA DE DIOS PARA PODER APLICARLA A LA PROPIA VIDA Y TRANSMITIRLA?

¿HEMOS ESCUCHADO Y ENTENDIDO BIEN LA PALABRA DE DIOS PARA PODER APLICARLA A LA PROPIA VIDA Y TRANSMITIRLA?


Mc 7,31-37
P. Carlos Cardó SJ
Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis. Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. 
Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua. Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: "Efatá", que significa: "Abrete". Y enseguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente. 
Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban y, en el colmo de la admiración, decían: "Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos".
Como muchos milagros que son una predicación en acción, la curación de un sordo, que apenas puede hablar, HACE VER LA NECESIDAD DE “ESCUCHAR Y ENTENDER” BIEN LA PALABRA PARA PODER APLICARLA A LA PROPIA VIDA Y TRANSMITIRLA.

Y como se trata de un extranjero, de la Decápolis, en la orilla oriental del mar de Galilea, en la actual Jordania, Jesús hace ver también QUE SU PALABRA Y SU OBRA SON PARA TODOS SIN DISTINCIÓN, NO SÓLO PARA EL PUEBLO JUDÍO.
Le llevaron a un hombre sordo que apenas podía hablar, y le suplicaban que impusiera sobre él la mano. No se dice quiénes son los que lo llevan, pero deben ser gente religiosa porque aprecian el significado que tenía en las culturas semitas el gesto de la imposición de manos. Además, es muy probable que hayan oído hablar DE LO QUE JESÚS HACE EN FAVOR DE LOS POBRES Y DE LOS ENFERMOS.

Jesús, entonces, lo apartó de la gente… (lo mismo hará con el ciego de Betsaida – Mc  8, 23).
Con ello quiere evitar reacciones equívocas. Al ver las acciones que realizaba en favor de los enfermos, la gente se entusiasmaba y lo aclamaba como Mesías, pero Jesús no se lo permitía porque los judíos tenían otra idea de los que debía ser el Mesías.
Al mismo tiempo, el gesto de apartar al enfermo puede significar que el contacto personal con Jesús produce una “separación”, HACE QUE LA VIDA CAMBIE, LA PERSONA ASUME OTRA MANERA DE PENSAR Y DE OBRAR, DIFERENTE DE LA QUE ANTES TENÍA.
La sordera QUE LE IMPEDÍA OÍR Y ASIMILAR LOS VALORES DEL EVANGELIO, y la traba de su lengua, QUE LE INCAPACITABA PARA COMUNICAR SU FE, QUEDAN CURADAS POR EL CONTACTO PERSONAL CON EL SEÑOR.

La curación del sordomudo se realiza en dos tiempos. Primero, Jesús introduce los dedos en los oídos del enfermo y toca con saliva su lengua. Puede verse aquí una alusión al antiguo rito del bautismo, que incluía gestos así.
En segundo lugar, lo más importante, viene la palabra de Jesús: Effetá, palabra aramea que significa¡Ábrete!, que convierte en realidad el significado del gesto simbólico empleado. Y al enfermo se le abren los oídos y se le suelta la lengua.
Es una persona nueva. Se cumple lo anunciado por Isaías para la llegada del Mesías: los oídos de los sordos se abrirán… y la lengua del mudo cantará (Is 35, 5-6), NACERÁ UN PUEBLO NUEVO DE PERSONAS LIBRES QUE ACOGEN LA PALABRA DE DIOS.

La figura del sordomudo, además, representa a los miembros de la comunidad eclesial que provienen de una cultura o de un nivel socioeconómico diferente a los de la mayoría: EL SORDOMUDO ES UN EXTRANJERO MENOSPRECIADO POR LOS JUDÍOS.
La comunidad a la que Marcos dirige su evangelio, como la nuestra hoy, tenía dificultades para asimilar en la práctica EL MENSAJE DE JESÚS SOBRE EL AMOR SOLIDARIO QUE LLEVA A ACOGER A TODOS SIN PREJUICIOS NI ACTITUDES EXCLUYENTES DE LA ÍNDOLE QUE SEAN.
El ejemplo de Jesús MUEVE A CONSTRUIR LA UNIDAD EN LA DIVERSIDAD, fomentando los vínculos que brotan de la misma fe compartida. 
Desde otra perspectiva, el pasaje evangélico nos lleva a pensar en la manera como oímos las enseñanzas de Jesús y hablamos de ellas.
No siempre prestamos oído a lo que debemos oír, ni decimos lo que debemos decir. No prestamos atención a los que nos son extraños o piensan de manera diferente. Y por miedo a las consecuencias o porque los problemas nos superan, no abrimos la boca.
SORDOS QUE NO OYEN LO QUE LES CUESTIONA, LO QUE LES EXIGE CAMBIO O LES REMUEVE SUS COMODIDADES; Y MUDOS QUE NO COMUNICAN LOS VALORES Y VERDADES EN LOS QUE CREEN. 

Dejemos que el Señor, como al sordomudo, se nos muestre cercano y compasivo, que nos lleve aparte, si es necesario, de los círculos cerrados sociales o de pensamiento en que nos movemos y defendemos.
ÉL NOS ABRIRÁ LOS OÍDOS PARA OÍR LO QUE DEBEMOS OÍR Y NOS SOLTARÁ LA LENGUA PARA HABLAR LO QUE DEBEMOS HABLAR EN CADA CIRCUNSTANCIA.
Esta disponibilidad a la gracia hará que la Iglesia llegue a hablar el lenguaje de la gente, COMO EN PENTECOSTÉS, CUANDO TODOS LA OÍAN Y ENTENDÍAN EN SUS PROPIAS LENGUAS (Hech 2,11).

¿HEMOS ESCUCHADO Y ENTENDIDO BIEN LA PALABRA DE DIOS PARA PODER APLICARLA A LA PROPIA VIDA Y TRANSMITIRLA?

¿HEMOS ESCUCHADO Y ENTENDIDO BIEN LA PALABRA DE DIOS PARA PODER APLICARLA A LA PROPIA VIDA Y TRANSMITIRLA?

Mc 7,31-37
P. Carlos Cardó SJ
Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis. Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. 
Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua. Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: "Efatá", que significa: "Abrete". Y enseguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente. 
Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban y, en el colmo de la admiración, decían: "Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos".
Como muchos milagros que son una predicación en acción, la curación de un sordo, que apenas puede hablar, HACE VER LA NECESIDAD DE “ESCUCHAR Y ENTENDER” BIEN LA PALABRA PARA PODER APLICARLA A LA PROPIA VIDA Y TRANSMITIRLA.

Y como se trata de un extranjero, de la Decápolis, en la orilla oriental del mar de Galilea, en la actual Jordania, Jesús hace ver también QUE SU PALABRA Y SU OBRA SON PARA TODOS SIN DISTINCIÓN, NO SÓLO PARA EL PUEBLO JUDÍO.
Le llevaron a un hombre sordo que apenas podía hablar, y le suplicaban que impusiera sobre él la mano. No se dice quiénes son los que lo llevan, pero deben ser gente religiosa porque aprecian el significado que tenía en las culturas semitas el gesto de la imposición de manos. Además, es muy probable que hayan oído hablar DE LO QUE JESÚS HACE EN FAVOR DE LOS POBRES Y DE LOS ENFERMOS.

Jesús, entonces, lo apartó de la gente… (lo mismo hará con el ciego de Betsaida – Mc  8, 23).
Con ello quiere evitar reacciones equívocas. Al ver las acciones que realizaba en favor de los enfermos, la gente se entusiasmaba y lo aclamaba como Mesías, pero Jesús no se lo permitía porque los judíos tenían otra idea de los que debía ser el Mesías.
Al mismo tiempo, el gesto de apartar al enfermo puede significar que el contacto personal con Jesús produce una “separación”, HACE QUE LA VIDA CAMBIE, LA PERSONA ASUME OTRA MANERA DE PENSAR Y DE OBRAR, DIFERENTE DE LA QUE ANTES TENÍA.
La sordera QUE LE IMPEDÍA OÍR Y ASIMILAR LOS VALORES DEL EVANGELIO, y la traba de su lengua, QUE LE INCAPACITABA PARA COMUNICAR SU FE, QUEDAN CURADAS POR EL CONTACTO PERSONAL CON EL SEÑOR.

La curación del sordomudo se realiza en dos tiempos. Primero, Jesús introduce los dedos en los oídos del enfermo y toca con saliva su lengua. Puede verse aquí una alusión al antiguo rito del bautismo, que incluía gestos así.
En segundo lugar, lo más importante, viene la palabra de Jesús: Effetá, palabra aramea que significa¡Ábrete!, que convierte en realidad el significado del gesto simbólico empleado. Y al enfermo se le abren los oídos y se le suelta la lengua.
Es una persona nueva. Se cumple lo anunciado por Isaías para la llegada del Mesías: los oídos de los sordos se abrirán… y la lengua del mudo cantará (Is 35, 5-6), NACERÁ UN PUEBLO NUEVO DE PERSONAS LIBRES QUE ACOGEN LA PALABRA DE DIOS.

La figura del sordomudo, además, representa a los miembros de la comunidad eclesial que provienen de una cultura o de un nivel socioeconómico diferente a los de la mayoría: EL SORDOMUDO ES UN EXTRANJERO MENOSPRECIADO POR LOS JUDÍOS.
La comunidad a la que Marcos dirige su evangelio, como la nuestra hoy, tenía dificultades para asimilar en la práctica EL MENSAJE DE JESÚS SOBRE EL AMOR SOLIDARIO QUE LLEVA A ACOGER A TODOS SIN PREJUICIOS NI ACTITUDES EXCLUYENTES DE LA ÍNDOLE QUE SEAN.
El ejemplo de Jesús MUEVE A CONSTRUIR LA UNIDAD EN LA DIVERSIDAD, fomentando los vínculos que brotan de la misma fe compartida. 
Desde otra perspectiva, el pasaje evangélico nos lleva a pensar en la manera como oímos las enseñanzas de Jesús y hablamos de ellas.
No siempre prestamos oído a lo que debemos oír, ni decimos lo que debemos decir. No prestamos atención a los que nos son extraños o piensan de manera diferente. Y por miedo a las consecuencias o porque los problemas nos superan, no abrimos la boca.
SORDOS QUE NO OYEN LO QUE LES CUESTIONA, LO QUE LES EXIGE CAMBIO O LES REMUEVE SUS COMODIDADES; Y MUDOS QUE NO COMUNICAN LOS VALORES Y VERDADES EN LOS QUE CREEN. 

Dejemos que el Señor, como al sordomudo, se nos muestre cercano y compasivo, que nos lleve aparte, si es necesario, de los círculos cerrados sociales o de pensamiento en que nos movemos y defendemos.
ÉL NOS ABRIRÁ LOS OÍDOS PARA OÍR LO QUE DEBEMOS OÍR Y NOS SOLTARÁ LA LENGUA PARA HABLAR LO QUE DEBEMOS HABLAR EN CADA CIRCUNSTANCIA.
Esta disponibilidad a la gracia hará que la Iglesia llegue a hablar el lenguaje de la gente, COMO EN PENTECOSTÉS, CUANDO TODOS LA OÍAN Y ENTENDÍAN EN SUS PROPIAS LENGUAS (Hech 2,11).


lunes, 29 de enero de 2018

¿VIVIMOS POSEÍDOS POR REALIDADES DE ESTE MUNDO QUE SE NOS HAN VUELTO VERDADEROS ÍDOLOS A LOS QUE NOS SOMETEMOS ESPERANDO CONSEGUIR CON ELLOS SEGURIDAD Y FELICIDAD? PERO LA VERDAD ES QUE TERMINAMOS ESCLAVIZADOS Y DESHUMANIZADOS.

¿VIVIMOS POSEÍDOS POR REALIDADES DE ESTE MUNDO QUE SE NOS HAN VUELTO VERDADEROS ÍDOLOS A LOS QUE NOS SOMETEMOS ESPERANDO CONSEGUIR CON ELLOS SEGURIDAD Y FELICIDAD?  PERO LA VERDAD ES QUE TERMINAMOS  ESCLAVIZADOS Y DESHUMANIZADOS.
(Mc 5, 1-20)
P. Carlos Cardó SJ

Llegaron a la otra orilla del mar, a la región de los gerasenos. Apenas Jesús desembarcó, le salió al encuentro desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu impuro. 
Él habitaba en los sepulcros, y nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. 
Muchas veces lo habían atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie podía dominarlo. Día y noche, vagaba entre los sepulcros y por la montaña, dando alaridos e hiriéndose con piedras. Al ver de lejos a Jesús, vino corriendo a postrarse ante él, gritando con fuerza: ¿Qué tengo que ver contigo, Jesús, Hijo del Altísimo? ¡Te conjuro por Dios, no me atormentes!". Porque Jesús le había dicho: "¡Sal de este hombre, espíritu impuro!". Después le preguntó: "¿Cuál es tu nombre?". El respondió: "Mi nombre es Legión, porque somos muchos". Y le rogaba con insistencia que no lo expulsara de aquella región. 
Había allí una gran piara de cerdos que estaba campeando en la montaña. Los espíritus impuros suplicaron a Jesús: "Envíanos a los cerdos, para que entremos en ellos". Él se los permitió.
Entonces los espíritus impuros salieron de aquel hombre, entraron en los cerdos, y desde lo alto del acantilado, toda la piara -unos dos mil animales- se precipitó al mar y se ahogó. 
Los cuidadores huyeron y difundieron la noticia en la ciudad y en los poblados. La gente fue a ver qué había sucedido. Cuando llegaron donde estaba Jesús, vieron sentado, vestido y en su sano juicio, al que había estado poseído por aquella Legión, y se llenaron de temor. 
Los testigos del hecho les contaron lo que había sucedido con el endemoniado y con los cerdos.  Entonces empezaron a pedir a Jesús que se alejara de su territorio. 
En el momento de embarcarse, el hombre que había estado endemoniado le pidió que lo dejara quedarse con él. Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: "Vete a tu casa con tu familia, y anúnciales todo lo que el Señor hizo contigo al compadecerse de ti". 
El hombre se fue y comenzó a proclamar por la región de la Decápolis lo que Jesús había hecho por él, y todos quedaban admirados.
La escena se desarrolla en Gerasa, una ciudad de la Decápolis pagana, lugar donde no se conoce a Dios y el mal actúa libremente.
EL MENSAJE DEL TEXTO SERÁ QUE AUN EN LUGARES COMO ESE, LA ACCIÓN SALVADORA DE CRISTO OBTIENE VICTORIA.
JESÚS DESTRUYE DE RAÍZ EL MAL Y DISIPA NUESTROS MIEDOS PORQUE HA VENCIDO AL PRÍNCIPE DE ESTE MUNDO, QUE TENÍA EL PODER DE LA MUERTE.
Le salió al encuentro un endemoniado. Fue hacia él, no esperó a que lo llamara. Seguramente ha oído que libera a aquellos a quienes el espíritu del mal esclaviza, separándolos de Dios (PORQUE ES ESPÍRITU DE ESCLAVITUD), de los demás (PORQUE ES ESPÍRITU DE VIOLENCIA Y DIVISIÓN, EL DEMONIO, EN LA BIBLIA, ES EL QUE DIVIDE), y de su yo auténtico (PORQUE ENAJENA, ES ESPÍRITU DE MENTIRA).
Este pobre desgraciado viene del cementerio donde habita, es decir, sale del LUGAR DE LA MUERTE, BUSCA LA VIDA.


SIMBOLIZA A TODOS AQUELLOS QUE VIVEN SOMETIDOS A FUERZAS O PODERES HOSTILES A DIOS, “POSEÍDOS” POR REALIDADES DE ESTE MUNDO QUE SE LES HAN VUELTO VERDADEROS ÍDOLOS A LOS QUE SE SOMETEN (CF. 1 COR 8,5), ESPERANDO CONSEGUIR CON ELLOS SEGURIDAD Y FELICIDAD PERO SE ESCLAVIZAN Y DESHUMANIZAN.

Llama la atención el contraste tan marcado que se da entre la primera actitud del endemoniado: se postró ante él, y el grito que da a continuación: ¿Qué tengo que ver contigo, Jesús, Hijo del Altísimo? No me atormentes. La explicación la da el mismo texto: Es que Jesús le estaba diciendo: ESPÍRITU INMUNDO SAL DE ESTE HOMBRE.
Hay, pues, una inconsecuencia en el endemoniado. Ha buscado a Jesús, pero la irracionalidad del espíritu que lo posee le impide hacer lo que podría liberarlo. TENDRÍA QUE DEJAR LA VIOLENCIA Y LA MENTIRA A LA QUE VIVE SOMETIDO, PERO LE RESULTA UNA TORTURA, SE SIENTE INCAPAZ.

Nada, absolutamente nada en común hay entre Cristo y el mal. No hay lugar para componendas.
Pero el endemoniado se contenta con que no lo echen fuera de esa región. El nombre que se da –Legión– sugiere la idea de que se trata de una colectividad, incluso quizá REPRESENTA A TODOS AQUELLOS QUE, VÍCTIMAS DE CUALESQUIERA CLASE DE DEMONIOS, VIVEN UNA VIDA DESHUMANIZADA Y NO PONEN LOS MEDIOS PARA DEJARLA.
RECONOCEN QUE SU VIDA LES HACE VIVIR ANGUSTIAS DE MUERTE, PERO NO DAN EL PASO A LA VICTORIA FINAL QUE CRISTO LES OFRECE.
PREFIEREN SUPLICARLE: ENVÍANOS A LOS CERDOS PARA QUE ENTREMOS EN ELLOS.    

Se subraya la condición de vencido de Satán. Los demonios rogaban a Jesús. Y al mismo tiempo se señala que los puercos, animales impuros, inmundos, eran digna morada para ellos.
Jesús les permitió entrar en ellos, pero queda claro QUE EL DESTINO ÚLTIMO DE ESAS FUERZAS DEL MAL ES EL ABISMO: los cerdos se lanzaron al lago desde el barranco… y se ahogaron.
A continuación ocurre algo sorprendente: mientras los demonios suplican a Jesús que no los saque de aquel lugar y que los deje en los cerdos, los gerasenos fueron donde Jesús y comenzaron a suplicarle que se alejara de su territorio. 

LA PRESENCIA DE JESÚS TRAE CAMBIOS EN LA VIDA QUE PUEDEN CONTRADECIR LOS PROPIOS INTERESES. ENTONCES SE LE PUEDE DECIR A JESÚS COMO LOS GERASENOS: MEJOR VETE, DÉJANOS TRANQUILOS.

Las curaciones, en particular las expulsiones de demonios, son signos del poder de Dios en Jesús sobre todas las fuerzas del mal que TRASTORNAN EL ORDEN DE SU CREACIÓN Y DAÑAN A SUS CRIATURAS.  Por eso son signos de la presencia de su reino. Si expulso los demonios con el dedo de Dios, es que el reino de Dios ha llegado a ustedes” (Mc 3). 
Estas acciones de Jesús se nos confían. Designó a Doce, a los que llamó apóstoles, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar con poder de expulsar demonios (Mc 3,15).
Como Iglesia, todos debemos contribuir en la medida de nuestras posibilidades a exorcizar los demonios QUE EN NUESTRA SOCIEDAD ATENTAN CONTRA LA INTEGRIDAD DE LAS PERSONAS, RECORTAN SU LIBERTAD, AFECTAN SU SALUD Y DESPERSONALIZAN.

QUIEN EXPERIMENTA LA SALVACIÓN NO PUEDE SINO DESPERTAR EN OTROS LA EXPERIENCIA DE SER SALVADO.